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miércoles, 30 de julio de 2008

La soledad del que crece

Recientemente me encontré leyendo un libro acerca de gestalt transpersonal, un ámbito medianamente nuevo en relación a psicoterapias y de desarrollo personal; y encontré un aspecto que en muchos otros enfoques tiene mucha importancia también, esto es el auto-conocimiento y desarrollo personal, entendiéndose este como el superar etapas, lograr la transformación espiritual, mejorar o desaprender ciertas las conductas, etc.

Pues bien, antes de introducirnos en esta nueva forma y perspectiva de ver el mundo quisiera dar a conocer un poco acerca de lo transpersonal, que nos facilitara la captación y entendimiento de estas ideas; Lo integral o integración del mundo, su cultura y de las formas de pensamiento ya sea (Budismo, Taoísmo, Sufismo, Chamanismo, Misticismo Judeo-Cristiano, etc.) poseen un núcleo de conocimiento mas allá de sus formas de expresión, esto fue llamado por Aldus Huxley “Filosofía Perenne”.

Llevando esta idea al ámbito de la psicología, la psicología transpersonal abarcará tanto los procesos del psiquismo egoico, con sus características propias y sus patologías, como aquel aspecto del universo interno que hace a lo transegoico, o sea, a lo espiritual, a lo Trascendente. Esta Psicología fue formalmente instaurada por Abraham Maslow y Anthony Sutich en 1969 con la publicación del Journal of Transpersonal Psychology, seguida de la fundación de la Association for Transpersonal Psychology en California (EEUU) en 1972. Posteriormente, destacados terapeutas e investigadores fueron desarrollando sus principales conceptos. Entre ellos cabría destacar a Ken Wilber, Stanislav Grof, Frances Vaughan, Roger Walsh, Charles Tart, John Welwood, y otros.

Teniendo esto en consideración, podemos mencionar que el camino del crecimiento personal es estar en un permanente estado de proceso y transformación que tiene un punto de partida pero no uno de llegada; en muchos casos uno se da cuenta de que necesita transitar este camino en terapia o conociendo a alguna persona que nos despierta esa incertidumbre, es ahí cuando nos damos cuenta de que el argumento de nuestras vidas se ha convertido en un cajón estrecho y la estructura en la cual nos habíamos instalado nos resulta ahora estrecha y limitada.

Este proceso de crecer ya mencionado anteriormente puede asemejarse a un salto al vacío, algo si como un viaje a un abismo, no existen garantías ni tampoco llegada, es decir a medida que nos alejamos del punto de partida nos acercamos al punto de no llegada y el estilo de vida que dejamos atrás no refleja nuestra manera de sentirnos hoy. Es el momento del IMPASSE, es decir pertenecer a la nada sabiendo y teniendo en cuenta que lo recorremos en forma consciente, este sentimiento pude confundirse a veces con la soledad, pero esto esta equivocado debido a que no se esta solo, se esta con uno mismo, o en todo caso se busca o intenta estarlo, un instante intenso en donde nos sobrecoge el miedo y temor y es ahí en donde muchos retroceden no pudiendo lograr ni superar aquella barrera a través de la cual pasamos de sobrevivir al renacer y despertar a la verdadera vida sin modelos ni trabas siendo uno mismo y gustándole como es, sin mascaras ni engaños.

Esto es muy útil en muchos aspectos, por ejemplo las personas que logran superar esta barrera se dan cuenta que ninguna actitud pasiva de entregarnos a alguien para que nos arregle (psicólogo, pareja, estilo de vida en general) funciona. Nadie puede llevarnos a ninguna parte sino nosotros mismos, se desarticulan las ideas erróneas de que si aprendo a descargar emociones tengo curado todo, a que solo si comprendo racionalmente mis conductas las podré solucionar, estas y muchas otras ideas erróneas pueden ser superadas a través de este medio.

Crecer consiste en aprender a armonizar y transformar los diversos aspectos internos y externos de nuestro ser en in delicado equilibrio cambiante con el que nos movemos hacia nuevos descubrimientos. Es este el gran desafió al estancamiento, a la inercia y es el continuo fluir de la transformación; la soledad que sentíamos cayendo por aquel vacío se disipa cuando sabemos que el vacío también esta cumpliendo una función que sin el yo no caería y que sin el no conocería ni me daría cuenta de lo que estoy conociendo, y que desde el vemos a aquellas personas que se quedaron de pie el borde del vacío viéndonos caer y logrando lo que tenemos animando al mundo a tomar riesgos a vivir cada experiencia como única y así solucionar las cosas no cambiando de conducta no simplemente entendiéndola sino experienciándola al máximo aprendiendo de ella comprendiendo e integrando al mundo con nosotros mismos.

