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sábado, 23 de agosto de 2008

Trabajo Infantil: “Una realidad a la cual no podemos estar ciegos”

Sabiendo que en el tercer domingo de Agosto en Perú se celebra el día del niño por consiguiente hemos estado revisando algunos artículos acerca de esta realidad que no solo ocurre en el Perú sino también en la mayoría de países de Latinoamérica. Y nosotros como profesionales de la psicología no nos podemos poner de espaldas a esta realidad que nos afecta. Por ello hemos hecho una revisión a Investigaciones oficiales publicados de la OIT (Oficina Internacional Del Trabajo)

¿Qué es el Trabajo Infantil?
No todo el trabajo efectuado por niños debe ser clasificado como trabajo infantil que deba ser seleccionado para su eliminación. La participación de niños o adolescentes en un trabajo que no afecta su salud y desarrollo personal o interfiere con su educación es considerado por lo general como algo positivo. Esto incluye actividades tales como ayudar a sus padres en la casa, asistir en un negocio familiar o ganarse dinero para gastos personales fuera de las horas de escuela y durante las vacaciones escolares. Estas clases de actividades contribuyen al desarrollo de los niños y al bienestar de sus familias; les hace obtener habilidades y experiencia, y ayudan a prepararlos para ser miembros productivos de la sociedad durante su vida adulta.

El término “trabajo infantil” suele ser definido como el trabajo que priva a los niños de su infancia, su potencial y su dignidad, y que es nocivo para su desarrollo físico y mental. Se refiere al trabajo que:
Es física, mental, social o moralmente perjudicial o dañino para el niño, e interfiere en su escolarización:

– privándole de la oportunidad de ir a la escuela;

– obligándole a abandonar prematuramente las aulas, o

– exigiendo que intente combinar la asistencia a la escuela con largas jornadas de trabajo pesado.

En sus formas más extremas, el trabajo infantil implica niños que son esclavizados, separados de sus familias, expuestos a graves riesgos y enfermedades y/o abandonados a valerse por sí mismos en las calles de las grandes ciudades, a menudo a muy temprana edad.

El que una forma particular de “trabajo” pueda ser llamada “trabajo infantil” depende de la edad del niño, el tipo y horas de trabajo desempeñado, las condiciones bajo las que se efectúa y los objetivos perseguidos por los países individuales. La respuesta varía de país en país, así como entre sectores dentro de los países.

Fuente: Unión Interparlamentaria/ Oficina Internacional del Trabajo, 2002
Actitudes hacia el Trabajo Infantil
Hay un gran grupo de críticos que desaprueban el trabajo infantil por una variedad de razones, entre ellas las siguientes:

- Permitir que los niños trabajen significa robarles su niñez.

- Los niños trabajadores están sujetos a la explotación económica, porque reciben las pagas más bajas, y a veces ninguna en absoluto;

- Los niños suelen trabajar bajo las peores condiciones, lo cual puede causar deformaciones físicas y problemas de salud a largo plazo;

- Algunas formas de trabajo infantil pueden perpetuar la pobreza, porque los niños trabajadores, privados de educación o un desarrollo físico saludable, son susceptibles de convertirse en adultos con bajas perspectivas de ingresos;

- Los niños suelen reemplazar el trabajo adulto; los empleadores los prefieren porque son baratos y dóciles;

- El uso generalizado del trabajo infantil puede llevar a menores salarios para todos los trabajadores;

- Los países que permiten el trabajo infantil pueden bajar sus costos laborales; así, atraen inversionistas y también se benefician del “comercio injusto” debido a sus bajos costos de producción.

Otros observadores del trabajo infantil tienen diferencias de opinión, dependiendo de las clases de trabajo que los niños efectúan. No obstante, la mayoría de observadores e investigadores y en unos cuantos casos incluso la comunidad internacional en su conjunto consideran ciertas actividades más nocivas, peligrosas y/o moralmente reprensibles para los niños que otras1 En muchos casos, sin embargo, la línea entre trabajo infantil “aceptable” e “inaceptable” es difícil de trazar1 Esto ocurre con gran frecuencia, especialmente en la agricultura rural, pues ciertas clases de trabajo forman parte de hecho de tradiciones socioculturales.

