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viernes, 27 de febrero de 2009

Programación Nerolinguistica

Durante los años setenta los científicos Jhon Grinder y Richard Bandler fundaron la programación neurolinguistica (PNL) para este enfoque previamente unieron tres aspectos que conocían muy bien, la lingüística, la computación y la psicología gestáltica.

Una de las principales motivos por los cuales se realizo este trabajo fue el deseo de saber si seria posible detectar la manera en que se comportaban las personas que destacaban por su eficacia y habilidad e sus respectivos campos de trabajo, para convertir su información en herramientas practicas útiles para cualquier persona.

Afirman sus creadores: Es una programación porque consideran que programar es organizar de forma eficiente los componentes de un sistema; es neuro porque todo comportamiento es resultado procesos neurológicos y es lingüístico porque los procesos neurológicos son expresados mediante un lenguaje verbal y corporal.

Este enfoque utiliza el término representaciones del mundo para definir aquellas creencias que en el fondo todos poseemos y que creemos como propias, estas determinan el actuar en muchos casos, mientras mas creencias que en el fondo no son propias muchas veces, menos sinceridad tendrá la persona para consigo mismo. Teniendo esto en cuenta uno de los objetivos claves de la PNL es hacer que el hombre se de cuenta de su propio metaprograma y darle la capacidad de que lo modifique.

Otro de los puntos mas importantes de este enfoque es que “Cada causa tiene su efecto, es decir que todo aquello por lo que pasamos hoy tiene causas anteriores que conforman nuestra historia personal”, es por ello que la PNL invita a que la persona construya su realidad en forma armónica y teniendo en cuenta siempre sus objetivos; en este sentido podemos mencionar también los valores personales que no solo pertenecen a este enfoque sino también a muchos otros, estos valores personales ayudaran a que la persona se de cuenta de sus aspectos positivos y negativos para que los explote y/o corrija, por ejemplo en PNL se han delimitado ciertos valores fundamentales para el hombre, estos son:

Recibir y dar amor
Poder de comunicación
Sentido de libertad
Búsqueda espiritual
Búsqueda de apoyo
Sensación de placer
Consecución de los objetivos principales
Sentido del respeto personal


En PNL se intenta transformar lo que es habitual en la conducta humana para conseguir nuevos logros personales, para ello es necesario saber que todos nosotros tenemos los recursos necesarios para cambiar nuestras vidas, para ello la estrategia utilizada es centrarse en el objetivo mas que en el problema y sus causas es por ello que se generan también nuevas alternativas para mejorar la experiencia vivida; al realizar este trabajo es como si nuestra propia mente creara un escenario alternativo en cual el individuo se pueda mover asumiendo nuevos roles y experiencias, esto es denominado el cambio generativo.

Antes de explicar mas profundamente como trabaja la PNL es importante mencionar que en este enfoque se ve a las personas de tres tipos diferentes:

Visuales, son los que necesitan ver y ser mirados. Este tipo de personas son rápidas e inclusive hasta pueden omitir palabras por la rapidez de su pensar, como que el pensamiento gana a la palabra. Generalmente tienen el volumen de la voz más alto, su pensamiento es mayormente con imágenes.

Auditivos, son aquellas personas que necesitan saber que el otro está entendiendo o que les está escuchando por lo menos. Piensan una cosa por vez o el pensamiento va paralelo a lo que escuchan o hablan. Suelen ser más profundos que los visuales, pero abarcando menos cosas. Suelen ser conversadores y no siempre miran al interlocutor, sino que dan preferencia al campo auditivo.

Kinestésicos, son más sensibles que los dos precedentes, su mundo es precisamente ello, las sensaciones, los cinco sentidos más como sensación que como campo de acción, principalmente a nivel de piel. Les es muy importante el aspecto afectivo y las emociones.

Para trabajar adecuadamente en este enfoque es básico delimitar los objetivos o metas a alcanzar; a continuación se mencionara los puntos e ideas en los que muchos profesionales en este enfoque usan para llevar a cabo sus sesiones y/o trabajo terapéutico:

Explorando su mundo interior (Búsqueda y logro de objetivos, como es mi mapa del mundo).
Cambiando hacia el estado deseado (Cambiando nuestros hábitos y generando nuevos comportamientos).

Descubriendo nuestros recursos (Ver aspectos positivos y generando nuestro propio auto-sostenimiento).

Mejorando nuestras relaciones personales (Comunicar lo que realmente queremos expresar a través de todos nuestros sentidos).

Comprendiendo nuestras leyes internas (Equilibrar nuestra auto estima y todo aquello que creemos y que nos limita).

Diseñando nuestro futuro (Mejorar lo que ya hacemos bien y solucionando nuestro pasado estando bien en el presente, elegir como queremos vivir).

Por último, una de las técnicas más usadas en PNL son los anclajes, entiéndase esto como la visualizaciones que tiene por finalidad liberar al individuo de su actual estado de negativismo para propiciar y generar una actitud positiva y más reconfortante que le permita trabajar mas adecuadamente en la sesión terapéutica.

Este es un ejercicio que pueden realizar para entender en forma viviencial los anclajes:
1º Definan un sentimiento que los haga sentirse bien o con una actitud plena de satisfacción, como seria sentirse así? Comos e siente mi cuerpo siendo yo pleno?, etc.. (Estas ideas o autopreguntarse ayuda a delimitar bien la sensación que se quiere lograr).

2º Cierren los ojos guardando la sensación de la idea que tuvieron hace un momento, ahora traigan a la memoria un recuerdo de su pasado en el que se hayan sentido triunfadores, en el que hayan salido satisfechos por algo que hicieron, revivan el momento exactamente, desde como estaban ustedes vestidos, la situación las dificultades lo que hicieron y al final como se sintieron, traten de ubicar esa sensación en alguna parte de su cuerpo y que la idea de victoria no se vaya manténganla con ustedes y en su memoria y sentimiento.

3º Después de revivir el momento con máxima intensidad céntrense con mayor ímpetu en el sentir en el como se sintieron en ese preciso instante, mantengan la idea y la sensación de victoria y de bienestar en ustedes, no dejen que se disipe.

4º Cuando lleguen al punto en que mejor se sientan realicen un gesto preciso que represente su victoria, un gesto que los caracterice a ustedes como triunfadores y repítanlo; puede ser alzar los brazos un grito, etc. (personalmente recomiendo los gestos hablados o gritos porque después de ello se verán ustedes reforzados por una descarga emocional y luego la sensación de haberse desecho de algo que no les permitía continuar).

5º Repitan el gesto que hicieron al principio unas cuantas veces más subiendo en intensidad y fuerza, sientan como ese gesto les da fuerza pode ry vitalidad para lograr lo que en un principio creían imposible.

6º Después de haber terminado esto y en algún tiempo o cuando ustedes necesiten o crean necesitar apoyo para lograr algo, comprueben si el anclaje realizado desencadena el estado emocional que desean tener y si no es así vuelvan a realizar el ejercicio prestando mayor atención y centrándose mas en los puntos 2,3 y 4.

Es claro que el manejo de nuestras emociones depende de cada uno de nosotros, solo tenemos que tomar la decisión y darnos permiso para vivir mejor y cambiar nuestra vida, la PNL es una gran herramienta que nos permitirá darnos cuenta de los puntos positivos y negativos que poseemos y cambiarlos en la medida de nuestras decisiones siempre en busca de mejoría para nosotros.

BIBLIOGRAFIA:
· Henríquez P, Troncoso S, Aponte. La PNL y el entrenamiento en comunicación para gerentes (comunicación personal).
· Kaplún G. Comunicación, educación y cambio. Colección Educación Popular. Ed. Caminos; 2001.
· Vásquez, M.(1999) Las terapias del desarrollo personal. RobinBook. Madrid: España.

sábado, 21 de febrero de 2009

Trastorno Límite de la personalidad

El trastorno limite de la personalidad (TLP) fue incorporado al DSM – III en 1980 y 12 años mas tarde, en la CIE – 10. Los orígenes de este diagnostico se remontan a las observaciones clínicas de Adolph Stern, un psicoanalista que en su consulta partículas identifico un subgrupo de pacientes que no encajaban en los limites habituales de la psicoterapia ni en el sistema clasificatorio vigente en la época, un sistema centrado básicamente en la división entre la psicosis y neurosis.