Tratando de explicar de mejor manera los medios a través de los cuales las personas no toman el riesgo de despertar a la vida, ponemos aquí un cuadro bastante interesante que nos ayudará a situarnos y ver que cosas hacemos y que cosas no.
VALORES DEFENSIVOS O DE PROTECCION
Quietud: Detener el tiempo viviendo del pasado, conservar las tradiciones impuestas y tratar de repetir los triunfos pasados.

Poder sobre otros: Anhelar se jefe, critico dueño de…

Defensas del ego: Protección de la propia imagen. Rigidez.
Control: Restringir emociones y controlar la situación.

Imagen: Llenar expectativas de otros sobre uno. Poner énfasis en el status y el valor del rol propio.

Comodidad: Evitar dolores, evitar contradicciones y cambios.

Seguridad: Evitar riesgos a cualquier costo. Contentarse con el statu quo.

Autorrestricción: Creencia en las limitaciones para hacer cambios favorables.
VALORES DE APERTURA Y CRECIMIENTO:

Vulnerabilidad: Conocer y manifestar la propia debilidad como principio de transformación. Flexibilidad.
Conocimiento: Darse cuenta de lo que a uno le pasa y de lo que les pasa a otros. Expresar y transformar sentimientos.
Autenticidad: Llenar las propias expectativas. Apreciar con interés los valores de los otros.

Significado: Confrontar dolores y contradicciones en búsqueda de significados.

Movimiento: Vivir aquí y ahora, reconocer la dinámica de la vida de cada uno, confiar en los cambios como portadores de mayores posibilidades.

Aspiraciones: Creencia en el potencial humano. Pensar que cada uno de nosotros puede realizar cosas extraordinarias.

Espontaneidad: Aceptar riesgos, actuar con libertad para moverse hacia lo desconocido.

Poder con otros: Tener sentido de comunidad, Cooperación, mutuo apoyo, compasión. Integrar redes de interacción en causas comunes.

Bibliografía:

. Migguens, M. “Gestalt Transpersonal –Un viaje hacia la unidad”. Colección transpersonal. Buenos Aires: Argentina.
. Vásquez, M. (1996). “Las terapias de desarrollo personal”. Editorial: Robin Book. Barcelona: España.

martes, 29 de julio de 2008

Más que una simple caricia

Siguiendo con los instrumentos del análisis transaccional planteado por Erick Berne hoy vamos hablar de las caricas, se define CARICIA como todo estímulo que va de una persona a otra, para reconocer la presencia de ésta, de su conducta o de su circunstancia.

Berne señaló la necesidad de las caricias como un “hombre”, y por lo tanto está en relación con la supervivencia. La caricia es “pro-vida” y la ausencia de ella (descalificación) es “pro-muerte” .

La necesidad diaria de caricias que requiere una persona, se identifica a través de una particular proporción que se denomina “constante de caricias”. Esta es llenada en la relación interpersonal y su aprendizaje, desde la infancia, determina que la persona busque más caricias en un rol u otro, así muchas personas encuentran más significado a uno de sus roles, restándole a otros.

De aquí podemos desprender deducciones como la experiencia de personas que se jubilan y que, al no trabajar, pierden una fuente de caricias importante, produciéndose en ellos una sensación de vacio que necesita ser reemplazado por otro quehacer o por otros roles, de no ser así, la persona tendrá un déficit de estimulación que implica cambios en su salud.

Es importante también recordar como Spitz hace descripciones nítidas de los trastornos ocurridos en los niños que en los primeros meses de vida han sido privados de estimulación, ellos tienen como resultado una alteración en su desarrollo. (Para más información véase artículo anterior de Spitz)
Clases de caricias
Las caricias pueden ser de dos clases:
· Positivas
· Negativas
Ø Agresivas
Ø De lástima
Ø Falso positivas

CARICIAS POSITIVAS:
Son aquellas que proporcionan niveles de estimulación favorables con protección, permiso y placer.
Ejemplo: un beso, un abrazo, frases como: “te quiero”, “me gusta tu trabajo”, “muy bien”, “comprendo, ya saldrá mejor”.

CARICIAS NEGATIVAS:
Aquellas que invitan a situaciones desfavorables o de malestar recurriendo a estimulaciones lascivas (negativas agresivas), que causan minusvalía y sobreprotección (negativas de lastima) o pseudo bienestar (falso positivas).

