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miércoles, 22 de julio de 2009

Jornada de Psicología Educativa

(click al afiche para ampliar)
AQUÍ LES DEJAMOS EL AFICHE DE LA JORNADA DE PSICOLOGÍA EDUCATIVA QUE SE REALIZARÁ LOS DÍAS 2,3,Y 4 DE SETIEMBRE DEL 2009, EN LA FACULTAD DE PSICOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL.

martes, 21 de julio de 2009

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN PACIENTES RENALES

Los estudios realizados hasta el momento demuestran que en estas personas al inicio de su vida con diálisis, existe una gran necesidad de información y de búsqueda de elementos cognoscitivos relevantes para hacerse una correcta representación de su enfermedad y su tratamiento. Se conforman en esta etapa la actitud hacia la enfermedad, el estilo de enfrentamiento y lo que Luria denominara el componente intelectual del cuadro interno de 1a enfermedad (Otero, H. 2000). Se ha encontrado también que después de un periodo largo de vida con diá1isis, ocurren importantes cambios en la personalidad de estos pacientes. Cambios que consisten en una reestructuración del sistema de motivos, disminución de la intensidad de 1as actitudes hacia lo social, el trabajo, la sexualidad, las demás personas y una reestructuración de valores e intereses, tomando importancia los relacionados con su propio ser y con su salud.

En el tratamiento se debe empezar por abordar a la persona como ente integral, como una unidad, lo que facilitará su recuperación o cambio. Se deben tener en cuenta ciertas estrategias. La primera, una gran tolerancia a la frustración, porque no siempre se van a dar las respuestas deseadas. También hay que demostrar que nuestra intervención es necesaria en aspectos actitudinales, comportamentales, en intervenciones familiares, o en su medio ambiente. Además, debemos utilizar estrategias de conciliación y de negociación, cuyo principal objetivo será mejorar la calidad de vida y ofrecerle los recursos para cambiar .su estilo de vida. Como psicólogos nuestra meta terapéutica es ayudar al paciente a aliviar los síntomas, es decir. Su comportamiento ansioso, depresivo, su estado emocional, sus hábitos inadecuados (alimentos prohibidos, tabaquismo, etc.), lograr el adecuado manejo emocional, limitar el avance del mal, limitar o eliminar las consecuencias psicol6gicas que causan invalidez como la depresión y la ansiedad; aspectos a tener en cuenta, ya que estos estados depresivos contribuyen a avanzar o deteriorar su estado de salud, y a causar estados de desesperanza.

En la intervención para contribuir a mejorar su estilo de vida, se debe hacer uso de distintas estrategias como la psicoeducativa, donde se elabora medios y materiales educativos para informar al paciente sobre como se da el proceso de enfermedad, Cómo su comportamiento y sus actitudes están contribuyendo a la misma. Por ejemplo en aquellos pacientes que no controlan su cólera o sus estados emocionales, se va a producir cambios en su equilibrio interno, cambios a nivel neurovegetativo, neuroendocrino e inmunológico (Delgado Coss, E. 199).

Se les debe educar además en aspectos como los factores de riesgo, situaciones o comportamientos que están más asociados a las enfermedades. Factores como la correcta alimentación o estado nutricional, el adecuado descanso para poder evitar alteraciones en su ritmo biológico, lo que lleva a trastornos gastrointestinales y en general a distintos problemas de salud.

Educar significa no sólo informar, sino lograr un cambio actitudinal, del que forma parte todo el equipo multidisciplinario, así como en muchos casos hacer uso de personas que han pasado ya por la misma experiencia.

Otra etapa es la motivacional, que contribuye a que aumente la disposición e intención del cambio actitudina1, en ésta debemos explicarle que gradualmente debe ir estableciéndose metas y objetivos precisos, incluso con ayuda de otros profesionales de la salud, decirle que no está solo, y lógicamente potenciando su soporte familiar de lograr importantes cambios a este nivel.

