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viernes, 22 de agosto de 2008

Trastornos de la Voluntad

Definición
La voluntad es el aspecto de la personalidad que impulsa al individuo a la acción. Esta actividad voluntaria implica un propósito y una intención, por lo cual se ejecuta la forma consciente y va con frecuencia asociada a efectos intensos. (Vidal, 1986)

Los aspectos psicopatológicos de esta función psíquica exigen muchas veces su separación de las anomalías de la conciencia, la inteligencia y la atención, para lo cual creemos indispensable la comprensión cabal de la naturaleza del acto volitivo.

El acto voluntario ha sido definido por Monroe (1976) como un proceso del organismo humano mediante el cual se responde a un estimulo ambiental con un acto motor coordinado. Este acto representa una transacción entre las exigencias de la situación externa y los mecanismos nerviosos de integración que determinarán la conducta motora intencional.
La situación externa puede ser amenazante o gratificante, familiar o movediza.

El estímulo es evaluado por el aparato perceptual, en el cual influyen los procesos de la conciencia y de la atención, y posteriormente es procesado por los mecanismos de integración central. En esos momentos tiene lugar un fenómeno reflexivo que utiliza los elementos de la memoria, a la vez que anticipa las consecuencias de las respuestas opcionales. El individuo entonces puede decidir sobre el curso de acción más oportuno y el momento de su ejecución. Lo anterior nos indica que el acto voluntario ocurre normalmente luego de dos demoras: la primera reflexiva y la segunda electiva.

La voluntad es la función psíquica en virtud de la cual la persona tiene el propósito de alcanzar un fin consciente determinado, voluntario, premeditado y planificado. Toda actividad del individuo se manifiesta en tres formas de acciones: voluntarias, automáticas e instintivas. (Pavón, 2004).

Procesos de la Voluntad se consideran cinco pasos para la realización de un acto voluntario. Estas fases se suceden unas a otras, así:

a. Tendencia.- Antes del acto voluntario, manifiestan como una tendencia, una necesidad, un interés e inclinación obscura hacia algo, cuyo fin no se conoce concientemente.
b. Deseo.- Es la toma de conciencia de los objetivos propuestos y del fin que perseguimos. Es el proyecto para la acción.
c. Deliberación.- Es el conflicto de los motivos para la acción.
d. Decisión.- Es la elección de los motivos iniciales y objetivos propuestos. Esta decisión no sólo puede ser positiva, sino también de tipo inhibitorio.
e. Acción.- Es el último proceso de la voluntad que consiste en la ejecución del acto.

Trastorno de la Voluntad
Actividad Psicomotora
Es un proceso en el que la voluntad actúa como generadora y propulsora de actos motores. Lo que nosotros vemos es consecuencia de un proceso que cuenta esencialmente con dos momentos.

Los trastornos se presentan según ocurran: en la conación o acción implícita o en la acción explícita. (Barlow & Durand, 2003).

A) Alteraciones de la Conación o Acción Implícita: Desde que se inicia la intención de llevar a cabo un acto, es decir desde que se pone en juego la voluntad hasta la decisión de la ejecución:

a. Abulia: Es la pérdida de voluntad absoluta que acarrea la liberación de actos automatizados e instintivos. Hay sujetos que se muestran con abulia hacia la mayoría de los hechos, son introvertidos, conformistas, de respuestas retardadas, se cansan con facilidad, faltos de entusiasmo. Allí se ubican a los melancólicos, depresivos, esquizofrénicos, etc. Dentro de la abulia, existen además distintas modalidades patológicas: la abulia neurasténica, la abulia esquizofrénica, la abulia melancólica y la abulia catatónica. La abulia neurasténica no tiene su origen en la falta de deseos sino en no poder tomar decisiones para actuar.
b. Actos Impulsivos.- Cuando los procesos de la voluntad no se desarrollan ordenadamente y pasan directamente a la ejecución, hablamos de un impulso. No existe deliberación, se presenta en forma brusca e incontrolada y con actos violentos. Implican la ejecución de actos sin un procesamiento previo.

c. Actos Compulsivos.- El individuo es arrastrado a la ejecución por una fuerza incontenible, aún en contra de situaciones que representan verdaderos obstáculos. Es el encuentro de dos fuerzas opuestas: por un lado el deseo de llevar a cabo una acción, y por otro la resistencia que se opone a ello. Esto le genera en el paciente malestar y angustia, de modo tal que lo lleva a ejecutar acciones diferentes a las de origen con el fin de acotar el grado de angustia.

d. Hiperbulia.- Hay predominio de actos automatizados e instintivos. Se presenta en los maníacos y delirantes. Es un aumento en la actividad; esto puede traducirse en conductas aumentadas, en cuyo caso hablamos de Hiperbulia productiva. En caso contrario, a veces el aumento de la actividad no se refleja en conductas eficaces; se observan actos motores inconclusos y desordenados y hablamos entonces de Hiperbulia improductiva.

e. Hipobulia.- Es la disminución de la voluntad a través de los procesos de inhibición de una actividad, es un estadio de inactividad menor que la abulia.

f. Normobulia: Es el estado de actividad normal, e implica la voluntad de llevar a cabo una acción con conclusión eficaz de la misma.