Ejemplo
Agresivas:
Un golpe, un insulto, frases como: -“¡te odio!” “¡no te quiero!”, “¡muérete!”, etc.
De lástima
Una mamá hace las tareas de su hija mientras dice: “tú eres tan pequeñita que no podrás hacer esto” frases como “pobrecito”, “que desvalido estás”, etc.
Falso positivas:
Una persona aprieta los cachetes de un niño mientras le dice: “que lindo eres” frases como: “gordita”, etc.

Por lo común toda persona aprendió desde pequeña, a recibir estímulos diversos. De los grupos anotados anteriormente. Todos ellos llenaron y seguirán llenando el “hambre” de caricias.
Las figuras más significativas para el niño, así también los “ensayos” de este, fueron enseñándole a establecer una mayor tendencia a buscar una clase de caricia para “sobrevivir” y, en forma no consciente, las buscará posteriormente en los diversos roles.

Si una persona intenta llenar, en su relación, caricias positivas y es rechazada, intentara entonces usar otras como pueden ser caricias agresivas, pues es mejor estas a no tener nada.

No es extraño, por ello, que algunas personas diariamente se quejen o sienten “necesidad” de conflictos pues necesitan llenar su sed de caricias.
CAMISETAS
Berne señaló que nuestro aprendizaje, para llenar el “hambre de estimulación”, determina una diferencia en nuestra personalidad. En nuestras relaciones interpersonales buscamos las caricias que se complementan para llenar dichas necesidades, usando conductas que nos identifican a través de un “invisible letrero” que poseemos en una “CAMISETA” que lucimos para los demás en forma no consciente. Encontramos así, a las personas que complementan nuestras necesidades.

Estas camisetas son:

FORMA DE EXPRESIÓN DE LAS CARICIAS
Las caricias pueden transmitirse expresándose en las siguientes formas:

Escritas: ej.: “una tarjeta de felicitación”.
Verbales: ej.: “te quiero”.
Gestuales: ej.: “una sonrisa”.
Físicas: ej.: “un abrazo”

La potencia de ellas va de menos a mas, es decir las menos potentes son las escritas y las más potentes, para e “hambre”, son las físicas.

Aquí también hay un aprendizaje que determinan que las personas utilicen un modo mas que el otro, y en otros casos rechacen alguno o tengan dificultad para usarlo, es por eso que algunas personas escribe cartas con muchas caricias que no están “permitidas” a dar verbalmente. Así también, hay quienes tiene mucha dificultad a tocar o ser tocados (un abrazo) y se limitan a dar gratificación verbal o gestual (sonríen o mueven la cabeza) , o en todo caso un limitado apretón de manos.

TIPOS CONDICIONALES E INCONDICIONALES
Tanto las caricias positivas como las negativas pueden presentarse como:
Caricias condicionales:
Son aquellas dirigidas a reconocer conductas o circunstancias de la persona.
Ej.
“te quiero porque eres inteligente”
“feliz cumpleaños”
“no te quiero cuando te portas mal”

Caricias incondicionales:
Se denominan así cuando están dirigidas a reconocer a la persona en sí.
Ej.
“me gustas mucho”
“eres importante para mi”
“te quiero”

Las caricias positivas incondicionales poseen mayor potencia de okeidad que las positivas condicionales, de ahí que llegan más saludablemente la constante de caricias, lejos de la okeidad están las caricias negativas y de ellas, aún más, las incondicionales.

Una persona puede haber aprendido a intercambiar más caricias condicionales y en menos grado incondicionales, incluso tender a ignorar a estas últimas. Así una chica puede estar muy preocupada frente a su enamorado pues éste le dice que la quiere, pero esto no es suficiente, necesita que le de razones ligadas a su conducta que, de acuerdo con su aprendizaje, justifique ser querida. Mamá o papá le enseñaron que la querían porque era obediente, inteligente o porque obtenía buenas notas en el colegio.

EVALUANDO LAS CARICIAS
En el trabajo de crecimiento o de psicoterapia es importante evaluar el modo como una persona puede estar llenando sus constante de caricias. Así comprendemos su influencia en las dificultades del individuo para comunicarse y sus recursos ante las descalificaciones.

Una manera de obtener información aproximada y útil, es revisar en cada uno de los roles de funcionamiento interpersonal (actividades, pareja, familia, y lo social), cómo está usando el sujeto, las diversas clases de estímulos. Resulta también importante observar la mayor o menor dificultad para dar o pedir y recibir caricias. Podemos tener una información cuantitativa recurriendo a dar un puntaje de 0 a 3 para cada clase de caricias en cado uno de los roles, en cuanto calificamos de “nada”, “poco y regular” o “bastante” respectivamente.