La utilización del termino Limite para designas los casos atípicos y que causaban problemas clínicos deambulo por la periferia del pensamiento psiquiátrico sin alcanzar ningún progreso destacable hasta los avances que se produjeron a finales de la décadas de 1960. En ese momento, la confluencia de tres líneas de investigación independientes introdujo de lleno las cuestiones sobre el diagnóstico del trastorno limite.

La primera de estas investigaciones fue realizada por Otto Kernberg la cual la definió la Organización Limite de la Personalidad como una de las tres formas de organización de la personalidad, bien diferenciada de la de pacientes mas enfermos, que presentaban una organización psicótica de la personalidad, y la de pacientes mas sanos, con una organización neurótica de la personalidad. La organización límite de la personalidad se caracterizaban por una formación débil o fallida de la identidad, defensas primitivas (concretamente escisión e identificación proyectiva), y un juicio de la realidad que se perdía transitoriamente en situaciones de estrés. El esquema de Kernberg significan significo un avance conceptual dentro de la comunidad psicoanalítica gracias a que integraba las relaciones objétales con la comunidad psicoanalítica gracias a que integraba las relaciones objétales con la psicología del yo y los instintos y al hecho de que proporcionaba una explicación y una organización a un sistema clasificatorio básico. No obstante, el impacto de este esquema en la amplia comunidad de profesionales de la salud mental se debió mas a las optimitas sugerencias terapéuticas que surgían de su forma de entender a estos pacientes que al propio concepto (Kernberg, 1968, 1975).

La segunda contribución importante fue la proporcionaba por Roy Grinker y cols. (1968), una figura muy importante y respetada en el ámbito de la psiquiatría americana. Reforzado por un breve análisis personal realizado por el propio Freud; grinker estableció la accesibilidad de este grupo de pacientes a los métodos de investigación clínica y facilito los primero criterios con base empírica. Estos criterios fueron: a) fracaso en la construcción de la propia identidad; b) relaciones anaclíticas; c) depresión basada en la soledad, y d) predominio de manifestaciones de ira.

La tercera investigación importante que introdujo a los pacientes límite en la conciencia de la comunidad de la salud mental no iba dirigida a los pacientes en los estudios daneses sobre adopción, demostraron ser la piedra angular para el establecimiento de una base biogenética para la esquizofrenia, Kety y cols. Se vieron forzados a desarrollar unos criterios para identificar si los parientes no psicoticos sufrían trastornos del espectro de la esquizofrenia (es decir eran “esquizofrénicos limite”, kety y cols; 1968).

Desde la edición del DSM – III, las características descriptivas del TLP han sido objeto de un considerable número de investigaciones. Estas investigaciones han demostrado que: a) existe una elevada comorbilidad con los trastornos del Eje 1 y otros trastornos de la personalidad; b) diversidad de estudios longitudinales han demostrado una considerable heterogeneidad en la evolución de los trastornos, y c) es posible identificar subgrupos basados en mecanismos de defensa, respuesta a los fármacos, deterioro neurobiológica, traumas y análisis factoriales. Sin embargo, a pesar de estas evidencias de heterogeneidad. Los resultados globales han tendido a validad la integridad la utilidad clínica del diagnostico Limite. Este último aspecto desee un punto de vista científico, la evidencia de validez proviene de los siguientes avances:

- Establecimiento de una evolución distinta de la de los trastornos psicoticos o depresivos.
- Demostración de que pocos pacientes Límite derivan hacia un trastorno psicótico o efectivo.
- Establecimiento de una patogenia marcada por una baja heredabilidad, un ambiente familiar altamente conflictivo e impredecible y una elevada frecuencia de abusos sexuales.
- Confirmación de que las modalidades y técnicas específicas para este diagnostico poseen beneficios preferenciales.

Los criterios DSM – IV para el TLP solo han cambiado ligeramente desde sus orígenes, en el DSM – III. Los cambios se han basado en una amplia serie de estudios descriptivos. Los criterios aparecen ordenados en la tabla según su valor diagnostico. El texto que viene a continuación es una ampliación de cada criterio para enfatizar su significado clínico.

1. Relaciones Interpersonales intensas e inestables. Este criterio describe las manifestaciones interpersonales de la escisión intrapsiquica. Una característica fundamental de la sicopatología limite es la incapacidad de relacionarse con las personas significativas del entorno (es decir, fuentes potenciales de atención o protección) sin idealizarlas, si la relación es gratificante o devaluadas, si no lo es; Kernberg (1967) es el responsable de la identificación de la relevancia del constructo kleniano de la escisión para el TLP. Su teoría relaciona esta escisión con la cólera incontrolada, que inicialmente se dirige hacia personas del entorno que aun son necesarias para el paciente.

2. Impulsividad. Este criterio evolucione desde la literatura medica inicial, en la que se describían los problemas de acting out en las terapias como una forma de resistencia o huida de los propios ceñimientos y conflictos. Los estudios empíricos también pusieron de manifiesto que la impulsividad de los sujetos Límite era, hasta cierto punto, distinta de la naturaleza autolesiva. Así, la posibilidad de recaída de una persona con TLP que abusa de sustancias seria grande en una situación de cólera hacia la persona responsable de su tratamiento o si esta persona esta ausente o no disponible.

3. Intolerancia Afectiva. Este criterio fue desarrollado en los trabajos de los primeros observadores clínicos que quedaron impresionados por la intensidad, labilidad y variedad de las reacciones afectivas de estos pacientes.
4. Ira. Tal y como ya surgió por primera vez Kernberg (1967), la fuente de la sicopatología limite implicaba una agresividad excesiva debida bien a un exceso temperamental o bien a una respuesta infantil a una frustración excesiva.

5. Conductas suicidas o autodestructivas. Los intentos, gestos o amenazas recurrentes de suicidio o las conductas autolesivas son la especialidad conductual de los pacientes. Limite. Este criterio es tan prototipito de estas personas que cuando el especialista se encuentre ante estas conductas el diagnostico rápidamente viene a su mente. La presencia de este comportamiento ayuda a identificar un TLP comorbido en pacientes que acuden a la consulta por depresión o ansiedad.

6. Alteración de la identidad. Este criterio proviene de la descripción de Kernberg este criterio ha sufrido modificaciones destinadas a diferenciarlo de los problemas genéricos de identidad que aparecen como aspectos normales del desarrollo, en especial durante la adolescencia. Este criterio intenta abarcar las distorsiones de la imagen corporal que se observa en personas con anorexia o con un trastorno dismorfico corporal; aun mas importante, intenta identificar los trastornos del “si mismo” (self) que son mas específicos de lo pacientes limites limite, es decir, adultos cuyos valores, hábitos y actitudes están excesivamente influidos por los de las personas con quienes están, hasta el punto de que creen carecer de identidad.

7. Sentimientos de vació. Los primeros analistas consideraban que si la fase oral del desarrollo no se completaba on éxito se creaba un dispocision hacia la depresión y hacia las relaciones dependientes, con avidez de objeto en la vida adulta. Esta conceptualización por los teóricos de las relaciones objétales.

8. Miedo al abandono. Este criterio refleja la principal aportación de Masterson al constructo Límite. El criterio debe diferenciarse de la ansiedad causada por la separación, más común y menos patológica. Aunque los pacientes Limite son bastante consientes de su temor a ser abandonados, algunos están tan acostumbrados a responder a estos miedos con sobre actuaciones que no los reconocen.
9. Pérdida del juicio de realidad. Este criterio deriva de la literatura clínica anterior, que hablaba de trasferencias psicoticas y del potencial de regresión psicótica en un contexto terapéutico no estructurado además la especulación sobre la posible relación ente la sicopatología límite y la esquizofrenia se alimento de reflexiones tan dispares sobre la regresión psicótica en contextos no estructurados como por ejemplo el test de Rorschach.

BIBLIOGRAFIA:
. Gunderson, J. (1995). Trastorno Límite de la personalidad (guía clínica) Ed. Ars Medica.

martes, 17 de febrero de 2009

El duelo: Impacto en la Familia y sus Miembros

Las pérdidas se producen en la unidad familiar, por lo que es importante considerar su impacto en todo el sistema. La pérdida de una persona puede provocar un desequilibrio de la homeostasis familiar, lo que llevará a la familia a buscar ayuda. Bowen señala que es necesario conocer la configuración de la familia, la posición de la persona muerta, y el nivel de adaptación vital total, para poder ayudar adecuadamente a la familia antes, durante y después de la muerte.