A) Alteraciones de la Ejecución o Acción Explícita: Asimismo, la ejecución de un movimiento implica un ordenamiento secuencial de los pasos a seguir. Son sus alteraciones:

a. Acinesia: Es un estado de inmovilidad prolongado. Refiriéndose a la acinesia en las psicosis de la motilidad Leonhard (1956) dice: "Los pacientes pueden estar completamente inmóviles. Están echados y no reaccionan cuando se les llama; su cara es rígida. Al sentarles o moverles de modo pasivo dejan caer las extremidades levantadas o muestran contratensiones en sentido de oposición o tendencia a la inercia, en sentido de permanecer en posición forzada. En los casos leves de acinesia se realizan todavía algunos movimientos; sin embargo, la rigidez de la posición y de la mímica muestran a las claras la pobreza de movimientos".
b. Amaneramiento: El sujeto ejecuta actos o movimientos extravagantes, los mismos que son repugnantes o inaceptables para los individuos normales.

c. Ataxia: Esto es diferente a la influencia en el pensamiento, donde el paciente esquizofrénico cree que su pensamiento es dirigido por alguien o algo, y es obligado a ejecutar actos en contra de su voluntad.

d. Apraxia: Incapacidad de llevar a cabo un movimiento en una secuencia ordenada, por lo que los movimientos no concluyen en un acto eficaz.

e. Cataplexia: Es la pérdida súbita del tono muscular, quedando el paciente en total relajación muscular.

f. Ecopraxia: Es la repetición o imitación de actos realizados por otros, de los movimientos o gestos que observa en otra persona. En ocasiones, el paciente catatónico repite como un espejo los movimientos que observa en otro individuo. También se la describe en oligofrénicos, dementes. Tiene un carácter involuntario y automático, incontrolable.

g. Estereotipias: Son conductas más o menos uniformes, que se repiten en el paciente sin que éste pueda evitarlo, es la repetición constante del mismo, como si el movimiento se "solidificara". Existen estereotipias de actitud, de movimiento y verbales.

h. Flexibilidad Cérea: El paciente es capaz de mantener posturas de sus miembros absolutamente incómodas por tiempos muy prolongados sin que medie oposición a las mismas o sienta molestia alguna.

i. Interceptación Cinética: Es la interrupción brusca de un acto en ejecución, Está haciendo un movimiento y lo interrumpe abruptamente, y luego lo continúa.

j. Manierismo: Implica la pérdida de espontaneidad y simplicidad en los movimientos, adornándose los mismos con un exceso de movimientos innecesarios para el acto.

k. Mutismo: El mutismo consiste en estar silencioso por propia voluntad o por imperativo de un trastorno mental, con indemnidad de los centros del lenguaje y sus órganos de expresión, se distinguen: mutismo voluntario, del simulador, histérico, en los tímidos, en el estupor, en la demencia, en la esquizofrenia juvenil, en delirantes. (Porot, 1977).

l. Negativismo: El paciente se resiste a cumplir las órdenes impartidas por el investigador, o las cumple en sentido contrario o totalmente opuesto, se expresa como una oposición a toda indicación que se sugiera. El negativismo puede ser pasivo o activo, según no realice o realice alguna acción contraria a la que se le indica, respectivamente.

m. Obediencia Automática: Es el cumplimiento exacto de las órdenes recibidas por el paciente para realizarlas, a veces actos o movimientos de difícil ejecución, el paciente se comporta como un autómata.

n. Sugestibilidad: Es la disposición que presenta el enfermo para acatar órdenes impartidas por el examinador.
Finalmente, podemos encontrar los siguientes tipos de trastornos : los trastornos del sueño (insomnios sintomáticos y primarios , hipersomnias y parasomnias, que son conductas que aparecen durante el sueño, como el sonambulismo); los trastornos de la excreción (enuresis y encopresis); los trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia nerviosa, la bulimia, la potomanía, la sitofobia; los trastornos de la conducta sexual (trastornos de la identidad de género, desviaciones sexuales y parafilias); los trastornos de la conducta agresiva, que se presentan en forma de conductas heteroagresivas y autoagresivas; y los trastornos de la voluntad, que se distribuyen en una serie de dos tipos básicos: la hipobulia y las vivencias de influencia sobre la personalidad.

Bibliografia
. Barlow & Durand, D. (2003). Psicopatología. Barcelona, Martínez-Roca.
. Billod, E.(1847). Maladies de la volonte. Ann Medico-pychol.
. Delgado, H. (1969). Curso de Psiquiatría. Barcelona, Científico-Médica.
. Espinosa, B. (1984). Ética demostrada según el orden geométrico. Buenos Aires, Orbis.
. Leonhard, K.& J. Solé-Sagarra.(1956). Manual de Psiquiatría. Madrid, Morata.
. Matthey, A. (1816). Nouselles Rechersberg sur les Maladies de L´esprit Precedes de Considerations sur les Dificultes de L´art de Guerir. JJ Paschoud, Paris.
. Monroe, H. (1976). Psychopathology. NY, J. Wiley & Sons.
. Pavón, F. (2004). Psicopatología de la voluntad. Universidad Central Del Ecuador.
. Porot, A.(1977). Diccionario de Psiquiatría. Barcelona, Labor.
. Vidal, G. (1986). Psiquiatría. Buenos Aires, Médica Panamericana.

1 comentario:

Luis dijo...

Lei detenidamente toda la información sobre la abulia, muy interesante. Emp.ero, no se da ninguna información que soluciene ese problema que para mi no está en saber el proceso de lo que me ocurre sino su curación. Y aqui no encontré nada de ello.