La siguientes la del cambio en si, en donde le vamos a dar los recursos para que cambie algunos hábitos no saludables, tanto a nivel cognitivo como emocional y comportamental. Para poder lograr este cambio, remarcarle que no está solo, potenciándole su soporte sociofamiliar.

La etapa de acción tiene como objetivo que la persona logre el control emocional, ya que ansiedad, depresi6n y cólera, deterioran su estado de salud y contribuyen al avance del mal, facilitarle destrezas individuales y grupales. En la etapa de mantenimiento, reforzar las metas Y objetivos, así como sus destrezas y control emocional.

Contribuir al cambio de estilo de vida significa también enseñarle a solucionar problemas, a que adquiera actitudes optimistas, saludables, actitud mental positiva, ayudarle a minimizar su impacto emocional a través de técnicas de relajación, visualización o meditación, lo que es parte fundamental de la intervención terapéutica. Es importante involucrar a la familia, a la pareja, a los hijos, si es necesario a los amigos, es decir, contribuir a potenciar ese soporte social.

Es indispensable que el paciente observe modelos de éxito (otras personas que han pasado lo mismo), quienes ya están recuperados y que sienten o tienen control de su salud. Tienen que recibir retroalimentación constante, personal, profesional y de su entorno.

Para que incremente la autoeficacia tenemos que enseñar al paciente que aprenda a auto observarse, lo que piensa, lo que sienta, lo que hace en determinadas situaciones. La persona tiene que asumir que si puede lograr el cambio, pero poco a poco.

Los objetivos terapéuticos deben ser realistas y cortos; es decir, a medida que los van cumpliendo hacerles ver que si pueden lograr el cambio y entonces el paciente se retroinforma si lo voy a poder hacer, no estoy solo, puedo hacerlo con ayuda y asesoría".

domingo, 19 de julio de 2009

Caso Clínico 2

I. DATOS DE FILIACIÓN:
Apellidos y nombres : R.P.L.O
Edad : 72 años
Sexo : Masculino
Lugar de Nacimiento : Lima
Estado Civil : Casado
Número de Hijos : 2
Ocupación : Comerciante
Grado de Instrucción : Secundaria

II. Observaciones Generales:
Paciente masculino de 72 años, tez trigueña, contextura delgada , no representa tener la edad que aparenta.

Su lenguaje es sencillo y presenta anomias, entiende y sigue la conversación con ciertas divagaciones por momentos, posee un foco de atención pobre.

En la primera entrevista se mostró colaborador pero refería haber sido traído a la fuerza, aun así colaboro en todo momento.

Problema Actual
Los familiares del paciente refieren que desde hace unos cuantos meses se ha ido olvidando poco a poco de las cosas, se muestra ofuscado cada vez que le pasa esto y se encuentra mas colérico que de costumbre.

El paciente refiere encontrarse bien, sin ningún problema, peor si se preocupa mucho por el que harán sus dos hijas ya que nos e encuentran laborando y son dependientes de su negocio.

El paciente refiere que no puede dormir bien y que su apetito ha disminuido considerablemente “ya no duermo ni como, como antes tengo mucho sueño casi todo el día y me canso mas rápido también”.

III. HISTORIA PERSONAL:
Aspecto Socioemocional
Refiere que estuvo casado por 43 años teniendo 2 hijas (Antonia 33, y Juliana 30) Actualmente vive con su esposa e hijas, su esposa es 20 años menor que el y su relación se ha visto afectada desde que presenta estos síntomas.

Historia Familiar
El paciente refiere que siempre se ha llevado bien con su segunda hija peor su primera hija es terca y casi siempre hay conflicto para con ella, con su esposa, ella siempre ha sido muy condescendiente conmigo, afirma y siempre han estado bien, últimamente su carácter ha cambiado y ya no me aguantan yo siento que ya no me quieren y que se quieren deshacer de mi.
Refiere también que le brindo estudios superiores a su primer hija y técnicos a la segunda peor ninguna de ellas quiere laborar.

Durante la entrevista se observa que presta mayor intereses a hechos de su pasado su memoria se ve afectada en referente a sucesos actuales,, “Ya no tengo las mismas capacidades que antes, seguramente es por los años” refiere el paciente.