Los factores específicos que afectan el proceso de duelo, determinan el número de desorganización familiar son: las fases del ciclo vital familiar, los roles que desempañaba el fallecido, el poder, afecto y patrones de comunicación y factores socioculturales.

Se comentará a continuación cómo un duelo inadecuado puede entorpecer la dinámica familiar.
La terapia familiar ve a la familia como una unidad en interacción donde los miembros se influyen recíprocamente. Así, no es suficiente tratar a cada integrante en relación con el fallecido, sino que también relacionar su duelo con toda la red familiar.

La familia es más que la suma de las características individuales de sus miembros, por lo que es necesario estudiar tanto el duelo familiar como el individual. Esto debido al impacto de los mitos familiares, lo que trabajan como las defensas en el individuo y definen e identifican al grupo.

La capacidad de expresar y tolerar sentimientos varía en cada familia. Así, aquellas que no lo permiten, pueden provocar conductas como los acting out (como respuesta ante el duelo) y ofrecen excusas y comentarios para callar a los demás. Las que afrontan el duelo adecuadamente son aquellas que comentan sobre el fallecido, procesan sentimientos sobre la muerte incluyendo, admitiendo y aceptando la vulnerabilidad.

Centrarse en el sistema familiar es importante porque un duelo no resuelto puede ser clave en una patología familiar y/o puede contribuir a relaciones patológicas transgeneracionales. Por ej. Un duelo en la familia origen pospuesto impide experimentar la pérdida emocional y separación en la familia nuclear. Otro ej. Es que los padres de drogadictos nunca han elaborado el duelo, ni resuelto duelos y sentimientos ambivalentes hacia sus propios padres, por lo que proyectan sus conflictos en la familia nuclear. A partir de esto, Bowen señala la importancia de considerar la historia de la familia extensa abarcando por lo menos dos generaciones.

Al evaluar el sistema familiar y el duelo, se deben considerar 3 áreas:

╚> La posición funcional que desempeñaba el fallecido en la familia.
Si su rol era significativo, se creará un gran malestar al equilibrio funcional. Bowen dice que la familia tiene éxtasis y calma cuando todos sus miembros funcionan eficazmente, por lo que la muerte de un integrante la desequilibra. Así, se busca otro miembro para el rol vacante. Los niños también tienen un rol importante en la familia y su muerte produce desequilibrio. Aunque, como en todo duelo, es recomendable la terapia familiar. Paul, señala que el trabajo de duelo reducido a una persona y un terapeuta, disminuye las posibilidades relacionales de la persona y su propia familia. La terapia familiar permite resolver los conflictos en un concepto donde todos lo miembros están al mismo alcance. Cuando muere uno de los padres en familias jóvenes lo efectos pueden ser muchos. Aquí, además de perturbarse el equilibrio emocional, se pierden las funciones de mantenedor o las maternales en la familia cuando estos roles son imprescindibles. Otra muerte importante es la de un jefe de clan patriarcal que ha tenido como rol la toma de decisiones familiares significativas. También existen miembros que son más neutrales, que desempeñan sólo roles periféricos. Aquí la probabilidad que su muerte afecte el funcionamiento familiar c/ la misma intensidad es menor.

╚> La integración emocional de la familia: las familias más integradas se ayudarán más, sin requerir de ayuda externa. Las menos integradas pueden mostrar reacciones mínimas ante la muerte, pero más adelante pueden hacer síntomas físicos o emocionales, o desarrollar conductas sociales problemáticas. Conseguir que la familia expresen sentimientos después de la muerte no aumenta la integridad familiar.

╚> La facilitación u obstrucción de la expresión emocional al interior de la familia: implica el valor que la familia da a las emociones y los patrones de comunicación que permiten o prohíben su expresión. La muerte desencadena múltiples sentimientos, por lo que poseer un apoyo donde se puedan experimentar, identificar y resolver se vuelve indispensable. El control o distanciamiento de tales sentimientos evitan la resolución adecuada del duelo.

La muerte de un hijo
Corresponde a una muerte muy compleja que incluso puede provocar reacciones patológicas. Los hijos sobrevivientes se tornan el centro de las maniobras inconscientes diseñadas para aliviar la culpa de los padres y se usan como una forma de controlar el destino. Así, los padres pueden poner a otro hijo como sustituto del fallecido, dotándolo con las características del último o incluso, poniendo el nombre del fallecido o uno similar a un nuevo hijo. Davies y Cols encontraron que las familias sanas eran capaces de reconocer la pérdida sin esperar que otro suplantara su lugar. Si los padres ayudan a los hermanos a comunicarse y les permiten expresar directamente sus sentimientos, los llevarán a la negociación sana de las tareas del duelo.

Algunas familias afrontan los sentimientos de muerte suprimiendo los hechos que rodean la pérdida. Así por ej. el siguiente hijo no sabe nada al respecto. Es esperable que después de la muerte haya un tiempo en que se pasen por alto los demás hijos. Esto ocurre debido al estado traumático de los padres, quienes simplemente no pueden ayudarlos, por lo que se tornan fundamentales las redes de apoyo. A veces se supone que los hijos son muy jóvenes para comprender la situación o que deben ser protegidos de este evento “mórbido”.

Los niños se complican pensando que deben decir a los amigos y cómo afrontar el malestar de los demás respecto a la muerte, por lo que tienen miedo a jugar o a estar contentos, ya que los demás pueden pensar que no están afectados.

Cuando no existe una comunicación abierta y honesta los niños buscan sus propias respuestas, por lo que es muy importante que los padres disipen el pensamiento mágico y erróneo para así establecer un vínculo emocional entre ellos y los hijos que quedan. Esto es importante para el desarrollo de su personalidad y su capacidad de establecer y mantener relaciones futuras.

La pérdida de un hijo tiene un gran impacto en la familia, es un de las pérdidas más devastadoras. Los lazos parentales son fuertes y reflejan la personalidad de los padres y dimensiones socio históricas.

El hijo representa para el padre lo mejor y peor de sí. Las dificultades y ambivalencias en la vida del padre se manifiestan en el vínculo con el hijo. El hijo nace en un mundo con historia, de esperanzas y expectativas. La relación padre- hijo puede ser tb una recapitulación de del vínculo del padre con su padre. Desde el nacimiento las esperanzas, expectativas, vínculos e historia conforman la relación padre- hijo.

La experiencia de esta pérdida está influenciada por las variables anteriormente señaladas. Generalmente son muertes súbitas y prematuras (principalmente por accidentes), lo que aumenta el cuestionamiento de las competencias como padres, quienes deben velar por la protección de los hijos, y conlleva múltiples sentimientos de culpa.

Los amigos y la familia no saben cómo responder y apoyar, lo que es más claro cuanto más lejos en el tiempo se está de la pérdida. Así, comentan “deberían superar la pérdida. El niño murió hace ya bastante tiempo”.

Cada padre vive la pérdida de manera diferente debido a que tenían relaciones distintas con su hijo o a sus estilos particulares de afrontamiento. Esto puede ocasionar tensión en la relación marital y a su vez, tensiones y alianzas entre los miembros de la familia.

Cuando los padres están divorciados la situación es aún más compleja. Aquí, se pueden evocar fuertes emociones y comportamientos extremos (desde empatía y cuidado hasta lucha por el poder y control) durante la reunión. Pero es imposible conseguir el control que desean: recuperar la vida el hijo.

Se deben trabajar diferentes tareas de duelo. Para muchos padres la pérdida implica una lucha entre la creencia y la no creencia. Saben que el hijo murió, pero a la vez no quieren creerlo. Aquí se ve por ej cuando mantiene sus habitaciones intactas por años después de la muerte.

También están presentes sentimientos como la rabia y culpa hacia uno mismo y hacia los demás. Aquí es recomendable hablar al respecto y proveer instancias para que los padres hablen de su duelo (contrario que lo que normalmente se cree)

Hijos cuyos padres mueren
Cuando se produce en la infancia o adolescencia el hijo puede no elaborar el duelo adecuadamente, presentando más adelante depresión o incapacidad de establecer relaciones íntimas en su vida adulta. En estos casos se trabaja la reactivación del duelo con lo que mejoran los síntomas.

