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viernes, 29 de mayo de 2009

Abuso y Maltrato Infantil: Entrevista psicólogica

Hoy vamos a tocar el tema de abuso y maltrato infantil y como es el abordaje desde la primera entrevista psicológica, como sabemos la entrevista psicológica es la herramienta fundamental con la que cuenta el psicólogo.

Lejos de ser una indagatoria, la entrevista psicológica pretende acercarse del modo más contenedor posible al problema que sufre una persona, en este caso, un niño, facilitándole desde nuestro especial modo de abordaje, que pueda comunicarnos la naturaleza de su sufrimiento y relato de los hechos que lo motivaron.

Aunque parezca obvio hay que aclarar lo fundamental que resulta el hecho de que el entrevistador conozca las capacidades y limitaciones del niño para conducir la entrevista de tal modo que pueda recabar la información que se requiere de él, teniendo en cuenta, muy especialmente, el momento del desarrollo evolutivo en que se encuentra. Con esto nos referimos a su nivel de pensamiento: intuitivo, concreto o formal, a su capacidad de memoria y a su ubicación témporo – espacial.

Para ello debemos conocer el desarrollo evolutivo de los niños, sus posibilidades y sus limitaciones, tanto para comprender como para expresarse.

Somos nosotros los que debemos adecuarnos a ellos y no tratar de forzarlos a contestar cuestionarios que no terminan de entender o los sumen en un estado de angustia.

La misma pregunta reformulada en un lenguaje semejante al utilizado por el niño, según su edad, y atendiendo al especial estado afectivo por el que atraviesa, seguramente arrojará resultados más certeros y contribuirá a un mejor clima emocional en la entrevista.

Antes de adentrarnos en recomendaciones técnicas sobre cómo llevar a cabo esta entrevista, deseamos advertir sobre un hecho preocupante que comienza a observarse en nuestro medio.

Dado el auge que ha tomado el tema del abuso sexual infantil y, especialmente, la difusión y exposición de relatos de víctimas en los medios de comunicación masiva, creemos que es fundamental que el niño no haya sido expuesto con anterioridad a información errónea fuera del ambiente formal de la entrevista. Muchos niños escuchan otros relatos, de su caso o de otras situaciones que pueden confundir o distorsionar su propio recuerdo.

Con las mejores intenciones, a veces, algunas personas allegadas al niño realizan su propia indagatoria forzando a éste a que relate detalles o agregue comentarios, o, peor aún; hacen interpretaciones de hechos que no ayudan, es más pueden entorpecer el proceso de recuerdo y elaboración del trauma.

Esto se agrava cuando el niño es muy pequeño y le cuesta aún más elaborar un relato fiel de lo ocurrido, cuando el hecho toma, por sus características, estado público (cuando el abuso es extra familiar y hay más niños implicados) y por supuesto, resulta devastador cuando ninguno de los padres utiliza al niño en una batalla legal por la tenencia en casos de divorcio controvertido.

Lejos de pretender colaborar en el ocultamiento de las situaciones de abuso infantil, creemos que por el bien del niño, no hay que sobreexponerlo, sino, ante la duda, consultar inmediatamente a un equipo especializado que sepa encarar esta problemática de la manera menos traumática y más segura, tanto para él como para su familia. En el proceso de recuerdo y elaboración del daño sufrido en estos niños hay que considerar no sólo las características propias de las funciones de la atención y de la memoria infantil que varían según la edad, sino también justamente, la naturaleza traumática del hecho sobre el que tienen que testificar. Estos hechos ponen en marcha mecanismos defensivos tales como la disociación y la negación los cuales interfieren en el recuerdo y en el relato mismo.

Sabemos que, en líneas generales, la atención se concentra en momentos de estrés. Sin embargo, cuando el estrés intenso se convierte en estrés traumático, la persona se siente totalmente desbordada, no puede procesar información de manera narrativa, produciéndose una disociación de la memoria. La misma se ubica en compartimentos que no logran integrase en los esquemas existentes.

Ahora bien, aún cuando la disociación se produce durante la experiencia traumática, la persona la codifica y, aunque actúe posteriormente la represión y la aleje de la conciencia, es posible recuperar la memoria un momento posterior.

En los niños, la no integración dela información traumática en las estructuras existentes del pensamiento constituye el desorden de estrés postraumático. Tal desorden impacta negativamente en la capacidad de atención y procesamiento de la información. El niño presenta problemas generalizados de atención y distractibilidad, adoptando, comúnmente la forma de desorden de hiperactividad y déficit de atención. Sabemos por estudios anteriores realizados en el área de la psicopedagogía cuánta energía necesita el niño para procesar estos hechos traumáticos y cómo lo vivido invade su pensamiento restándole el tiempo y la energía que necesita para el aprendizaje diario y escolar. De esta manera estos niños se presentan como "sin recursos" en la escuela sin embargo lo que sucede es que su pensamiento está abocado a resolver el hecho traumático.