El paciente menciona que su padre sufrió de un especie de trastorno, no delimito cual, peor su conducta era extraña veía y escuchaba cosas y casi siempre hablaba de cuando era niño afirma.

Al realizar la entrevista con sus hijas y esposa, ellas refieren que su conducta ha variado mucho al igual que su memoria, en muchas oportunidades se olvida hasta de que ha tomado desayuno y quiere comer muchas veces al día, ya no recuerda muy bien el nombre de algunas cosas y menciona su uso, así mismo también su ubicación en tiempo se encuentra levemente alterada.

Historia Laboral
Su esposa refiere que el siempre se ha dedicado a lo mismo y siempre lo ha hecho muy bien hasta hace poco en el cual ya tiene problemas para dar vueltos y hacer las cobranzas, es por ello que ya no realiza las mismas funciones de antes y sus hijas y ella son las que se encargan de su negocio.


ESPERAMOS LOS COMENTARIOS DEL CASO......

miércoles, 15 de julio de 2009

Evaluación Diagnóstica De La Familia

Las fuentes de información que contribuyen al proceso de evaluación diagnóstica pueden proceder del registro y análisis de historias individuales de todos los miembros de la familia, escalas, cuestionarios, entrevistas familiares abiertas o estructuradas, observación de la familia como grupo mediante vídeo que permite el visionado y estudio posteriores, y la colaboración informativa de los trabajadores sociales.

Es importante que los métodos de evaluación diagnóstica presten una especial atención a la disfunción de los sistemas familiares como un factor etiológico en el desarrollo de la psicopatología "individual".

Al mismo tiempo, es necesario también un sistema diagnóstico de referencia para formular los objetivos de la intervención terapéutica y para indicar áreas disfuncionales en niños y adolescentes con riesgo de desarrollar psicopatología. Los principales signos de disfunción familiar que hay que considerar en toda evaluación diagnóstica incluyen: conflictos intrafamiliares, fenómenos de triangulación, pseudosecretos, fracaso para mantener la nuclearidad familiar, separación de los padres, cisma conyugal, sesgo marital, y pautas y coaliciones familiares disfuncionales. De este modo, cualquier enfoque terapéutico en niños y adolescentes debe basarse en un sistema de referencia diagnóstico que señalará la dinámica de las relaciones familiares que son susceptibles de disfunción psicopatológica.

La evaluación del sistema familiar, aparte de valorar la posible existencia de una historia familiar de trastornos mentales, se dirigirá fundamentalmente a evaluar la estructura y el funcionamiento familiar. El terapeuta deberá centrarse en analizar las siguientes áreas fundamentales:

1) Estructura de la familia con sus pautas transaccionales habituales y alternativas; 2) flexibilidad del sistema familiar y de los límites, y su capacidad de reestructuración; 3) resonancia del sistema familiar en su conjunto frente a las acciones individuales de sus miembros; 4) contexto familiar y extrafamiliar, evaluando las fuentes de apoyo psicosocial y de estrés, además del tipo y calidad de interacciones sociales extrafamiliares que mantiene el sistema familiar; 5) fase del ciclo vital donde se encuentra la familia, valorando el rendimiento funcional acorde a la etapa correspondiente; 6) contenido y estilos de las comunicaciones de la familia; 7) estilos defensivos familiares de afrontamiento de funciones y fuentes de estrés; y 8) formas en que los síntomas del "paciente" identificado son utilizados en beneficio del sistema familiar para el mantenimiento de determinadas pautas recurrentes de interacción.

TRATAMIENTO
Aunque existen distintas escuelas de terapia familiar, todas ellas tienen como finalidad promover la individuación y maduración de los sujetos que componen la familia, mejorar los canales de comunicación haciendo innecesaria la expresión a través de los síntomas, y asumir los límites entre los distintos subsistemas familiares.

