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sábado, 14 de febrero de 2009

Cuando el amor no es locura

Es definido como el sentimiento de cariño que se brinda hacia uno mismo hacia una pareja y en general hacia otro ser; muchos otros lo definen como un sentimiento o emoción que no se puede definir, pues ambas partes tienen razón el amor tiene en cada persona una forma diferente de ser definida pero al mismo tiempo guarda lo común de que es dirigido hacia un objeto sea nosotros mismos u otra persona. Conmemorando el mes del amor y la amistad me atrevo a dar ciertas ideas de una suerte de encuesta que he realizado desde el inicio de este mes hasta el día de hoy, muchas personas me mencionaban y contaban que si efectivamente guardan este sentimiento en un lugar especial en sus ideas y corazones, lo tienen (cuando son en su mayoría jóvenes) como algo que quisieran obtener depositando todo lo que sienten en una única persona, esperando que esta se convierta en su pareja muchas veces confundiéndose con ilusión, palabrita e idea que para ellos no existe aun o al menos no la quieren o buscan entender. Para personas entre 20 a 30 la idea de tener a alguien como pareja es importante pero sobre ello premia el hecho de disfrutar una libertad que se puede llegar a confundir con libertinaje, pero en el fondo no es así sino es el deseo de conocerse mas así mismo, cosa que es normal a esta edad. Pasado los 30 hasta los 40 y menos he notado que hay una suerte de tiempo de latencia en la que este aspecto pasa a un segundo plano, buscando primero el desarrollo personal y la búsqueda de comodidad para cuando se este mayor, la preocupación del que será de mi o que me pasará cuando sea mayor y hasta el miedo a quedarse solo invaden a las personas solteras o que no tienen una relación estable pudiendo ser esto causante de su inestabilidad, es decir se preocupan tanto en tener a alguien al lado que dejan de lado la verdadera realidad por la que atraviesan. De los 40 en adelante las personas con quienes hable coincidieron en algo muy curioso, la mayoría de las mujeres y mas aun las que trabajan lejos de sus familiares cercanos como hermanos primos sobrinos, etc., se vuelven mas amargados y discuten por todo tomando como excusa que no tienen nadie al lado que los entienda o comprenda, pero aun lo buscan, es decir son románticos y si buscan tener una relación duradera por el hecho de sentirse solos a esta edad los pone de mal humor y susceptibles, hay que tomar esto con cuidado para los terapeutas y psicólogos que atienden a personas de este rango, podría generar muchos problemas (es mi recomendación y lo que he podido observar en consulta). Estas ideas me llevaron a preguntarme algo que ya anteriormente en mi adolescencia me había cuestionado ¿Por qué nos enamoramos?

Maslow(1970) Describe el amor como sentimientos de delicadeza y afecto hacia otra persona, acompañados por una gran excitación, regocijo y éxtasis. El amado se percibe como brillante, bueno y atractivo, hay deseo de agradarle y deleitarle. El deseo de estar de modo constante con la persona amada es grande ya sea en el trabajo, juego, porque cualquier actividad, no importa que tan aburrida sea, adquiere un gozo especial cuando se le comparte con el ser amado.

Hay ansiedad cuando uno de los que se aman se encuentra ausente, hay afán de estar cerca de modo íntimo con la persona especial, para tocarla y abrazarla, un deseo sexual especial que ningún otra persona puede provocarla.

Amar implica la capacidad para estar solo sin sentirse solo, el necesitar a otra persona sólo por su compañía significa dependencia, no amor.

Fromm(1956) La dependencia neurótica mutua es un problema marital básico, el llenar los vacíos de uno a través de otra persona, en lugar de desarrollar sus propios recursos, su dependencia es tan tóxica como las drogas.

En el amor maduro la sensibilidad a las necesidades de los demás es constante y uno se entrega sin egoísmo con el fin de enriquecer la vida del otro.
Los amantes no son oponentes iracundos y silenciosos, son los mejores amigos.

Maslow sugiere que en una relación morosa hay una confluencia de necesidades básicas, que se expanden los egos individuales, para incluir a ambas personas.
Cada uno de los miembros de la pareja aprende a responder a las necesidades del otro como responden a las propias.
Cada uno experimenta la felicidad del cónyuge, su dolor del otro como sí fuera de él.

Sullivan(1953): Expresa “el amor existe cuando la satisfacción y la seguridad de otra persona se vuelve tan significativa para uno como la propia satisfacción o seguridad” .

Debido a que es una finalidad a la cual deben tender todos, el amor maduro y duradero requiere de un compromiso total, esto surge de 2 clases de sentimientos:
. Identificación con el semejante (involuntaria)
. Responsabilidad por el prójimo (obligación reconocida consciente).

Es una tontería peligrosa suponer que en el sendero del amor es siempre suave y dichoso, una vez que el compromiso oscila entre compartir, explorar, contener, luchar, acusar, tranquilizar, tocar, necesitar, amar. Al contrario el éxito o el fracaso final de la relación depende de si hay más placer que dolor en el compromiso, ya que de cierto existirán ambos.