Con este diagnóstico, conocere4mos la camiseta que estamos usando más frecuentemente en forma general o especifica en cada rol. También sabremos cual de los roles está llenando en mayor grado el “hambre” de estímulos y saber cual empleamos menos, decidiendo de esta manera un particular comportamiento para refirmar un sistema programado de “hacer la vida”.
La terapia incluirá no sólo el análisis de lo dicho sino la utilización de técnicas para su modificación, a fin de que el cliente logre nuevas y saludables formas de compartir caricias.

BIBLIOGRAFIA
. Junchaya R. “No es nuestro destino, es nuestra programación” Ediciones Coperat. Lima: Perú
. Junchaya R. (1984) “Análisis transaccional y patología” Psiquiatría peruana Nº8. Lima: Perú.

domingo, 27 de julio de 2008

Abuso sexual en la infancia:

Iglesias (2001) define al abuso sexual infantil como:

“todo acción, violenta o no, que involucra a un niño, niña o adolescente en una actividad de naturaleza sexual, que, por su edad y desarrollo no puede comprender totalmente, no está en condiciones de realizar y no puede tener su consentimiento libre. Está acción puede incluir contacto físico o no y está dirigida a la satisfacción de otra persona que se encuentra en situación de ventaja frente al niño o niña, por su edad, fuerza, poder o capacidad”

El abuso sexual comprende un amplio abanico de conductas físicas:
- Violación (penetración en la vagina, ano o boca con cualquier objeto sin el consentimiento de la persona).
- Penetración digital (inserción de un dedo en la vagina o en el ano).
- Exposición (mostrar los órganos sexuales de una manera inapropiada, como el exhibicionismo).
- Coito vaginal o anal.
- Penetración anal o vaginal con un objeto.
- Caricias (tocar o acariciar los genitales de otro, incluyendo forzar a masturbar para cualquier contacto sexual menos de penetración).
- Contacto genital oral.
- Obligar al niño a que se involucre en contactos sexuales con los animales.

Además, las conductas físicas los abusos comprenden la explotación sexual, es decir:

- Implicar a menores de edad en conductas o actividades que tengan que ver con la producción de pornografía.
- Promover la prostitución infantil.
- Obligar a los niños a ver actividades sexuales de otras personas.

También se consideran abusos conductas sexuales sin contacto físico como las peticiones sexuales y el voyeurismo.
- El abuso sexual infantil sigue siendo un tema tabú entorno a que existen numerosas falsas creencias que contribuyen a ocultar el problema y tranquilizar a quienes no desean afrontarlo. Todas estas creencias erróneas deben ser superadas si se pretende abordar de forma adecuada este tema.

Consideremos la presión que ejerce un progenitor u otro adulto con poder y autoridad sobre una niña o un niño de que abuse sexualmente. La niña o el niño necesitan confiar en sus padres y cuidadores. El abuso sexual infantil, tanto si consiste en simple acoso o llegue a la penetración, no suele dejar pruebas físicas duraderas.

No se puede explicar a la niña o niño ni ello pueden comprenderlo. Con frecuencia, el agresor ni siquiera reconoce lo ocurrido, salvo para decir que no ha sucedido que no era lo que parecía.

El abuso sexual realizado por un cuidador de confianza contra una niña o niño constituye una oportunidad perfecta para que la victima cree un bloqueo de información, saber es ponerse uno mismo en peligro. No saber es alinearse con el cuidador y asegurarse la supervivencia.

Este artículo plantea el bloqueo de información como una reacción natural e inevitable contra el abuso sexual infantil. Se refiere a la lógica de la amnesia a causa del abuso. Se demuestra que la represión de la memoria no aparece para que reduzca el sufrimiento, sino porque, a menudo, el hecho de desconocer el abuso cometido por un cuidador es necesario para la supervivencia.

La ubicuidad de la respuesta humana de “no saber”, de “no recordar” las agresiones. Con frecuencia, los abusos cotidianos pueden darse en cualquier lugar donde le individuo se desenvuelva por Ejem (la casa, el trabajo, la esculla etc.).

FASES DEL ABUSO SEXUAL

Burundi (1984 ED. 2001) considera que los abusos incestuosos son parte de las estrategias homeostáticas que determinados adultos y niños obligados por estos utilizan para mantener un sentimiento de cohesión y de pertenencia a esa familia en particular linaje familiar en el sentido transgeneracional.