A pesar de que dentro de la terapia del grupo familiar existen diversas técnicas, el punto de convergencia específico de todas ellas es el enfoque sistémico. El enfoque sistémico es de utilidad en la práctica clínica porque permite la comprensión de estructuras tan vinculadas entre sí como la personalidad y la familia.

La orientación sistémica reúne las siguientes características:
· Los diferentes miembros de la familia están interrelacionados.
· Cada uno de los elementos que integran la familia no puede ser entendido aisladamente del resto del sistema.
· El funcionamiento familiar no puede comprenderse por el conocimiento individual de cada uno de sus elementos.
· La estructura y organización familiar son factores determinantes en la manifestación de las conductas de cada uno de sus elementos.
· Las pautas de interacción del sistema familiar acaban moldeando la conducta de los miembros familiares.
· Los resultados de estudios de revisión de diferentes escuelas de terapia familiar sugieren que un enfoque ecléctico en la terapia de familia depara los mejores resultados, respaldando de este modo el creciente énfasis en la integración de las escuelas de terapia familiar. Los enfoques familiares parecen ser especialmente adecuados en el tratamiento de la psicopatología en la esquizofrenia, trastornos del estado de ánimo, trastornos de conducta, drogodependencias y trastornos alimentarios, siendo su aplicabilidad menos clara para los trastornos por ansiedad y alcoholismo.

BIBLIOGRAFIA

. Kellam SG. Families and mental illness: current interpersonal and biological approaches. Psychiatry, 1987; 50: 303-307.
. Swanson JW, Holzer CE, Canavan MM and Adams PL. Psychopathology and economic status in mother-only and mother-father families. Child Psychiatry Hum Dev, 1989; 20: 15-24.
. Dew MA, Penkower L and Bromet EJ. Effects of unemployment on mental health in the contemporary family. Behavior Modification, 1991, 15:501-544.
. Witkowski P, Kahn JP and Laxenaire M. Mutations sociales et psychopathologie familiale. Annales Medico-Psychologiques, 1988, 146: 954 957.
. Raff A. Sur la pathogenie des placements en familie d'accueil. Perspectives Psychiatriques, 1988; 27: 37-43.
. Nemet L. Amenagement de l'espace et psychopathologie familiale. Perspectives Psychiatriques, 1988; 27: 105-110.
. Goldman SJ, D'Angelo EJ and DeMaso DR. Psychopathology in the families of children

lunes, 13 de julio de 2009

Psicoterapia en Trastornos de la Personalidad

La psicoterapia de los trastornos de personalidad es más difícil que la de otras muchas alteraciones. Estos trastornos son patrones de funcionamiento a largo plazo y es probable que se resistan más al cambio que otros trastornos de duración más breve.

Si bien pueden existir datos surgidos de las motivaciones o de la biografía del paciente que conducen a contraindicaciones a la psicoterapia de manera general, los factores ligados a la personalidad, incluso en el caso que sean desfavorables, sólo rara vez son impedimentos para la puesta en marcha de una psicoterapia de apoyo. En cambio, son decisivos en cuanto a la elección de las diferentes técnicas psicoterapéuticas que disponemos, siendo necesario valorar cada paciente individualmente y ver las posibilidades de beneficiarse de una psicoterapia, ya que al emprenderla a ciegas, se corre el riesgo de llegar a una descompensación grave o al abandono de la relación por parte del paciente.

Como normas generales en una psicoterapia, el terapeuta debe tener paciencia, ayudar poco a poco y tomarse el tiempo necesario. Crear un marco de colaboración, centrarse en los sentimientos y conductas del paciente y no en las explicaciones de estas. Se debe de confrontar antes de interpretar las defensas del paciente, y estas interpretaciones no realizarlas de un modo precoz en el tratamiento. Se debe presentar el cambio como una posibilidad, no como una orden, alabando los intentos del paciente para cambiar y conseguir conductas más adaptativas.

No se debe intentar "rescatar" al paciente o estimular su dependencia, no mentir, ni ofrecer un mensaje no verbal contradictorio. No se debe castigar o avergonzar al paciente, aunque sí requerir responsabilidad. Si existen quejas repetitivas, el paciente debe de ser advertido de no repetirlas, ya que escucharlas es reforzarlas.