Los malos tratos suelen tener efectos cognitivos negativos en el niño. El niño se siente culpable y/o avergonzado, lo que puede contribuir a una desorganización de su memoria.

Por otra parte, aún cuando la memoria del niño sea buena, su testimonio puede verse frustrado por las limitaciones en la capacidad para comunicarse.

Puede ocurrir que el niño no haya comprendido las preguntas formuladas o el adulto haya interpretado mal sus respuestas.

Una vez más se hace imprescindible conocer el desarrollo evolutivo del niño para adecuar las preguntas, como decíamos anteriormente, a su capacidad de comunicación y adaptarse a su vocabulario. Debemos tener en cuenta, por ejemplo, si el niño está en condiciones de comprender los términos temporales tales como hoy, mañana, ayer, antes, después, si puede entender frases con más de una pregunta simultánea, o preguntas que incluyen-una negación, etc.

Criterios a tener en cuenta en la elaboración:
En el trabajo pericial se comienza con una entrevista a los adultos que realizan la denuncia, generalmente miembros de la familia o del entorno familiar del niño.

En dicha entrevista el evaluador debe tener en cuenta si en el relato del adulto aparecen indicadores asociados al maltrato infantil, si han detectado, por ejemplo, cambios en el comportamiento del niño, problemas emocionales, dificultades escolares, problemas físicos, si les preocupan ciertas actitudes o comentarios espontáneos del mismo, o sea, atender a todo aquello que haga sospechar acerca de la posibilidad del maltrato.

La entrevista con adultos puede registrar diferente motivación: a veces los adultos se presentan sólo con la sospecha, otras veces el relato aparece teñido de deseo de castigar al culpable sobre el cual hay certeza. La actitud beligerante o invasiva del denunciante puede poner en riesgo la neutralidad del evaluador cuando éste no logra tomar distancia y se alía, aún inconscientemente con él, con lo cual pone en peligro ya desde el comienzo, la objetividad del proceso pericial.

El clima emocional en el cual se realizan estas entrevistas es sumamente movilizador y. el profesional debe estar alerta y capacitado para manejar los efectos transferenciales, ser cauteloso en sus comentarios y centrarse en la búsqueda de indicadores asociados al trauma en el niño y no en la investigación de la veracidad de quien relata los hechos.

Si bien puede resultar angustiante saber que de la evaluación pericial depende la seguridad del niño se debe evitar cualquier apresuramiento que no permita considerar todos los indicadores absteniéndose de emitir cualquier juicio de valor.

El objetivo es como decíamos antes, que el niño pueda ser entrevistado de la manera más idónea y menos traumática para él.

Recordemos que estos niños, y, en especial, aquellos muy pequeños o muy dañados, serán muy renuentes a hablar sobre estos temas con un desconocido y en un ambiente extraño.

Por eso, una sóla sesión es impensable...debemos ir poco a poco, ganando la confianza del niño, para acercarlos cada vez más a los puntos traumáticos sobre los que deberá testificar Sólo un profesional especializado en el tema del Maltrato Infantil, sabe cómo abordar a un niño dañado por un trauma de estas características que debe enfrentar la crisis que provoca tal desvelamiento.

El miedo, la vergüenza, la culpa pueden paralizar a un niño llevarlo a retractarse. De modo que, en todo momento debe sentirse a salvo y contar con la confianza de que quien lo escucha sabe cómo hacerlo.

La presencia de los padres no sólo puede inhibir a un niño, sino que puede perjudicar la observación de su conducta durante la entrevista. En ocasiones los padres o quien denuncia motivado por su propia ansiedad, pone palabras en el niño o lo fuerza a contar hechos que aún no ''fueron ni mencionados por el menor.

'No olvidemos que, de lo que se trata, en este momento, es de lograr registrar el relato del niño y observar los indicadores emocionales y de comportamiento presentes en la entrevista asociados con el perfil del niño maltratado.

Estos indicadores emocionales y, también, por las limitaciones que presentan, en especial los niños pequeños, para prestar atención. y concentrarse, que la entrevista no puede ser muy larga y debe ser interrumpida cuando el niño muestra signos de cansancio, angustia, o cuando lo requiera por él mismo.

En posteriores artículos hablaremos de los pasos que se deben tener en cuenta en la entrevista psicológica y la importancia de ellos.


Esperamos que la información sea de gran ayuda y de esta manera respondiendo a las dudas de nuestros lectores. Un saludo afectuoso VISION PSICOLOGICA

1 comentario:

andres dijo...

hola ,tengo 36 anyos y vivo con mi pareja la cual tiene una ninya de 6 anyos .que puedo hacer cuando la ninya llora por todo por todo y encima le dice a su madre que yo la he pegado, y no la he pegado .necesito ayuda o algun consejo,gracias