Existe controversia respecto de si los niños son o no capaces de elaborar un duelo. Martha Wolfestein señala que no, que es necesaria la formación de la identidad para esto, lo que se produce al final de la adolescencia. Erna Furman y Cols, señalan que si es posible a partir de los 3 años, cuando se adquiere la constancia objetal. Bowlby lo sitúa a los 6 meses. Esta controversia gira en torno a la definición de elaboración de duelo. Si esta implica desvincularse del objeto de apego y reconocerse a sí mismo como entidad separada, los niños no podrían, debido a su falta de contrastación con la realidad, constancia de objeto y a sus mecanismos de afrontamiento regresivos para afrontar la pérdida, encontrando rápidamente objetos sustitutos.

Existe una 3ª posición: los niños elaboran un duelo y lo que se necesita es encontrar un modelo de duelo que encaje con ellos en vez de imponer un modelo adulto. La base sería el desarrollo cognitivo, la capacidad de entender la muerte, lo que supone el tiempo, el sentido de para siempre; la transformación; la irreversibilidad; la causalidad y la operación concreta. Piaget señala que estas se obtienen sólo después de los 7-8 años. Antes de los 2 años, el niño no entiende que un objeto físico existe independiente de su percepción y manipulación. Entre los 2 y 5 años se alcanza la constancia de objeto y el niño capta mejor, pero de manera incompleta, la muerte. A esta edad incluso reflejan más los estados emocionales adultos después de la pérdida, pero pueden hacerlo como si ellos fueran los responsables. También muestran fuerte tendencia a idealizar al adulto perdido. Entre los 5 y 7 hay una mejor comprensión cognitiva, pero aún faltan aspectos del ego para afrontar la intensidad de los sentimientos. De los 7 a la adolescencia, hay comprensión más clara y mejores habilidades de afrontamiento.

La pérdida se experimenta y expresa de maneras diferentes de acuerdo a la fase evolutiva.
Es importante considerar los siguientes puntos cuando se trata c/ niños que han perdido a sus padres:

- Los niños elaboran el duelo, pero cómo lo hacen depende de su desarrollo cognitivo y emocional.
- La pérdida es un trauma, pero no necesariamente lleva a 1 detención en el desarrollo.
- Entre los 5 y 7 años son más vulnerables debido a que hay cierto desarrollo cognitivo que permite entender algunas ramificaciones de la muerte, pero la capacidad de afrontamiento es muy pequeña, sus habilidades sociales y personales no les permiten defenderse.
- El trabajo de duelo puede no acabar de la misma manera que en un adulto. El duelo se puede revivir en muchos momentos de la vida adulta por acontecimientos importantes.
- Es importante desarrollar enfoques preventivos para estos niños. Se aplican las mismas tareas que para los adultos, pero se modifican de acuerdo a su desarrollo cognitivo, personal, social y emocional.

En próximos artículos hablaremos de Enfoques de Intervención en el duelo y las sus etapas. Aprovechamos la oportunidad para invitarlos a visitar vision psicológica eventos. donde encontrarán cursos, talleres, congresos, diplomados, etc del año 2009. Nos despedimos hasta otra oportunidad VISIÓN PSICOLÓGICA

sábado, 14 de febrero de 2009

Cuando el amor no es locura

Es definido como el sentimiento de cariño que se brinda hacia uno mismo hacia una pareja y en general hacia otro ser; muchos otros lo definen como un sentimiento o emoción que no se puede definir, pues ambas partes tienen razón el amor tiene en cada persona una forma diferente de ser definida pero al mismo tiempo guarda lo común de que es dirigido hacia un objeto sea nosotros mismos u otra persona. Conmemorando el mes del amor y la amistad me atrevo a dar ciertas ideas de una suerte de encuesta que he realizado desde el inicio de este mes hasta el día de hoy, muchas personas me mencionaban y contaban que si efectivamente guardan este sentimiento en un lugar especial en sus ideas y corazones, lo tienen (cuando son en su mayoría jóvenes) como algo que quisieran obtener depositando todo lo que sienten en una única persona, esperando que esta se convierta en su pareja muchas veces confundiéndose con ilusión, palabrita e idea que para ellos no existe aun o al menos no la quieren o buscan entender. Para personas entre 20 a 30 la idea de tener a alguien como pareja es importante pero sobre ello premia el hecho de disfrutar una libertad que se puede llegar a confundir con libertinaje, pero en el fondo no es así sino es el deseo de conocerse mas así mismo, cosa que es normal a esta edad. Pasado los 30 hasta los 40 y menos he notado que hay una suerte de tiempo de latencia en la que este aspecto pasa a un segundo plano, buscando primero el desarrollo personal y la búsqueda de comodidad para cuando se este mayor, la preocupación del que será de mi o que me pasará cuando sea mayor y hasta el miedo a quedarse solo invaden a las personas solteras o que no tienen una relación estable pudiendo ser esto causante de su inestabilidad, es decir se preocupan tanto en tener a alguien al lado que dejan de lado la verdadera realidad por la que atraviesan. De los 40 en adelante las personas con quienes hable coincidieron en algo muy curioso, la mayoría de las mujeres y mas aun las que trabajan lejos de sus familiares cercanos como hermanos primos sobrinos, etc., se vuelven mas amargados y discuten por todo tomando como excusa que no tienen nadie al lado que los entienda o comprenda, pero aun lo buscan, es decir son románticos y si buscan tener una relación duradera por el hecho de sentirse solos a esta edad los pone de mal humor y susceptibles, hay que tomar esto con cuidado para los terapeutas y psicólogos que atienden a personas de este rango, podría generar muchos problemas (es mi recomendación y lo que he podido observar en consulta). Estas ideas me llevaron a preguntarme algo que ya anteriormente en mi adolescencia me había cuestionado ¿Por qué nos enamoramos?

Maslow(1970) Describe el amor como sentimientos de delicadeza y afecto hacia otra persona, acompañados por una gran excitación, regocijo y éxtasis. El amado se percibe como brillante, bueno y atractivo, hay deseo de agradarle y deleitarle. El deseo de estar de modo constante con la persona amada es grande ya sea en el trabajo, juego, porque cualquier actividad, no importa que tan aburrida sea, adquiere un gozo especial cuando se le comparte con el ser amado.

Hay ansiedad cuando uno de los que se aman se encuentra ausente, hay afán de estar cerca de modo íntimo con la persona especial, para tocarla y abrazarla, un deseo sexual especial que ningún otra persona puede provocarla.

Amar implica la capacidad para estar solo sin sentirse solo, el necesitar a otra persona sólo por su compañía significa dependencia, no amor.

Fromm(1956) La dependencia neurótica mutua es un problema marital básico, el llenar los vacíos de uno a través de otra persona, en lugar de desarrollar sus propios recursos, su dependencia es tan tóxica como las drogas.

En el amor maduro la sensibilidad a las necesidades de los demás es constante y uno se entrega sin egoísmo con el fin de enriquecer la vida del otro.
Los amantes no son oponentes iracundos y silenciosos, son los mejores amigos.

Maslow sugiere que en una relación morosa hay una confluencia de necesidades básicas, que se expanden los egos individuales, para incluir a ambas personas.
Cada uno de los miembros de la pareja aprende a responder a las necesidades del otro como responden a las propias.
Cada uno experimenta la felicidad del cónyuge, su dolor del otro como sí fuera de él.

Sullivan(1953): Expresa “el amor existe cuando la satisfacción y la seguridad de otra persona se vuelve tan significativa para uno como la propia satisfacción o seguridad” .

Debido a que es una finalidad a la cual deben tender todos, el amor maduro y duradero requiere de un compromiso total, esto surge de 2 clases de sentimientos:
. Identificación con el semejante (involuntaria)
. Responsabilidad por el prójimo (obligación reconocida consciente).

Es una tontería peligrosa suponer que en el sendero del amor es siempre suave y dichoso, una vez que el compromiso oscila entre compartir, explorar, contener, luchar, acusar, tranquilizar, tocar, necesitar, amar. Al contrario el éxito o el fracaso final de la relación depende de si hay más placer que dolor en el compromiso, ya que de cierto existirán ambos.