Durante la terapia, la administración de sustancias psicoactivas, debe ser por una indicación específica, ya que en los pacientes con trastornos de personalidad es frecuente el abuso farmacológico y el riesgo de sobredosis.

Además de las normas generales, algunas estrategias psicoterapéuticas y actitudes pueden tener una aplicación específica en distintos trastornos de la personalidad.

Para los pacientes con trastorno paranoide de la personalidad la psicoterapia de apoyo puede resultar el mejor de los tratamientos. La actitud del terapeuta debe de ser clara, abierta y coherente para no provocar desconfianza y que estos pacientes se sientan perseguidos también por él. Se debe escuchar las quejas de los pacientes, tomar con calma las acusaciones, prestando atención a los sentimientos heridos, evitando tomar partido o entrar en discusiones de si tiene o no razón. Si el terapeuta es acusado, es mejor una disculpa honesta que una explicación defensiva, aunque a veces la conducta es tan amenazante que debe ser controlada y poner límites.

Hay que consolidar las partes sanas del yo y poner el acento en la realidad. Es importante recordar que el uso de la interpretación aumenta significativamente la desconfianza del paciente. En general, estos pacientes no toleran bien la terapia grupal.

En el trastorno esquizotípico de la personalidad un enfoque de apoyo estructurado puede resultar útil.

Hay que dirigirse con respeto y una actitud no enjuiciadora respecto a las posibles conductas extrañas que presentan. El pensamiento peculiar y extraño de estos pacientes debe tratarse con cuidado y en general no deben hacerse interpretaciones. Si se hicieran hay que tener mucha cautela, y realizarlas a un ritmo y nivel de abstracción compatible con el frágil contacto del paciente con la realidad.

La terapia de grupo puede resultar amenazadora para este tipo de pacientes. La terapia de conducta puede dirigirse a disminuir las conductas excéntricas y a la mejora de las relaciones sociales.

Los pacientes con trastorno esquizoide de la personalidad están muy poco motivados al cambio, por lo que es improbable que sigan una psicoterapia. Se puede realizar una psicoterapia de apoyo centrada en las relaciones y el reconocimiento de las emociones. Presentan dificultad para la introspección y poca capacidad para implicarse con el terapeuta, mostrándose distantes y existiendo largos periodos de silencio durante la terapia.

En la terapia grupal, al principio pueden negarse a participar, pero llegan a colaborar en la labor del grupo y puede llegar a representar el único contacto social en la vida del paciente.

La terapia de conducta se realiza para favorecer el desarrollo de las relaciones personales con un entrenamiento de habilidades sociales.

El trastorno disocial de la personalidad es considerado como uno de los trastornos de personalidad con mayor dificultad de tratamiento, ya que el paciente carece de motivación y por lo general desconfía de todas las figuras de autoridad.

Los pacientes deben estar internados en una institución para que sean más asequibles a la psicoterapia. La sintomatología de depresión, ansiedad o fracaso social puede ser útil para motivar al paciente al cambio.

Antes de comenzar el tratamiento es esencial marcar unos límites y no se les debe de proteger de su propia ansiedad o de las consecuencias de sus actos. Para el terapeuta será un desafío separar el control del castigo. No se debe de indicar que dejen de hacer algo, sino ofrecerles alternativas.

El encuentro con otros pacientes antisociales aumenta su capacidad para el cambio, considerándose como un modelo exitoso los grupos de autoayuda y las comunidades terapéuticas, en las que se consigue más cambios que con la terapia individual.

En el trastorno histriónico de la personalidad, la psicoterapia de orientación psicoanalítica tiene una larga tradición, y se considera por algunos como el tratamiento de elección. No obstante, para los pacientes histriónicos con un bajo nivel de funcionamiento y que carecen de perspicacia psicológica, puede ser más apropiada la terapia de apoyo o de grupo.