A. Seducción de la victima: en este periodo el padre abusador manipula la dependencia y la confianza de su hija (o), incitándola a la participación de actos abusivos, que el presenta como un juego o comportamientos normales y sanos entre padres e hijo. En esta preparación del terreno el abusador toma las precauciones para elegir el momento y el lugar en que comenzara a abusar de su hija.

B. La interacción sexual abusiva: el coito propiamente tal se produce en un momento bastante avanzado de la interacción sexual abusiva. El abusador comienza frecuentemente por gestos de exhibiciones, paseándose semidesnudo delante de su victima o por ejemplo dejándose al descubierto sus órganos sexuales mientras ve la televisión sentado al lado de su hija. O en otros casos, invita a su hija a entrar en la sala de baño mientras se ducha, etc.

C. Imposición del secreto: esta fase comienza casi juntamente con la de las interacciones sexuales (la cual fue mencionada con anterioridad). El abusador sabe que esta abusando, es decir trasgrediendo la ley fundamental que rige las relaciones familiares “El Tabú Del Incesto”. Al mismo tiempo necesita a través de estos gestos ofrecerse un ritual analógico que le permita manejar sus angustias y sentirse potente.

Según Gómez (1997), dentro del abuso sexual se observaron algunas características como son la intimidación, la atracción o la coacción. Bajo este panorama el abuso sexual infantil presenta 5 fases que guardan una constante en diferentes casos estudiados, estas fases son:

1. La Seducción: Aquí se establece las pautas de relación que prepara el abuso en si.
2. La Interacción: Fase donde se produce el abuso.
3. El Secreto: Periodo que se permite que el abuso no sea descubierto y posibilita su repetición.
4. El Descubrimientos: Fase en donde se descubre el abuso de modo accidental (por otro miembro del hogar) o de modo intencional (por la manifestación del niño victima de abuso).
5. La Negación: es esta fase el grupo familiar no solo oculto el abuso, si no que lo niega y establece medios para conservar el equilibrio familiar inclusive a costa del riesgo del menor de ser abusado nuevamente.

Algunas entidades protectoras de la integridad físicas como psicológica de los niños han asegurado que los abuso sexuales parte de grandes conceptos: el de cohesión y el de la diferencia entre agresor y victima, “la cohesión (con fuerza, presión o engaño) debe ser considerado por si misma criterio suficiente para que una conducta sea etiquetada de abuso sexual del menor, independientemente de la edad del agresor”.

LOS EFECTOS PSIQUICOS DEL ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA

La descripción fenoménica de los cuadros que presentan los sujetos victimas de abuso sexual en la infancia, se encuentra ampliamente documentada en numerosas investigaciones. En el siguiente articulo intentara profundizar algunos efectos que al modo de huellas intangibles arman un camino imprescindible transitar.

El sufrimiento psíquico provocado por el abuso sexual en los niños/as involucra la memoria. Algo ocurre en relación a ella que inscribe una marca imposible de procesar. Sabemos que la destrucción de la memoria tiene lugar cuando el sujeto ha atravesado una situación tan violenta, tan fuerte, que debido al impacto de la acontecido, el sujeto no esta en condiciones de contar lo que ha ocurrido.

El Tema Del Olvido Y Sus Relaciones con el recordar fue planteado por el psicoanálisis desde sus orígenes, adquiriendo un lugar fundamental en la teoría de la represión. Freud, al trabajar con sus pacientes histéricas había descubierto que algo que se definiría estructuralmente en el olvido permitiría relacionar la memoria con la sexualidad. Luego, planteo el fenómeno de la amnesia infantil como momento fundante del pasaje del polimorfismo perverso a la sexualidad reglada. Los trabajos inaugurales de la meta psicología de freud mostraron que, si bien la represión trae el olvido, ella es también condición de la memoria. El aparato psíquico es ilimitadamente receptivo a las percepciones nuevas a la vez que procuraría huellas mnesicas duraderas.

Se puede concluir entonces que, para que la memoria como fenómeno alcanzable en la consciencia sea posible, se nesecita de la conjugación de ambos sistemas que, si bien están en contacto, son diferenciables. Silvia Bleichmar sostiene que cuando no pueden ponerse en contacto los dos sistemas es cuando nos encontramos ante el olvido neurótico. Es decir, que algo fuerza la separación entre los campos para que aquello que se inscribe no pueda aparecer en la superficie.