Enamoramiento
Los psicólogos dicen que no nos enamoramos, el ser humano desarrolla el amor y éste crece en nosotros, empezando desde la lactancia, los niños primero aman a sus progenitores, luego a sus compañeros y finalmente a otros adultos. Podría decirse que crecemos en amor en la medida que crecemos en la intimidad con otra persona, ambos requieren trabajo y tiempo.

Etapas del enamoramiento
1. El Flechazo: El momento en el que se produce el chispazo, se descubre “la química”. Aunque no conozcamos al otro, proyectamos en él nuestras ilusiones, deseos y fantasías. Nuestra imaginación vuela y no necesariamente coincide con la realidad. La atracción inexplicable hacia el otro, ese “no-sé-qué” que nos gusta. Sentimos mariposas en el estómago ante la inminente presencia de nuestro objeto del deseo, escalofríos, sudor, excitación, nerviosismo y ansias por el contacto físico. Dura aproximadamente 2 meses.

2. Enamoramiento: Es la etapa de la pasión amorosa. Dura más que la etapa anterior (aproximadamente 6 meses). Nos vamos conociendo, pasamos mucho tiempo juntos, fluctúan ilusiones y desilusiones, justamente a raíz del proceso de irnos conociendo y saber cómo es el otro de verdad. Comenzamos a pensar en “nosotros”, y a tener la necesidad de proyectos compartidos. En esta etapa la sexualidad está a flor de piel, muy activa, suele haber contacto sexual corporal, genital y coital permanente.

3. Formación de Estabilidad: Se descubren las posibilidades y límites de la relación, aprendemos a compartir y a conocer a quien nos acompaña. Es una etapa difícil, de adaptación mutua, en la cual el proyecto es consolidar él “nosotros” y aprender a crecer de a dos. Vamos conociendo qué nos gusta del otro; la relación sexual se va estabilizando y muchas veces disminuye un poco en frecuencia, pero no necesariamente en intensidad. El grado de intimidad se incrementa por el aumento de la confianza y el conocimiento mutuos.

4. Afirmación: En esta etapa se produce el aprendizaje de la convivencia. Hay que aprender a negociar, a compartir roles, a aceptar las diferencias, a resolver las dificultades y conflictos. Se produce también una lucha por el poder, peleamos para ver quién tiene la razón, quién se somete y quién es sometido. Es el momento de la formación de la familia, con la llegada de los hijos, lo cual genera un cambio (la primera crisis vital importante y universal) en el sistema familiar formado antes solamente por los integrantes de la pareja. Ahora, hay que adaptarse a los nuevos roles parentales, donde los hijos se interponen y se modifica la intimidad en la pareja. La sexualidad se condiciona a la presencia de los hijos, tenemos que esperar que se duerman o se vayan a otro lado, o dejarlos con alguien para “escaparnos” a estar solos. Los niveles de expresividad sexual deben cambiar para adaptarse a la nueva situación.

5. La mitad de la vida: Se produce aproximadamente entre los 35 y los 50 años de vida de las personas. En esta etapa nos encontramos en medio de la crisis de pareja con nuestras crisis personales relacionadas e interactuando con las de nuestros hijos (adolescentes), nuestros padres (en su tercera edad) lo cual en ocasiones puede llegar a generar una gran crisis familiar. Es una etapa difícil, de replanteos y de balances personales y conyugales. Solemos pensar qué proyectos cumplimos y cuáles no. Desde el punto de vista sexual hay rutinas, muchas veces falta de comunicación. Y en ocasiones no encontramos en el otro la posible satisfacción de nuestras cambiantes necesidades. Se necesita fortalecer la autoestima y puede buscarse fuera de la pareja lo que no se encuentra en ella. Es por esto que en esta etapa es cuando se producen en general los mayores índices de infidelidad. Si no prestamos suficiente atención a la satisfacción de necesidades mutuas, puede ser una fase dolorosa.

6. Madurez Y Vejez: En este momento, los hijos ya son grandes, se van de la casa y los integrantes de la pareja se quedan nuevamente solos. Se produce en este momento otra de las grandes crisis evolutivas universales en la pareja.

Es obvio que cada uno de nosotros nos hacemos un esquema mental del prototipo de pareja que buscamos, es como si tuviéramos una estructura que vamos formando con los años para decir al final -Si esta persona es la indicada- En el camino a llegar al establecimiento definitivo de esta estructura aparecen ciertas creencias e ideas mágicas que muchas veces nos confunden y es ahí cuando aparecen los desamores, siento estos necesarios también porque sin ellos nos quedaríamos en las nubes pensando y no viviendo, el hecho de sentir a mi parecer siempre implica riesgo y ganancia, riesgo porque cabe la posibilidad de no ser retribuido y ganancia porque si se es retribuido uno entenderá de mejor manera el amor y si no se es aprenderá e identificara en mejor medida algo mas de esa persona especial que lo espera en algún lugar del mundo o en algún tiempo de su vida.

COMO ULTIMA RECOMENDACIÓN Y CONSEJO LES MENCIONO ALGO QUE ME SIRVIÓ DE MUCHO:

ANTES DE ESTAR CON ALGUIEN ES MEJOR ESTAR CON UNO MISMO.

domingo, 8 de febrero de 2009

La Autoestima y Sus 6 Pilares

Hace muchos años nos mandaron a leer el libro de Nathaniel Branden (los 6 pilares de la autoestima) digo nos mandaron, porque no somos seguidores de los libros llamados de “autoayuda”. Pero hace poco nos tocó volvernos a encontrar con aquel libro. Un adolescente que acudía a consulta, con el libro en sus manos, y una expresión de haber encontrado las respuestas a sus problemas, quiso compartir con nosotros, lo que había entendido, quizás este medio pudo servir dándole algunas herramientas que pueda utilizar en sus interacciones cotidianas, como este era un medio que el aceptaba y con el cual se había identificado, entonces decidimos tomarlo como una especie de “biblioterapia” para trabajar su inseguridad.

Buscando entre cosas antiguas encontramos aquellos apuntes que pudimos obtener de aquella lectura y queremos compartirla con Uds. Y así hablar un poco de lo que es la autoestima.

La autoestima es una CONSECUENCIA, es decir es el producto de prácticas que se generan en el interior de nuestro ser persona desde nuestra infancia. El Psicoterapeuta Nathaniel Branden, experto en el tema de autoestima, en su libro “Los Seis Pilares de la Autoestima” sugiere las seis prácticas fundamentales para fomentar nuestra autoestima y obtener así un desarrollo interior más pleno.

1. La práctica de vivir conscientemente
2. La práctica de aceptarse a sí mismo
3. La práctica de asumir la responsabilidad de uno mismo
4. La práctica de la autoafirmación
5. La práctica de vivir con propósito
6. La práctica de la integridad personal

1. VIVIR CONSCIENTEMENTE: Es respetar la realidad sin evadirse no negarla, estar presente en lo que hacemos mientras lo hacemos. “Donde está mi cuerpo, está mi mente”. Ser consciente del mundo interno como el externo.
Una persona CONSCIENTE, reflexiona, analiza, pondera y juzga los acontecimientos, ve sus causas y sus consecuencias. Es decir, sabe tomar decisiones libremente y acepta las consecuencias de sus actos.

2. AUTOACEPTARSE: No negar ni rechazar nuestros pensamientos, sentimientos y acciones, no podemos superar los sentimientos indeseables si no aceptamos que los tenemos. Cuando hay autoaceptación, no hay enfrentamientos con nosotros mismos, no me convierto en mi propio enemigo.

Hay que comprender NUESTRO POTENCIAL. Hay que aceptar no solamente los errores, sino también aceptar todas nuestras potencialidades, y el hacerlo implicará mayores responsabilidades. Cuando rechazamos y sacrificamos partes de nosotros mismos, sean cuales fueran las razones, el resultado es que empobrecemos nuestro sentido del yo

3. SER AUTORRESPONSABLE. Hay que reconocer que somos los autores de:
Ø nuestras decisiones y nuestras acciones.
Ø La realización de nuestros deseos
Ø La elección de nuestras compañías
Ø De cómo tratamos a los demás en la familia, el trabajo, amistadas
Ø Cómo tratamos nuestro cuerpo
Ø NUESTRA FELICIDAD.