¿A que Edad Debe permitirse el trabajo infantil?
La gente sostiene ideas muy diferentes sobre lo que se les debe y no se les debe permitir hacer a los niños, y a qué edad se les debe permitir desempeñar ciertas clases de trabajo, o incluso si les debe permitir trabajar. Diferentes países tienen diferentes edades mínimas en su legislación nacional. El Convenio Nº 138 de la OIT, adoptado en 1973, establece los 15 años como la edad mínima para trabajar en los países desarrollados, pero un niño puede hacerse aprendiz a menor edad (14 años) o llevar formación profesional. Más de 130 países han ratificado este convenio. No obstante, las estimaciones globales sobre trabajo infantil emitidos por la OIT en el 2002 indican que todavía muchos niños son puestos a trabajar a edades tan tiernas como cinco o seis años.

El cuadro siguiente resume las edades mínimas para trabajar estipuladas en el Convenio Nº 138.

En algunas circunstancias no es fácil determinar la edad de un niño.

El niño o niña puede no saber su edad exacta, pues puede ser posible que nunca se haya emitido un certificado de nacimiento, o que éste se haya perdido. Un niño que ha sido mal nutrido tiende a ser más pequeño y bajo de peso, y así puede tener más años de lo que aparenta, etc.

Tipos de Trabajo que Desempeñan los niños
Como los niños que desempeñan clases particulares de trabajo tienen a menudo similares estilos de vida y problemas, el trabajo infantil suele dividirse en categorías tales como niños que trabajan en diversos tipos de agricultura, en entornos urbanos, en la manufactura, en la pesca, construcción, servicio doméstico, etc. En esta sección daremos algunos ejemplos de las clases de actividades que desempeñan los niños, sus condiciones de trabajo y estilos de vida, y la condición de su salud y seguridad. Algunas de las actividades mencionadas serán descritas con más detalle en el Capítulo 2, porque son consideradas “peores formas”: son especialmente nocivas, moralmente condenables o violan la libertad y derechos humanos del niño.

He aquí una descripción de lo que algunos de los niños trabajadores desempeñan en Brasil:

Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, hay aproximadamente 7.5 millones de niños entre los 10 y 17 años de edad que trabajan en Brasil. De éstos, 2.5 millones tienen entre 10 y 13 años. Los niños trabajan en fábricas de zapatos y en ‘trabajo familiar’ industrial con sus familias en Franca y São Paulo; cortan caña en el interior de Pernambuco; empaquetan sal en Ceará; trabajan en los campos de tabaco en Rio Grande do Sul y en los molinos de azúcar en Rio de Janeiro; recogen naranjas en São Paulo y algodón y sisal en Bahia. Rompen piedras en Bahia y cuidan hornos de carbón en Mato Grosso. Los crianças do burro (niños del barro) trabajan en hornos de ladrillos en Piauí y los sagueiros trabajan en el mercado en Manaus vendiendo verduras. La asistencia médica, contratos de trabajo o equipos de seguridad no existen.

En países del Asia Meridional y Sudoriental, tales como la India y Tailandia, la variedad de trabajo infantil es incluso más amplia. Los niños efectúan todas las clases de trabajo mencionadas arriba, y otras más. Es importante recordar que, en todo el mundo, incluso cuando los niños no están incluidos entre las personas “que trabajan” en toda investigación referida a hogares, muchas veces, no obstante, podrían estar dedicados a algún trabajo. Ayudan a atender el hogar cocinando o limpiando, se encargan del ganado de la familia y cuidan a sus hermanos menores, etc. Lisa Dodson, escritora estadounidense, dedicó un libro entero no hace mucho al trabajo, muy esencial, de los niños que cuidan a niños, sin remuneración, en los hogares de Estados Unidos, una fuerza de trabajo invisible sin cuya ayuda los adultos no podrían salir a trabajar en empleos asalariados (Dodson, 1999). Lo mismo pasa en hogares en muchos otros países.