Enamoramiento
Los psicólogos dicen que no nos enamoramos, el ser humano desarrolla el amor y éste crece en nosotros, empezando desde la lactancia, los niños primero aman a sus progenitores, luego a sus compañeros y finalmente a otros adultos. Podría decirse que crecemos en amor en la medida que crecemos en la intimidad con otra persona, ambos requieren trabajo y tiempo.

Etapas del enamoramiento
1. El Flechazo: El momento en el que se produce el chispazo, se descubre “la química”. Aunque no conozcamos al otro, proyectamos en él nuestras ilusiones, deseos y fantasías. Nuestra imaginación vuela y no necesariamente coincide con la realidad. La atracción inexplicable hacia el otro, ese “no-sé-qué” que nos gusta. Sentimos mariposas en el estómago ante la inminente presencia de nuestro objeto del deseo, escalofríos, sudor, excitación, nerviosismo y ansias por el contacto físico. Dura aproximadamente 2 meses.

2. Enamoramiento: Es la etapa de la pasión amorosa. Dura más que la etapa anterior (aproximadamente 6 meses). Nos vamos conociendo, pasamos mucho tiempo juntos, fluctúan ilusiones y desilusiones, justamente a raíz del proceso de irnos conociendo y saber cómo es el otro de verdad. Comenzamos a pensar en “nosotros”, y a tener la necesidad de proyectos compartidos. En esta etapa la sexualidad está a flor de piel, muy activa, suele haber contacto sexual corporal, genital y coital permanente.

3. Formación de Estabilidad: Se descubren las posibilidades y límites de la relación, aprendemos a compartir y a conocer a quien nos acompaña. Es una etapa difícil, de adaptación mutua, en la cual el proyecto es consolidar él “nosotros” y aprender a crecer de a dos. Vamos conociendo qué nos gusta del otro; la relación sexual se va estabilizando y muchas veces disminuye un poco en frecuencia, pero no necesariamente en intensidad. El grado de intimidad se incrementa por el aumento de la confianza y el conocimiento mutuos.

4. Afirmación: En esta etapa se produce el aprendizaje de la convivencia. Hay que aprender a negociar, a compartir roles, a aceptar las diferencias, a resolver las dificultades y conflictos. Se produce también una lucha por el poder, peleamos para ver quién tiene la razón, quién se somete y quién es sometido. Es el momento de la formación de la familia, con la llegada de los hijos, lo cual genera un cambio (la primera crisis vital importante y universal) en el sistema familiar formado antes solamente por los integrantes de la pareja. Ahora, hay que adaptarse a los nuevos roles parentales, donde los hijos se interponen y se modifica la intimidad en la pareja. La sexualidad se condiciona a la presencia de los hijos, tenemos que esperar que se duerman o se vayan a otro lado, o dejarlos con alguien para “escaparnos” a estar solos. Los niveles de expresividad sexual deben cambiar para adaptarse a la nueva situación.

5. La mitad de la vida: Se produce aproximadamente entre los 35 y los 50 años de vida de las personas. En esta etapa nos encontramos en medio de la crisis de pareja con nuestras crisis personales relacionadas e interactuando con las de nuestros hijos (adolescentes), nuestros padres (en su tercera edad) lo cual en ocasiones puede llegar a generar una gran crisis familiar. Es una etapa difícil, de replanteos y de balances personales y conyugales. Solemos pensar qué proyectos cumplimos y cuáles no. Desde el punto de vista sexual hay rutinas, muchas veces falta de comunicación. Y en ocasiones no encontramos en el otro la posible satisfacción de nuestras cambiantes necesidades. Se necesita fortalecer la autoestima y puede buscarse fuera de la pareja lo que no se encuentra en ella. Es por esto que en esta etapa es cuando se producen en general los mayores índices de infidelidad. Si no prestamos suficiente atención a la satisfacción de necesidades mutuas, puede ser una fase dolorosa.

6. Madurez Y Vejez: En este momento, los hijos ya son grandes, se van de la casa y los integrantes de la pareja se quedan nuevamente solos. Se produce en este momento otra de las grandes crisis evolutivas universales en la pareja.

Es obvio que cada uno de nosotros nos hacemos un esquema mental del prototipo de pareja que buscamos, es como si tuviéramos una estructura que vamos formando con los años para decir al final -Si esta persona es la indicada- En el camino a llegar al establecimiento definitivo de esta estructura aparecen ciertas creencias e ideas mágicas que muchas veces nos confunden y es ahí cuando aparecen los desamores, siento estos necesarios también porque sin ellos nos quedaríamos en las nubes pensando y no viviendo, el hecho de sentir a mi parecer siempre implica riesgo y ganancia, riesgo porque cabe la posibilidad de no ser retribuido y ganancia porque si se es retribuido uno entenderá de mejor manera el amor y si no se es aprenderá e identificara en mejor medida algo mas de esa persona especial que lo espera en algún lugar del mundo o en algún tiempo de su vida.

COMO ULTIMA RECOMENDACIÓN Y CONSEJO LES MENCIONO ALGO QUE ME SIRVIÓ DE MUCHO:

ANTES DE ESTAR CON ALGUIEN ES MEJOR ESTAR CON UNO MISMO.

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