No se vale decir: “yo sería feliz,.. yo estaría mejor…, yo cumpliría mis metas…. Etc, “si tu cambiaras, si tú no fueras, así, si tú no me hicieras enojar”.

4. TENER AUTOAFIRMACION: Es respetar nuestros deseos y necesidades y buscar la manera de expresarlos. Tratarnos a nosotros mismo con dignidad en nuesras relaciones con los demás. Ser AUTENTICOS y defender nuestras convicciones, valores y sentimientos. Es comunicarnos asertivamente con nosotros mismos y con los que nos rodean.

5. VIVIR CON DETERMINACION O PROPOSITO EN LA VIDA. Significa asumir la responsabilidad de identificar nuestras metas y llevar a cabo las acciones que nos permitan alcanzarlas y mantenernos firmes hasta llegar a ellas. Al poseer buena autoestima nosotros tenemos el control de nuestra vida y no el exterior que nos rodea.

Nuestras metas y propósitos son los que organizan y centran nuestras energías, y le dan significado y estructura a nuestra existencia: cuando no tengo propósitos y meta, estoy a merced de mis propios impulsos o de las acciones incontrolables de los demás. Para vivir mi vida con propósitos conscientes tengo que hacerme responsable de mis propias metas, es decir, necesito un PLAN DE ACCION, y éste necesita de objetivos claros, disciplina, orden, constancia y coraje, para no desviarme del camino. Lo llamados también PROYECTO DE VIDA. (VER: Doce recomendaciones para alcanzar las metas personales)

6. VIVIR CON INTEGRIDAD ES:
Ø Tener principios de conducta a los que nos mantengamos fieles en nuestras acciones
Ø Ser congruentes con lo que pensamos, decimos y actuamos.
Ø Respetar nuestros compromisos y mantener nuestras promesas.

Cuando respondo a lo anterior, se produce en mi interior un resultado más importante que la aprobación de los demás. Es la aprobación de mi mismo y siento que soy una persona en quien se puede confiar y me agrada la clase de persona que he hecho de mi mismo. Esto es tener autoestima

La autoestima no se finca en valores externos que cambian y pasan de moda, NO VALES POR LO QUE TIENES, SINO POR LO QUE ERES, no importa si tienes dinero o no. A veces fijamos la autoestima en la belleza física que es tan pasajera, o nos apóyanos en títulos académicos que en algunos acarrean soberbia intelectual volviéndose prepotentes.

Necesitamos principios que quién nuestras vidas, principios que no cambien y son universales, en los que se basa una real alta autoestima como; la Honestidad, libertad, congruencia, bondad, fe, el bien común, creatividad, gratitud, solidaridad trabajo, comunicación, respeto y perseverancia entre otros.


La importancia de una autoestima saludable reside en que es la base de nuestra capacidad para responder de manera activa y positiva a las oportunidades que se nos presentan en el trabajo, en el amor, en la diversión. Es también la base de esa serenidad de espíritu que hace posible disfrutar de la vida.

Desarrollar la autoestima es desarrollar la convicción de que uno es competente para vivir y digno de ser feliz y por lo tanto, equivale a enfrentar la vida con mayor confianza y optimismo, lo que nos ayuda a alcanzar nuestras metas y experimentar la plenitud.

“Desarrollar nuestra autoestima es ampliar nuestra capacidad de ser Feliz”

RECOMENDACIONES PARA ALCANZAR TUS METAS:
1. Entiende y acepta que tienes cualidades que puedes mejorar
2. Aprende que tú sueño es sólo tuyo y nadie más lo podrá realizar
3. Entiende que tu tienes algo bueno de lo cual puedes estar orgulloso
4. Libérate de aquellos conceptos que afectan negativamente tu persona
5. Vive responsablemente de acuerdo con la realidad
6. Acepta que eres importante
7. Aprende a aceptarte a través de lo que sientes y de lo que eres
8. Libérate de la culpa al evaluar lo que quieres o piensas.
9. Actúa de acuerdo a lo que deseas, sientes y piensas, sin tener como base la aprobación o desaprobación de los demás.
10. Siéntete responsable de ti mismo, ya que esto genera confianza en ti y en los demás.
11. Vive auténticamente al aprender a ser congruente de sentir y de actuar.
12. Ama la valentía de amarte como persona y comprende que éste es un derecho que posees desde el día que naciste.
Esperamos que la imformación sea interesante y pronto hablaremos de como mejorar la autoestima en niños. Nos despedimos VISIÓN PSICOLÓGICA.

miércoles, 4 de febrero de 2009

La Represión

Otro de los destinos de un instinto puede ser el de tropezar con resistencias que intenten despojarlo de sus eficacia, pasa el instinto al estado de represión. Si se tratará del efecto de un estímulo exterior, el medio de defensa más adecuado contra él seria la fuga. Pero la fuga resulta ineficaz, pues el yo no puedo huir de si mismo. El enjuiciamiento reflexivo del instinto constituyen para el individuo excelente medio de defensa contra él. La represión constituye una fase preliminar de la condena, una noción intermedia entre la condena y la fuga.

Delimitar el contorno de la represión examinaremos otras situaciones de los instintos. Puede suceder que un estímulo exterior llegue a hacerse interior y pase así a constituirse una nueva fuente de perpetua excitación y aumento constante de la tensión. Tal estímulo adquirirá de este modo una amplia analogía con un instinto. Sabemos que en este caso experimentamos dolor. Pero el fin de este seudoinstinto es tan solo la supresión de la modificación orgánica y del displacer a ella enlazado. El dolor es imperativo.

Tomaremos un estímulo instintivo como el hambre que permanece insatisfecho. Tal estímulo se hace entonces imperativo, no es atenuable sino por medio del acto de la satisfacción y mantiene una constante tensión de la necesidad. No parece existir aquí anda semejante a una represión.

Tampoco hallamos el proceso de la represión en los casos de extrema tensión producida por la insatisfacción de un instinto. Los medios de defensa de que el organismo dispone contra esta situación habrán de ser examinados en un distinto contexto.

Será condición indispensable de la represión el que la fuerza motivacional de displacer adquiera un poder superior a la del placer producido por la satisfacción. El estudio psicoanalítico de las neurosis de transferencia que concluye que la represión no es un mecanismo de defensa originariamente dado, por el contrario, no puede surgir hasta después de haberse establecido una precisa separación entre la actividad anímica consciente y la inconsciente. La esencia de la represión consiste exclusivamente en rechazar y mantener alejados de lo consciente a determinados elementos.

Una primera fase de la represión, una represión primitiva, consistente en que a la representación psíquica del instinto se le ve negado el acceso a la conciencia. Esta negativa produce una fijación, o sea que la representación de que se trate perdura inmutable a partir de este momento, quedando el instinto ligado a ella.

La segunda fase de la represión, osea la representación propiamente dicha, recae sobre ramificaciones psíquicas de la representación reprimida o sobre aquellas series de ideas procedentes de fuentes distintas, pero que han entrado en conexión asociativa con dicha representación. La represión propiamente dicha es un fuerza opresiva. Posterior. La tendencia a la represión no alcanzaría jamás sus propósitos si estas dos fuerzas no actuasen de consuno y no existiera algo primitivamente reprimido que se halla dispuesto a acoger lo rechazado por lo consciente.

La influencia del estudio de las psiconeurosis, nos descubre los efectos mas importantes de la represión. La represión no estorba sino la relación con un sistema psíquico, con el de lo consciente.

Nos revela que la representación del instinto se desarrolla mas libre y ampliamente cuando ha sido sustraída, por la represión, a la influencia consciente. Encuentra formas extremas de expresión, que cuando las traducimos y comunicamos a los neuróticos, tienen que parecerles completamente ajenas a ellas y los atemorizan, reflejando una extraordinaria y peligrosa ilimitado desarrollo en la fantasía y del estancamiento consecutivo a la frustración de la satisfacción.