El trabajo en el sector informal
El “sector informal” es la parte de la economía que incluye las actividades generadoras de ingresos llevadas a cabo por la mayoría de los pobres urbanos. Su trabajo no es “oficial”; no hay ninguna entidad gubernamental o autoridad tributaria que sepa que están trabajando, porque no están oficialmente empleados.

En muchos casos, las personas para las que trabajan no están registradas como empleadores. El sector informal es un término genérico para actividades que van desde las que generan los menores ingresos (v.g., recoger y seleccionar basura, limpiar zapatos) hasta empresas más productivas con varios empleados (v.g., pesca a pequeña escala, minería, explotación de canteras, actividades agrícolas y comerciales).

En las economías urbanas de los países en desarrollo, el “sector formal” absorbe relativamente pocas personas. La mayor parte de la gente tiene que trabajar en actividades del sector informal, que son más precarias y producen menos ingresos.

En todas partes, los niños trabajadores, especialmente en el mundo en desarrollo, tienden a concentrarse en el sector informal de la economía. Por algunos trabajos, los niños no reciben ningún pago, sólo algún alimento y un lugar donde dormir. No tienen seguridad laboral, no reciben ningún pago si se lesionan o enferman, y no pueden buscar ninguna protección si son maltratados por su empleador. Y muchos de estos niños trabajan aun cuando las leyes sobre trabajo infantil de su país prohíben que lo hagan.

Características contrastantes entre los sectores urbanos informal y formal

Hasta hace poco, muchos investigadores, especialmente en los países desarrollados, que estudiaban y escribían sobre el trabajo infantil tendían a referirse principalmente al trabajo infantil en la parte formal o “moderna” de la economía, donde hay empleos “reales” y empleadores reconocidos. Una razón para esto ha sido que es en la parte formal de muchas economías más débiles donde se producen los bienes destinados por lo general a la exportación, y en los países ricos los activistas contra el trabajo infantil se enfocan principalmente en los bienes que ingresan a sus propios países que han sido fabricados por niños. Por ello, cuando los activistas examinan las fuentes de estos bienes, por lo general examinan el sector exportador de los países involucrados.

Sin embargo, en la mayoría de países del mundo en desarrollo este sector de la economía no es la mayor parte, pues la mayoría de niños trabajadores están concentrados en el sector informal. Además, como señala S. L. Bachman, “en la mayoría de países, las leyes limitan el empleo de niños en el sector formal, aunque estas leyes a menudo no son aplicadas con vigor. Otros factores que minimizan
el número de niños que trabajan en lugares de trabajo formales son la presencia de sindicatos de trabajadores adultos y la relativamente alta educación, aptitudes y fortaleza física exigida por la mayoría de empleadores del sector formal”. La autora añade que “los estimados de niños trabajadores en empleos relacionados con la exportación rondan el 5% del total de la población laboral infantil” y que “hay que tener una mejor comprensión de los factores económicos que rodean a la economía informal” (Bachman 2000).

Las organizaciones internacionales y otras que tienen que ver con el trabajo infantil han puesto ahora su atención en la economía informal. Este término incluye agricultura, servicio doméstico, una variedad de actividades manufactureras informales, minería, comercio callejero y un gran número de otras ocupaciones, algunas de las cuales serán descritas más adelante.