Hay que tener presente que estos pacientes suelen ejercitar su conducta habitual de llamar la atención o seductora en el curso del tratamiento. Una medida necesaria en algún momento de la terapia será la clarificación de la naturaleza profesional de la relación y el reenfoque del paciente en sus problemas reales.

El trastorno narcisista de la personalidad ha dado pie en la literatura psicoanalítica a una polémica en cuanto a su etiología y tratamiento. Existe enfrentamiento entre dos formas de entender la patología psíquica. Algunos como Otto Kernberg, defienden la existencia de conflictos inconscientes en la génesis de los trastornos narcisistas de la personalidad. Otros como Heinz Kohut, sostienen que la génesis está en un déficit estructural de la personalidad.

Ambos enfoques conllevan a una psicoterapia intensiva durante varios años, pero diferente. En términos muy generales, Kernberg considera fundamental la neutralidad técnica del terapeuta, el desarrollo completo de la trasferencia y la interpretación de los conflictos inconscientes disociados. Por su parte, Kohut aplica en el tratamiento de estos pacientes las intervenciones analíticas denominadas intervenciones afirmativas, que tienden a construir las funciones carentes. Para este autor, la interpretación, que posibilita la toma de conciencia de lo reprimido, no tiene sentido, ya que no hay nada que desrreprimir.

En el trastorno límite de la personalidad la psicoterapia individual a largo plazo puede ser útil para algunos pacientes. Es muy importante un encuadre estable y una amplia experiencia del terapeuta.

Existe polémica entre realizar psicoterapia psicoanalítica orientada a la introspección o una psicoterapia de apoyo encaminada a la solución de problemas. La psicoterapia intensiva, interpretativa y de confrontación tiene el riesgo de provocar una regresión transferencial con episodios psicóticos transitorios o un "acting-out", por lo que requiere ser realizada con una extrema precaución.

Los pacientes con trastorno límite de la personalidad establecen relaciones intensas con el terapeuta, siendo difícil de manejar, además de la regresión y de las actuaciones (acting-out), las transferencias negativas, la identificación proyectiva, y la escisión (splitting), que hace que el paciente ame y odie al terapeuta de un modo alternativo. El terapeuta debe funcionar como un yo auxiliar y establecer un encuadre limitativo.

En la terapia de grupo el paciente límite tiene dificultad para compartir el centro de atención y tolerar la confrontación grupal, se suele asociar a la terapia individual, y combinada ha dado buenos resultados sobretodo en los pacientes que abusan de sustancias.

La terapia de conducta puede utilizarse para controlar impulsos y estallidos de enfado, y para disminuir la sensibilidad a la crítica y al rechazo.

La hospitalización a menudo es necesaria, de manera corta o intermitente, tras intentos suicidas de alto riesgo, episodios graves de descontrol o similares. Con ello se consigue estabilizar al paciente y se pueden fijar unos objetivos claros, enfocados y limitados desde el principio.

En el trastorno ansioso (con conducta de evitación) de la personalidad la psicoterapia individual puede ser eficaz.

Hay que establecer una alianza sólida con el paciente para evitar abandonos por sentimientos de rechazo, y tener una actitud de aceptación hacia los miedos del paciente, animándolo a tener contacto con ellos.

Hay que ser precavido con estas instrucciones, ya que el fracaso puede reforzar la baja autoestima del paciente.

La terapia grupal puede ser beneficiosa al ayudar a superar la ansiedad inicial y a desensibilizar al paciente al rechazo.

El entrenamiento asertivo, una forma de terapia cognitivo-conductual es de especial aplicación en este trastorno, al enseñar al paciente a expresar sus necesidades abiertamente y mejorar la autoestima.

Los pacientes con trastorno dependiente de la personalidad pueden ser tratados con éxito con psicoterapia. Las terapias orientadas a la introspección permite a estos pacientes ver los antecedentes de su conducta y llegar a ser más independientes y con autoconfianza.

