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lunes, 8 de diciembre de 2008

No soy yo, Eres tú: Patología de las relaciones de Pareja


Teniendo en cuenta el artículo anterior en el cual hablamos del matrimonio y propiamente de cómo se forman las parejas, es importante que también se tome en cuenta la patología que pueden presentar las relaciones de pareja, en muchos casos estas se enmascaran y enfrascan en situaciones o ideas que en realidad no son el problema, muchas veces se llega a esto que mencionan algunos psicoanalistas y transpersonales que son las lealtades invisibles, especies de pactos encubiertos en los cuales nosotros acordamos tener un determinado pensamiento o comportamiento para no encarar el problema por temor al sufrimiento que pueda causar, en muchas ocasiones sufrimos porque tenemos miedo a enfrentar el cambio y/o sufrimos por el miedo a vivir en la realidad en la cual uno puede ser feliz, entendiéndose esto como el momento exacto por el cual se esta viviendo; este concepto es algo complicado de explicar pero la metafísica y la física quántica lo explican de manera algo mas clara, para esto recomiendo buscar información en la página www.metafisica.com.ar

Bueno, para no desligarnos del tema y teniendo en cuenta lo antes mencionado puedo citar a Puget y Berenstein (1988) “La elección de la pareja se apoya en determinaciones inconscientes donde se articulan una estructura racional narcisista y modelos identificatorios edípicos y sociales”; sumado a esto en 1995 Sánchez menciona que los elementos que posee una pareja son:

Cotidianeidad, estabilidad basada en una unidad tiempo-espacio caracterizada por los intercambios diarios.
Un proyecto de vida compartido.
Relaciones sexuales.
Tendencia monogámica.

Partiendo de estas dos ideas que a opinión propia engloban los aspectos que puede observarse en una relación de pareja, el engranaje de vulnerabilidad de los miembros no solo de la pareja sino también de la familia, hace que se manifiestan una serie de perturbaciones clínicas que desorganizan el sistema y a la persona, siendo afectado de uno a otro, es decir que lo que hace uno enferma al otro y viceversa cayéndose en un circulo vicioso en el cual la única salida es vivenciar de forma mas fuerte la patología para ocultar o no afrontar la realidad del problema.

Es interesante la división que hace Kernberg sobre la patología amorosa, el nos menciona 5 configuraciones a través de las cuales se hace notoria el problema y estadios que pueda estar pasando una pareja, estos son:

1º Configuración: Parte de la incapacidad de establecer vínculos que combinen la genitalidad y la ternura con otro ser humano, según el esto es notorio es la personalidad narcisista; entendiendo esto podría resumirlo a la preocupación y necesidad excesiva que puede tener uno sobre si mismo imposibilitándolo de notar y satisfacer necesidades de otra persona.

2º Configuración: La promiscuidad sexual a través de los cambios constantes de pareja, menciona que esto es notorio en los narcisistas pero en un tipo menos grave.

3º Configuración: Idealización y dependencia del objeto de amor, típica de la personalidad fronteriza a través de la cual se puede explicar los suicidios pasionales por el abandono.

4º Configuración: Relaciones objetales estables y profundas pero sin gratificación sexual plena, característica de las patologías menos graves como la neurosis, cabe resaltar que todos tenemos algo de esto, es decir en uno de sus escritos posteriores Kernberg nos habla acerca de los núcleos psicóticos y neuróticos y como estos suelen activarse siendo mas común el neurótico.

5º Configuración: Representados por la integración normal de la genitalidad y la ternura pudiendo formar relaciones objetales estables y profundas.

Es necesario acotar que lo que menciona Kernberg es aplicable a una de las partes, es decir que en la detección que realizamos los psicólogos es necesario identificar en que configuración se encuentra o posee cada una de las partes de la pareja para poder llegar al verdadero problema, y así al que encuentren la solución en forma individual y llevándolo a un confronte y acuerdo entre ambas partes; en muchos de los casos lo primero que se piensa es el divorcio, la separación o ruptura, esto se ha catalogado (y mas en nuestra cultura) como algo nefasto y destructivo, no siéndolo así, es un gran paso a dar pero si se lo da en forma serie y teniendo en cuenta las responsabilidades de cada uno si es que hay hijos de por medio, esto puede ayudar al desenvolvimiento y desarrollo adecuado de los niños y al crecimiento personal de la pareja en forma individual, ojo en este punto debido a que nuestra opinión no debe interferir con lo que de verdad desea la pareja, como psicólogos y terapeutas no debemos forzar a que algo continué si es que no se desea, en estos casos lo mas recomendable es aclarar bien los puntos de cada uno y trabajar con lo que demanda la pareja y cada uno en particular; no digo que sea fácil, todo lo contrario pero si se realiza un adecuado trabajo ya sea en terapia familiar, de pareja e individual se pueden llegar a muchos avances, el factor tiempo del cual se preocupan muchas personas ahora será delimitada por ellos mismos, en la medida de que su darse cuenta y sus bloqueos se tengan en cuenta se llegara a una solución mas rápida y efectiva.

Para concluir Sánchez (1997) nos menciona algunos requisitos para tener una relación sana:

Balance entre la búsqueda de la intimidad y el mantenimiento de la autonomía de cada participante.
Logro temprano de una identidad del self y del objeto.
Relativa solución de los conflictos infantiles.
Manejo de mecanismos de identificación proyectiva y compulsión a la repetición patológica.
Elaboración de un duelo por la idealización de la pareja.
Constitución del súper-yo.

Es normal que al leer este artículo muchos se pregunten porque se toma desde una perspectiva más psicoanalítica, la respuesta es la siguiente: En las teorías recientes de trabajo de pareja ya sea sistémica, cognitiva-conductual, gestáltica, entre otras se incorporan muchos de los términos básicos usados en psicoanálisis, es por ello que para desarrollar mejor las herramientas del enfoque con el que nos sintamos más cómodos es necesario (a manera de opinión personal) saber de donde provienen para poder clarificarlos mejor para nosotros y realizar una estrategia terapéutica más rica y efectiva, es por ello que se parte de este punto no limitando ni siendo cuadriculados en el uso de las herramientas que conozcamos o apliquemos.

BIBLIOGRAFIA:
Bowlby, J. (1995). “Los vínculos afectivos”. (2da Edición).
Hoffman, L. (1989). “Fundamentos de la Terapia Familiar”. México: Fondo de Cultura Económica.
Kernberg, O. (1995). “Relaciones amorosas”. Editorial Paidos. Buenos Aires: Argentina

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