EL OLVIDO tiene una enorme importancia en la historizacion. Señalar la trascendencia del olvido no implica sostener: “no importa lo que paso”, sino persisamente, por que importa lo pasado es necesario rescatar lo sucedido desde un recuerdo capaz de darle sentido, sin el cual los hechos carecen de consistencia. El analista deberá, según Freud “a colegir lo olvidado desde los indicios que esto ha dejado tras de si; mejor dicho tiene que construirlo”. No es un detalle menor el hecho de que Freud haya subrayado la palabra “construirlo” colocada allí en un intento de expresar claramente su idea de que lo olvidado no se recupera como un tesoro sumergido, sino que se lo crea como novedoso, entramado de las huellas dejadas a su paso por el propio olvido.

MEMORIA Y TRASMISION se sostiene que la dificultad de transmitir la memoria tiene un efecto que recae sobre la generación siguiente, es decir, que sea historia pasada para ellos constantemente como un enigma que toca al ser mismo de sus padres. Este no revela el borramiento de la memoria. No se trata del borramiento de la memoria, no se trata de la operación altamente simbólica del borramiento de la huella como lo ha descrito Lacan, sino por el contrario de la desmedida que recae sobre un acontecimiento. Se trata, entonces, de un sepultamiento de la memoria a partir del cual lo que se puede hacer es reconstruir un historia, releer libros, reencontrar personas, intentar unirlos con los fragmentos dispersos de una vida pasada que los usurpo. Podríamos pensar que en estas condiciones el único destino para el sujeto que padeció semejantes experiencias es quedar sujeto a la nostalgia, sin embargo, lo avatares del camino son absolutamente singulares.

BIBLIOGRAFIA
. Calvi, B. (2005) Abusos Sexuales en la Infancia; ED. Lugar; Argentina.
. Iglesias, L. (2001) Intervención terapéutica. Manual de reflexión y procedimientos para la atención de casos de maltrato y abuso sexual infantil; ED. CESIP; Lima.
. Gómez, J. (1997) La prevención del abuso sexual infantil en relación a criterios amplios de salud sexual; Promudeh; Lima.
. Freyd, J. (2003) Abusos sexuales en la Infancia; ED. Univ. Católica de Chile; Chile.


Aqui les presentamos algunos spots publicitarios que tocan el tema del abuso infantil, que se expusieron con la finalidad de concientizar a las personas del efecto perjudicial y el trauma psicológico que tiene sobre los niños. en próximos artículos trataremos de como abordar este tipo de trauma, que técnicas podemos utilizar y de que manera realizarlas. nos despedimos sus amigos de VISION PSICOLOGICA

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Didier Anzieu: El “yo – piel”

En 1974 el Dr. Didier Anzieu —vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica de Francia— publica un artículo titulado El yo-piel que produce un gran impacto en el mundo de la clínica y la investigación.

El texto de Anzieu fue posteriormente desarrollado y completado en un libro, que se editó en castellano en 1987, con el mismo nombre que su artículo. Es un libro de los que podrían llamarse “difíciles”. Pero vale la pena el esfuerzo. Durante un par de meses anduve deambulando con marchas y contramarchas sus densas 250 páginas y siempre pude descubrir tesoros que me quedaron ocultos en la primera lectura de algún párrafo e incluso, en la segunda. Es una de esas obras para las vacaciones, o los trasnoches de silencio y concentración...

El núcleo de la teoría propuesta es que la piel es la envoltura del cuerpo, de la misma forma que la conciencia envuelve al aparato psíquico. Algo así como que el yo es a la estructura psíquica lo que la piel es al organismo biológico. O mejor: la estructura y funciones de la piel y la estructura y funciones del yo presentan entre sí analogías que pueden ser muy fecundas, tanto para el trabajo de los psicoterapeutas — tal la idea de Anzieu— como para el de los trabajadores corporales —sugerencia que sumamos desde este enfoque.

Anzieu señala que su fundamentación teórica se basa en dos principios generales. Uno específicamente freudiano: toda función psíquica se desarrolla apoyándose en una función corporal cuyo funcionamiento transpone al plano mental. El segundo principio, aunque conocido por Freud, proviene de Hughlings Jackson: a lo largo de la evolución de las especies el sistema nervioso conserva e integra los modos de reacción correspondientes a etapas evolutivas anteriores, pero el órgano más reciente y más cercano a la superficie - la corteza cerebral, en el hombre- tiende a tomar la conducción de todo el sistema.