Al aspecto opuesto de la represión afirmaremos que ni siquiera es cierto que la represión mantiene alejadas de la conciencia a todas las ramificaciones de lo primitivamente reprimido. Cuando tales ramificaciones se han distanciado suficientemente de la representación reprimida. Encuentran ya libre acceso a la conciencia. Sucede como si la resistencia de lo consciente contra dichas ramificaciones fuera una función de sus distancia de lo primitivamente reprimido. Los síntomas neuróticos tienen que haber cumplido la condición antes indicada, pues son ramificaciones de lo reprimido, que consiguen, por fin, con tales productos, el acceso a la conciencia negado previamente.

La represión labora, pues, de un modo altamente individual. Cada una de las ramificaciones puede tener su destino particular, y un poco más o menos de deformación hace variar por completo el resultado. Observemos asimismo que los objetos preferidos de los hombres, proceden de las mismas percepciones y experiencias que los objetos más odiados y no se diferencian originalmente de ellos sino por pequeñas modificaciones.

Una modificación de las condiciones de la producción de placer y displacer da origen, al mismo resultado que antes atribuimos a la mayor o menor deformación. Existen diversas técnicas que aspiran a introducir en el funcionamiento de las fuerzas psíquicas determinadas modificaciones, a consecuencia de las cuales aquello mismo que en general produce displacer produzca también placer alguna vez. Estas técnicas no han sido detenidamente analizadas hasta ahora mas que en el chiste. Por lo general, el levantamiento de la represión es solo pasajero, volviendo a quedar establecido al poco tiempo.

La represión no están solo individual, sino también móvil en alto grado. No debemos representarnos su proceso como un acto único, de efecto duradero, semejante, la represión exige un esfuerzo continuado, cuya interrupción la llevaría al fracaso, haciendo preciso un nuevo acto represivo. Suponemos que lo reprimido ejerce una presión continuada en dirección de lo consciente, siendo, por tanto, necesaria, para que el equilibrio se conserve, una constante presión contraria. El mantenimiento de una represión supone, un continuo gasto de energía y su levantamiento significa, económicamente, un ahorro. La movilidad de la represión encuentra, además, una expresión en los caracteres psíquicos del dormir (estado de reposo), único estado que permite la formación de sueños. Con el despertar son emitidas nuevamente las cargas de represión antes retirada.

Aparte de su represión, puede presentar otros muy diversos caracteres: ser inactivos; esto es, poseer muy escasa catexia de energía psíquica y hallarse así capacitado para la actividad. Tratándose de ramificaciones no reprimidas de lo inconsciente, la magnitud de la energía psíquica define el destino de cada representación. En cambio, el factor cuantitativo es decisivo para la aparición del conflicto: en cuanto la idea aborrecida traspasa cierto grado de energía surge el verdadero conflicto y la entrada en actividad de dicha idea lo que trae consigo la represión. Así, el incremento de la carga de energía produce, los mismos efectos que la aproximación a lo inconsciente. Paralelamente, la disminución de dicha carga equivale al alejamiento de lo inconsciente o de la deformación. Las tendencias represoras encuentren en la atenuación de lo desagradable un sustitutivo de su represión.

La observación clínica nos fuerza a descomponer lo que hasta ahora hemos concebido unitariamente, hay otro elemento diferente de ella que también representa al instinto, que este otro elemento experimenta destinos de la represión. A este otro elemento de la representación psíquica le damos el nombre de montante de afecto y corresponde al instante en tanto en cuanto se ha separado de la idea y encuentra una expresión adecuada a su cantidad en procesos que se hacen perceptibles a la sensación a titulo de afectos.

El destino general de la idea que representa al instinto no puede ser sino el de desaparecer de la conciencia, si era consciente, o verse negado el acceso a ella, si estaba en vías de llegar a serlo. El destino del factor cuantitativo de la representación del instinto puede tener tres posibilidades: a) El instinto puede quedar totalmente reprimido y no dejar vestigio alguno observable; b) puede aparecer bajo la forma de un afecto cualitativamente coloreado de una forma u otra, y c) puede ser transformado en angustia. Estas dos ultimas posibilidades nos fuerzan a considerar la transformación de las energías psíquicas de los instintos en afectos, y especialmente en angustia, como un nuevo destino de los instintos.

Recordamos que el motivo y la intención de la represión eran evitar el displacer. Se deduce que el destino del montante de afecto de la representación es mucho más importante que el de la idea.

Se intenta penetrar en el conocimiento del mecanismo del proceso de la represión, y averiguar si es único o múltiple y si cada una de las psiconeurosis no se halla quizá caracterizada por un peculiar mecanismo de represión. Se limita la investigación a los resultados observables en la parte ideológica de la representación, descubrimos que la represión crea regularmente una formación sustitutiva. Sabemos ya que la regresión deja síntomas detrás de si. Hasta ahora, nos lleva a suponer que ambos mecanismos difieren considerablemente y que no es la represión misma la que crea formaciones sustitutivas y síntomas. Estos últimos deberían su origen, como signos de un retorno de lo reprimido a procesos totalmente distintos.

Haremos constar: 1° Que el mecanismo de la represión no coincide, en efecto, con el o los mecanismos de la formación sustitutivos; 2° Que existen muy diversos mecanismos de la formación de sustitutivos, y 3° Que los mecanismos de la represión poseen, por lo menos, un carácter común: la sustracción de la carga de energía.
Limitándonos a tres psiconeurosis mas conocidas, unos cuantos ejemplos cómo los conceptos encuentran su aplicación al estudio de la represión.

Comenzando por la histeria de angustia, elegiremos un ejemplo, excelentemente analizado, de zoofobia. El impulso instintivo que en este caso sucumbió a la represión fue una actitud libidinosa del sujeto con respecto a su padre, acoplada a miedo del mismo. Después de la represión desapareció este sentimiento de la conciencia, el padre ceso de hallarse Integrado en ella como objeto de la libido. En calidad de sustitutivo surgió en su lugar un animal más o menos apropiado para constituirse en objeto de angustia.

El cuadro de la verdadera histeria de conversión nos impone otra concepción distinta del proceso represivo. Su carácter mas saliente es, la posibilidad del hacer desaparecer por completo el montante de afecto. Otras veces no alcanza esta represión tan completo éxito, pues se enlazan al síntoma sensaciones penosas o resulta imposible evitar cierto desarrollo de angustia, la cual activa, el mecanismo de la formación de la fobia. Hallamos una innervación de extraordinaria energía (somática en los casos típicos), innervación de naturaleza sensorial unas veces y motora otras, que aparece como excitación o como inhibición. Un detenido examen nos demuestra que esta hiperinervación tiene efecto en una parte de la misma representación reprimida del instinto, la cual ha atraído a si como por una condensación, toda la carga. Estas observaciones no entrañan, todo el mecanismo de una histeria de conversión. El proceso represivo de la histeria de conversión termina con la formación de síntomas y no necesita continuar en un segundo tiempo como en la histeria de angustia.

La represión en la neurosis obsesiva, tercera de las afecciones que aquí comparamos. En esta psiconeurosis no sabemos al principio si la represión que sucumbe a la represión es una tendencia libidinosa o una tendencia hostil. Tal inseguridad proviene de que la neurosis obsesiva tiene como premisa una regresión que sustituye la tendencia erótica por una tendencia sádica. Al principio logra la represión un éxito completo; el contenido ideológico es rechazado y el afecto obligado a desaparecer. Como producto sustitutivo surge una modificación del yo, consistente en el incremento de la conciencia moral, modificación que no podemos considerar como un síntoma. Esta ha realizado, como siempre, una sustracción de libido; pero se ha servido, para este fin, de la formación reactiva por medio de la intensificación de lo opuesto.

Es muy probable que la relación de ambivalencia, en la que está incluido el impulso sádico que ha de ser reprimido, sea la que haga posible todo el proceso. La ambivalencia, que hubo de facilitar la represión por medio de la formación reactiva facilita también luego el retorno de lo reprimido. El afecto desaparecido retorna transformado en angustia social, angustia moral, escrúpulos y reproches sin fin, y la representación rechazada es sustituida por un sustituto por desplazamiento que recae con frecuencia sobre elementos nimios e indiferentes. El fracaso de la represión del factor cuantitativo afectivo, hace entrar en actividad aquel mecanismo de la fuga por medio de evitaciones y prohibiciones que ya descubrimos en la formación de las fobias histéricas. Por lo tanto, la labor de la represión en la neurosis obsesiva termina en una vana e inacabable lucha.