Niños que trabajan en entornos urbanos
El trabajo infantil existe en casi todas las ciudades grandes y medianas en los países en desarrollo, y también en muchas en el mundo industrializado. Uno de los principales factores es la mayor disponibilidad de niños que necesitan trabajar, debido al engrosamiento de las poblaciones urbanas producido por la migración a las ciudades desde las zonas rurales. El resultado es una pobreza frecuentemente urbana, y muchos de estos niños trabajadores viven en barriadas populares insalubres y trabajan en vecindarios pobres. Esta gran categoría incluye niños que trabajan como domésticos
dentro de los hogares de otros; niños que trabajan en restaurantes, hoteles y tiendas; niños que trabajan en pequeños talleres de muchas clases; niños que trabajan con sus familias en trabajos en casa o si son niñas cuidando a sus hermanos menores (lo cual es necesario para que sus padres puedan dedicarse a un trabajo generador de ingresos en casa o fuera de casa). Los niños que trabajan en la calle suelen ser vendedores de una vasta variedad de pequeños artículos. Otros desempeñan servicios tales como limpiar zapatos. Algunos atienden a las necesidades de los turistas, o trabajan en los mercados como porteadores. Algunos niños ganan dinero buscando entre los basurales objetos que puedan vender, como lo hacen muchos adultos, o trabajan en construcción o fabricación de ladrillos. Muchos de estos niños viven en casa con sus familias, pero algunos viven en las calles, con poco o ningún contacto familiar. A menos que vivan por su cuenta, por lo general los niños no se quedan con lo que han ganado, y el dinero que llevan a casa puede ser esencial para la supervivencia de su familia.

¿Qué sabemos hoy de los niños trabajadores?
Todavía seguimos aprendiendo sobre las situaciones en que trabajan los niños y qué significa esto Constantemente se están haciendo investigaciones, en una variedad de maneras y desde diversas perspectivas, y nuestro conocimiento sigue aumentando

¿Qué hemos aprendido hasta ahora sobre el trabajo infantil en todas las actividades que hemos descrito arriba y tantas otras? A continuación sigue un breve panorama general, referido principalmente al mundo en desarrollo; consideraremos a los países desarrollados La remuneración por actividades laborales rara vez esta garantizada, y cuando se recibe remuneración a menudo es muy baja.

Los niños experimentan variadas condiciones de salud y seguridad, trabajando en casa, en el sector informal y en ambientes que a menudo no acatan los reglamentos y leyes existentes. Cada actividad en que pueden encontrarse niños que trabajan tiene su propio contexto sociocultural y marco económico, lo cual hace más difícil el tratamiento de estas cuestiones.

La relación entre trabajo infantil y pobreza (esto es, a más pobreza más trabajo infantil, y viceversa) es compleja. Los niños trabajadores enfrentan una variedad de problemas de salud y complicaciones directa e indirectamente relacionados con sus condiciones de trabajo.

El trabajo infantil afecta adversamente la educación de los niños.

Otros factores que contribuyen crecientemente al trabajo infantil son familias grandes con hijos numerosos, los procesos conjuntos del desarrollo económico y la modernización, aumentos en el movimiento poblacional (migración).

Otro factor agravante que contribuye al trabajo infantil, a menudo en sus peores formas, es el impacto de la pandemia del VIH/SIDA y la forma en que afecta a niños que han perdido uno o ambos padres y otros familiares.
. A menudo existen diferencias en el trabajo que desempeñan niñas y niños, así como en los tipos de problemas que enfrentan.

. Muchas clases de trabajo, especialmente el efectuado por niñas, allanan el camino al abuso sexual.


Vision psicológica agradece a la biblioteca de la ONG - AGTR "Asociación grupo de trabajo redes" - la casa de panchita- lima Perú por la infomacion brindada para la elaboración de este artículo.

Bibliografia

. OIT. 2002. Un futuro sin trabajo infantil. Informe global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, (Ginebra)
. OIT. Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil.. 2002: Every child counts: New global estimates on child labour, (Ginebra)
. Departamento del Trabajo de Estados Unidos, Bureau of International Labor Affairs. 1994. By the sweat and toil of children. Vols. I-VI, (Washington, D.C.)
. Alarcón, W. 2000. Profundizando la exclusión: El trabajo de niños y adolescentes en América Latina, (Lima, ed. Infancia y Desarrollo Series, Oxfam)

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