Desde los mamíferos hasta el hombre -dice Anzieu- el cerebro aumenta de tamaño y se hace más complejo. Por su parte, la piel pierde la dureza y los pelos de sus antecesores. Los pelos subsisten apenas sólo en el cráneo, aumentando su papel protector del cerebro, y alrededor de los orificios corporales de la cara y la pelvis, donde refuerzan la sensibilidad e incluso la sensualidad. La pulsión de o de cualquier pequeño a su madre es más difícil de satisfacer en la especie humana y se manifiesta en las angustias precoces intensas y prolongadas de pérdida de la protección, falta de soporte y un desamparo "originario".

Anzieu puntualiza nueve funciones de la piel y sus analogías con el Yo-piel, señalando que no sigue un orden ni un principio de clasificación rigurosos. Y que tampoco pretende ser exhaustivo en su inventario: quiere dejarlo explícitamente abierto.

1) Así como la piel cumple una función de sostén del esqueleto y de los músculos, el Yo-piel sostiene al psiquismo. Y lo sostiene por una interiorización de lo que Winnicott llamó holding; es decir, la forma en que la madre sostiene el cuerpo del bebé. El apoyo externo sobre el cuerpo materno conduce al bebé a adquirir el apoyo interno sobre su columna vertebral, a encontrar su propio centro de gravedad a partir de la seguridad de tener en su cuerpo zonas de contacto estrecho y estable con la piel, los músculos y las palmas de las manos de la madre. Esto confiere al bebé una sensación de unidad y solidez que lo capacitará para acceder a la posición de sentado, después a la de pie y finalmente a la marcha.

2) Otra función de la piel es la de continente: de todo el cuerpo, los órganos, los sentidos... Del mismo modo el Yo-piel contiene a todo el aparato psíquico. Esta función se ejerce principalmente por el handling materno, la forma en que la madre contiene el cuerpo del bebé. Las pulsiones, lo instintivo, el Ello, serán una fuerza motriz si encuentran límites específicos dentro de los cuales desplegarse. Esta complementariedad entre envoltura y núcleo es fundamento de la percepción del sí mismo como unidad.

3) La capa superficial de la epidermis cumple una función de protección de la capa sensible en la que se encuentran las terminaciones nerviosas. El déficit o exceso de esa función en el Yo llevaría a alteraciones como una angustia paranoide de persecución (me leen los pensamientos, o me infunden pensamientos ajenos); o a un yo-crustáceo, con una caparazón rígida, impenetrable. La falta de la función de protección en la piel, puede ser compensada por una protección desde el músculo: en forma de corazas caracterológicas que menciona Wilhelm Reich.

4) La piel funciona como límite de la individualidad. Por ejemplo: impide la entrada de cuerpos extraños, y permite el paso de ciertas sustancias complementarias o asimilables. Diferencia a unos individuos de otros por su color, textura, olor... Del mismo modo el Yo asegura una función de individuación del Sí-mismo que le otorga el sentimiento de ser un ser único y capacitado para establecer o interrumpir determinados contactos e intercambios. Freud describe la angustia como una "inquietante extrañeza" por la amenaza de percibir el debilitamiento de las fronteras del Sí-mismo.

5) En la piel se alojan, además, los órganos de los otros sentidos (originados como ella y todo el sistema nervioso central en el ectodermo del embrión. Esto le da una función de intersensorialidad: envoltura táctil en la que parecen registrarse otras sensaciones, de distintas naturalezas, que se integran definitivamente en el encéfalo. En la realidad psíquica, esta función de intersensorialidad del Yo-piel permite un registro de diversas informaciones que al relacionarse entre sí dan sensación de coherencia. Si esto se debilita, ocasiona una angustia de fraccionamiento, de funcionamiento anárquico, como si los diversos registros fueran independientes.

6) La alimentación del bebé, la higiene, los cuidados y caricias acompañados de contactos, generalmente agradables, que preparan al autoerotismo y se sitúan como telón de fondo para la sexualidad, otorgan a la piel una función de fuente de placer. El Yo-piel es objeto de una fuerte carga libidinal, cumple la función de superficie de la excitación sexual; superficie en la que se pueden localizar zonas erógenas, reconocer la diferencia de sexos y su complementariedad.

Anzieu señala que a falta de una descarga satisfactoria esta envoltura erógena puede transformarse en envoltura de angustia. El individuo convertido en adulto puede no sentirse con la seguridad suficiente como para comprometerse en una relación sexual completa. Si los orificios sexuales no han sido lugar de experiencias erógenas placenteras puede reforzarse la representación de un Yo-piel agujereado; derivar en patologías que privilegian el dolor como fuente de placer.