BIBLIOGRAFIA:
. Freud, S. (1978). Obras completas. Volumen XIV La represión Ed. Biblioteca Nueva.


lunes, 2 de febrero de 2009

Una vida con Calidad

Con frecuencia se ha invocado este concepto para hacer referencia no al qué si no al como de la existencia humana; esto se explica por que si bien el afán por poseer una buena calidad de vida forma parte de la naturaleza humana desde tiempos remotos, el concepto de calidad de vida como tal y el interés por estudiarla de una manera sistemática y científica es relativamente reciente, pues se remonta a las décadas de 1950 e inicios de 19960 cuando se comienza a experimentar una creciente preocupación por los efectos de la industrialización en la sociedad. Entre 1970 y 1980 surge la noción de concepto integrador que abarca aspectos multidimensionales.

Sin embargo se debe tener en claro que cuándo se incluya el reconocimiento de los diferentes logros que el ser humano como sociedad ha alcanzado en cuanto a confort y comodidad material dentro de los aspectos propios dentro de una buena calidad de vida debe considerarse igualmente si estos se han obtenido a costa de sacrificar otros elementos tan o mas importantes como tener un adecuado descanso físico y mental, poseer un tiempo solo para fines recreativos y actividades lúdicas, mantener un buen nivel de comunicación al interior de la familia compartiendo tiempo con la misma y, en fin, todos aquellos “ componentes que confortan el espíritu y le dan sentido a la vida” .)

Dentro de una definición que incluya los aspectos ambientales se explica el concepto de calidad de vida en función de diferentes aspectos como : constancia del medio ambiente que nos rodea, la riqueza ambiental, la idea de desvarar (reparar, mantener y recibir solución rápida ante los incidentes o accidentes que puedan ocurrir), el factor tiempo, la red de interacciones sociales, entre otros. Cada uno de estos aspectos va a conformar de manera conjunta el nivel de calidad de vida que posee la persona. Otra definición nos dice que “es la resultante funcional del estado conjunto de las condiciones biológicas, socioculturales y psicológicas de los individuos, estado que define el modo en que estos se ajustan a las situación cotidianas... así como los resultados que dicho ajuste tiene sobre el ambiente y sobre el propio organismo”

Finalmente podemos decir entonces, que cuando hablamos de calidad de vida nos referimos a un constructo que hace referencia tanto a la calidad de las condiciones de vida de una persona, como también a sus expectativas, sentimientos de satisfacciones metas personales, conjunto de valores y comportamiento social ante esto podemos afirmar que la calida de vida debe ser analizada en sus diferentes dimensiones.

Dimensiones De La Calidad De Vida
La calidad de vida para su análisis y comprensión puede ser vista como un fenómeno con tres dimensiones las cuales a su vez comprenden aspectos que han de tenerse en cuenta al estudiarla.

Dimensiones Físicas
Dentro de esta dimensión se puede empezar por considerar, como un primer punto el análisis biomédico de la persona el cual nos dirá si su estado de salud se encuentro o no en condiciones optimas. Se analiza así las condiciones de vida, las cuales no deben ser solos saludables sino además, actas para un pleno desarrollo humano.

La importancia de estos aspectos es tal que , incluso como parte de los lineamientos de político de salud para el periodo 1995 – 2000 se habla de “ promover el mejoramiento de las condiciones y la calidad de vida en el contexto del desarrollo de comunidades saludables”, se incluye a demás de promoción del “desarrollo y adopción de estilos de vida saludables”

Otro aspecto a considerar es el medio ambiente, aquí nos encontramos con que las personas no suelen percatarse o no le dan mayor importancia a de que como las condiciones ambientales en que viven tiene gran influencia sobre la forma en que ellos se desenvuelven y actúan como seres humanos. Zimmermann (1998) enfoca este aspecto proponiendo lo que el denomina “ una psicología social ambiental con perspectiva comunitaria”, la cual debe dar importancia trascendental a dos aspecto : primero, formar y capacitar lideres para posteriormente, con le apoyo de estos, informar alas personas sobre los grandes problemas ambientales de sus entorno inmediato; segundo, añadiendo a esta información datos de la misma problemática .

Dimensiones Psicológicas
Los orígenes del estudio de la calida de vida se mencionan desde hace unas décadas, en que se empezó a dar dentro de la psicología un cambio en su relación con la medicina, el cual provoco que fuera entrando hacia una área nueva en la cual “se preocupa por el estudio de las características psicológicas y conductuales que afecta y altera ka salud del individuo”. (Spielberg y Moscoso 1995; en Moscoso 1998, p. 108).

Surge entonces un nuevo campo llamado PSICOLOGIA DE LA SALUD, nos dice Cabral (1990, léase Cabral, 1991). Posee un papel importante en la “individualización de los factores psicológicos y en la prevención de conflictos graves en la familia como en la sociedad” (p.249).

Dentro de este nuevo campo se da el estudio de la calidad de vida, en cuya dimensión psicológica podemos incluir aspectos tales como la satisfacción vital, las normas morales, los principios éticos que norman nuestra conducta, el modo de relacionarnos con nuestro entrono social, nuestras perspectivas de vida, entre otros.; los cuales serán indicadores de nuestra calidad de vida psicológica. No olvidemos que algunos de estos indicadores van a cambiar en función al grupo o clase social, o debido a un determinado ambiente (como puede ser urbano rural), siendo labor nuestra el establecer patrones que permitan adecuarnos y así obtener el verdadero nivel de calidad de vida de un individuo, familia o comunidad determinada.

En conclusión se puede entender que cuando analizamos la dimensión psicológica de la calidad de vida debemos considerar todos aquellos procesos que las personas han indo integrando en su comportamiento individual como producto de su medio, familiar cultural, económico y social de desarrollo, los mismos que le van a permitir funcionar de manera efectiva en su medio y alcanzar sus objetivos sin tener que dañar su salud biológica ni alterar o poner en riesgo su bienestar social.

Dimensiones Sociales
Esta dimensión estaría conformada por el estudio de los aspectos no solo de la vida social sino que se incluirían además, por su estrecha relación, los aspectos culturales y económicos de la persona entrando a examinar los datos como su nivel de ingresos, condición laboral, nivel de estudios , estado civil, calidad de sus relacione interpersonales, así como el tipo de estas (amistad, personales, laborales, etc.), y otros mas.

Teniendo en cuenta las dimensiones antes mencionadas, los test de calidad de vida y a manera de resumen aquí presentamos puntos claves en la calidad de vida de cada uno de nosotros::

1. Percepción subjetiva de los síntomas
2. Valoración subjetiva de limitación
3. Autoimagen corporal (apariencia).
4. Estados emocionales
5. Satisfacción social a través de las relaciones.
6. Preocupación por le futuro (de los hijos, propios, económicas).
7. Incentivos, motivaciones, ilusión, esperanza.
8. Capacidad para el placer y la recreación.
9. Movilidad y desplazamiento
10. Relaciones de pareja y sexuales
11. Relaciones con hijos y familiares
12. Apetito
13. Sueño – descanso
14. Temor o miedo
15. Preocupación económicas.
16. Red de apoyo social.
17. Información sobre la enfermedad y el tratamiento.
18. Estilos de afrontamiento
19. Funcionamiento físico.
20. Capacidad de trabajo.
21. Cumplimiento o adhesión.
22. Capacidad para el ejercicio físico.
23. Depresión y ansiedad.

BIBLIOGRAFIA:

· Bohórquez F. (2004). El dialogo como mediador en la relación médico-paciente. Recuperado el 12 de Mayo del 2007.
http://www.wikilearning.com/comunicacion_en_la_relacion_medico_paciente
· Condemarín P. (2001). Transgresión sexual en la relación médico - paciente. Rev Chilena de Neuro-Psiquiatría. Vol. 39; Nº 4, pág. 329-344.
· Duran E, Jaramillo J, Peñaranda C y Urquijo I. La hospitalización Infantil: una visión desde la convención Internacional sobre los Derechos del niño.Tribuna de los derechos de los niños. Boletín trimestral de DNI-Colombia 4(9):13-9.
Corveleyn, J. (1998). Efectos Psicológicos de la relación con pacientes en la persona del clínico. Revista Persona, 1, 27-42.