BIBLIOGRAFIA
1.Loehlin
JC. Are personality traits differentially heritable? Behav Genet, 12:417-428, (1982)
2.Drake
RE, Vaillant GE. A validity study of axis II of DSM-III. Am J Psychiatry 1985, 142: 553
3.Kendler
KS, Gruenberg AM, Srauss JJ : An independent analysis of the Copenhagen sample of the
Danish adoption Study os Schizophrenia. Arch Gen Psychiatry, 1981 38, 982-984.
Untitled Document
file:///D/CD-RW/www.sepsiquiatria.org/sepsiquiatria/manual/a8n9.htm (30 of 33) [02/09/2002 09:25:47 p.m.]
4.Thomas
A. Chess: Temperament and development. Brunmer/Mazel, New York, 1977.
5.Perry
JC, Vaillant GE. Personality disorders. In: Kaplan y Sadock: Comprehensive Textbook of
Psychiatry. Williams and Wilkins, Baltimore, 1989

jueves, 9 de julio de 2009

Las Demencias Frontotemporales

La demencia se traduce por un síndrome complejo que, aunque centrado en un deterioro cognitivo, se encuentra acompañado prácticamente siempre por desajustes comportamentales no cognitivos. Para esto, en el año 1892, Arnold Pick describió a un paciente que presentaba un deterioro progresivo del lenguaje, en el cual observo una marcada atrofia temporal izquierda, y así declaro que una demencia podía ser causada por una atrofia circunscrita del cerebro y no por una atrofia generalizada. En 1906, Arnold Pick finalmente aprecio que una atrofia frontal bilateral producía un trastorno de la conducta; fue Carl Schneider quien popularizo el término de enfermedad de Pick, el también distinguió tres fases en estos casos:

Alteración del juicio y la conducta.
Aparición de afasia y síntomas relacionados.
Demencia generalizada.

Finalmente fue Neary quien describió a siete pacientes que clínicamente presentaban alteraciones superponibles a las descritas por el grupo de Lund, y juntos bautizaron a este trastorno con el nombre de “Demencia de tipo frontal”.

Este tipo de demencias se clasifican según los desordenes neurodegenerativos que producen, las zonas del lóbulo frontal y la anterior del temporal son las más afectadas en estos casos:

VARIANTE FRONTAL
a) Enfermedad de Pick frontal.
b) Demencia del lóbulo frontal
c) Con enfermedad de una neurona motora:
v Enfermedad de pick con amiotrofia
v Demencia del lóbulo frontal con amiotrofia.
v Formas familiares ligadas al cromosoma 9
d) Complejo demencia frontal-parkinsonismo-amiotrofia ligado al cromosoma 17.

VARIANTE TEMPORAL
a) Afasia fluente
b) Afasia no fluente
c) Disfasia progresiva.
d) Afasia progresiva ligada al cromosoma 17.

OTRAS VARIANTES
a) Degeneración corticobasal
b) Gliosis subcortical progresiva.
La edad de inicio muestra una incidencia máxima entre los 45 y 65 años, con casos aislados en la franja de los 20 y después de los 75. La incidencia por género es aproximadamente igual. La causa de la demencia frontotemporal es en si, desconocida y en cuanto a la enfermedad de Pick habría una naturaleza hereditaria.

Las manifestaciones clínicas más notorias son las siguientes:

ALTERACIONES DE LA ATENCION:
a) Descenso del estado de alerta.
b) Negligencia sensorial
c) Distractibilidad
d) Búsqueda visual y control de la mirada
e) Atención sostenida
f) Descontrol de la interferencia interna

ALTERACIONES EN LA MOTILIDAD
a) Hipocinesia
b) Hipercinesia

ALTERACIONES DEL AFECTO Y LA EMOCION
a) Apatía
b) Depresión
c) Euforia

ALTERACIONES DIVERSAS
a) Memoria (automática y metamemoria)
b) Integración temporal
c) Inteligencia
d) Comportamiento social y emocional alterado.

La principal característica en estos casos es el trastorno de conducta y de personalidad; no es hasta estados avanzados que se manifiestan los trastornos cognitivos, neurológicos y de esfera neurorradiologica.

La duración de la enfermedad es de un promedio de 8 años, con casos que conducen a la muerte en 1 ó 2 años y otros con duración hasta 20 años. En general y resumiendo las características, para cada caso en particular serian las siguientes:

Tipo desinhibido: (anomalías en la corteza orbito-frontal): Actividad física excesiva, agitación, inquietud, falta de atención con distractibilidad, desinhibición social y sexual, etc.

Tipo apático: (anomalías en la corteza dorso-lateral): Apatía, falta de motivación y voluntad, aumento de la latencia de la respuesta, mutismo acinético, trastornos ejecutivos, trastornos de lenguaje inercia.

Tipo estereotipado: Conductas repetitivas, ritualistas e idiosincrásicas, elementos obsesivo-compulsivos y rigidez cognitiva.

Por último, en cada caso se observan comunes manifestaciones cognitivas, estas manifestaciones son difíciles de evaluar peor son las que marcan al diferencia al momento del diagnostico:

v Disolución progresiva del lenguaje.
v Disfunción ejecutiva.
v Trastornos de la atención
v Afectación tardía de la memoria
v Conservación de praxias, gnosias, habilidades viso-espaciales, orientación temporo-espacial, cálculo, etc.

BIBLIOGRAFIA
. Resumen realizado de:
Lorenzo, J. & Montan, L. (2004). “Fundamentos de la Neuropsicología clínica” Oficina del Libro FEFMUR. Montevideo: Uruguay

jueves, 2 de julio de 2009

Caso clínico 1

I. DATOS DE FILIACIÓN
· Nombre: Niño L
· Edad: 11 años
· Grado de instrucción: 6to de primaria

II. DINÁMICA FAMILIAR
· Padre: 45 años – electricista
· Madre: 42 años – licenciada
· Niño L: 11 AÑOS
· Hermano 1: 9 años- 4to de primaria

III. MOTIVO DE CONSULTA
Según la madre refiere que menor cada vez es más difícil, se está haciendo insoportable. En las comidas no hay quien lo aguante, no porque tenga problemas para comer, sino por las continuas peleas con su hermano.

Su hermano se mete con el porque le dice que es un maniático, le da por el orden y es exagerado. Cada vez que come lentejas las cuenta, tiene que tener 19 en cada cucharada. Tarda muchísimo en comer, su hermano se ríe de el, y acaban pelando. Como este comportamiento tiene muchos.

La madre refiere que tiene que tener todos los lápices del mismo tamaño y, si a uno se le rompe la punta, saca punta a todos hasta que queden de igual tamaño. Otra es que se lava las manos 50 veces durante el día y siempre le parece que las tiene sucias. Ordena su cajón y sus cosas de una forma fija, y si le toco algo o le pongo algo se pone nervioso, saca todo afuera y empieza de nuevo a ordenar.

También en el colegio me han dicho los profesores que les hace preguntas para ponerles en aprietos, da muchas vueltas a las cosas, no se conforma con cualquier explicación.

IV. RESUMEN DE ANAMNESIS
· No apareen problemas ni en el embarazo, ni parto.
· Lactancia natural.
· Las adquisiciones evolutivas como andar, hablar, alimentación y sueño, las realizó sin ningún problema.
· Control de esfínteres a los trece meses.
· Juegos: construcciones, puzles, cuentos, etc.
· Escolaridad: buena adaptación desde el preescolar. Aprendía con facilidad siempre el primero o segundo de su clase.
· Sociabilidad: tiene amigos, pero sobre todo se lleva bien con los más inteligentes, y a veces tiene problemas porque es muy mandón.

Este es el primer caso clínico, esperamos su aporte, con los puntos que ya habíamos mencionado anteriormente. solo deben escribir en la parte de comentarios, que se encuentra abajo de la presente publicación.

- Evaluación (Batería de Pruebas)
- Diagnóstico o Impresión Diagnóstica CIE – 10 ; DSM – IV
- Tratamiento – intervención Psicológica (varia según el enfoque)
- Recomendaciones.

VISION PSICOLÓGICA