7) La piel es superficie de estímulo del tono sensomotor. El Yo-piel, por su parte; mantiene la tensión energética interna. Las fallas de esta función producen dos tipos antagónicos de angustia. El temor a la explosión del aparato psíquico por sobrecarga de excitación (Ej.: crisis epiléptica). o la angustia de Nirvana, por la posible realización del deseo de una reducción de la tensión a cero.

8) La piel, a través de sus terminaciones nerviosas, proporciona información directa acerca del mundo exterior. El Yo-piel realiza la función de inscripción de huellas sensoriales táctiles. Función reforzada por el entorno materno. Además, con un apoyo biológico: un primer dibujo de la realidad que nos rodea se imprime en nuestra piel. Y con un apoyo social: la pertenencia de un individuo a un grupo social está marcada por peinados, maquillajes, tatuajes, pinturas y por sus "dobles", que son los vestidos.

9) En este punto Anzieu señala: todas las funciones precedentes están al servicio de la pulsión de apego. Y se pregunta: ¿no podría existir una función negativa, una especie de antifunción, al servicio de Thanatos, que tendiera a la autodestrucción de la piel y del Yo? Responde: los progresos de la inmunología han descubierto los fenómenos autoinmunes, en los que el organismo vivo vuelve contra sí mismo su capacidad de rechazar lo extraño.

La medicina psicosomática ha descubierto una inversión de las señales de seguridad y de peligro en tales casos, especialmente en las alergias, asma, eczemas: la familiaridad, en lugar de ser protectora y tranquilizante se rechaza como mala. En la psicosis, especialmente en la esquizofrenia, la paradoja de la alergia es llevada al máximo. La confianza en el funcionamiento natural del organismo esta destruida o no ha sido adquirida: lo que es bueno en la vida se percibe como peligro mortal, se confunde sueño y vigilia, realidad e irrealidad, animado e inanimado, predomina la pulsión de autodestrucción. La piel imaginaria con la que el Yo se recubre se convierte en una túnica envenenada, ahogante, abrasadora. Se podría hablar en esos casos, de una función tóxica del Yo- piel.

Para cerrar este artículo Anzieu señala que en otras funciones de la piel, también se podrían encontrar correspondencias con otras funciones del Yo.-Almacenamiento (la piel almacena grasas; el Yo, memoria).

-Producción (la piel produce pelos, uñas; el Yo mecanismos de defensa)
-Emisión (la piel emite sudor, feromonas; el Yo, realiza proyecciones)

BIBLIOGRAFIA
Anzieu, D. (1974) yo-piel; ED. Biblioteca Nueva; Madrid.
Anzieu, D. (1978) El Grupo y el Inconsciente; ED. Biblioteca Nueva; Madrid.

lunes, 21 de julio de 2008

El adolescente y su mundo interno

El camino a la adolescencia esta marcada en general por una serie de conflictos. Los padres suelen entenderlo como una vuelta atrás en su desarrollo; esto es debido a que adoptan antiguas conductas que ya se creían haber solucionado, es un ejemplo de esto la irresponsabilidad, lo poco razonables y el egoísmo.

El adolescente esta inmerso en una serie de lucha afectiva en la que esta a punto de desligarse de sus padres para volcar su interés o su amor en otros adultos o compañeros de su mismo, u opuesto sexo. Esto le supone una situación ambivalente respecto a sus progenitores, ya que cuanto más ligado y dependiente se siente, más necesidad tiene de establecer una separación que le resulte, al mismo tiempo, difícil y penosa.

DUELO POR LA INFANCIA PERDIDA
La separación que tanto ansia el joven va acompañada algunas veces de sentimientos de confusión y soledad. El adolescente deberá dejar definitivamente algunos sueños infantiles, muy queridos y relegarlos al plano de la fantasía. Para poder avanzar a través de la adolescencia, el joven necesita organizar tanto sus impulsos como las funciones de su Yo. Este paso le permitirá alcanzar la independencia que desea a través de un proceso de diferenciación que dará como resultado un Yo mas seguro y estable.

Tanto las modificaciones corporales incontrolables como las exigencias externas hacen que el adolescente tenga que buscar nuevas pautas de convivencia sentidas, en un principio, como invasión. Esto le conducirá a retener logros infantiles (que es lo conocido por el), aunque, por otro lado, siente deseos de alcanzar un nuevo status. Semejante lucha ambivalente lo llevara a refugiarse en su turno interno a fin de reconectar con su pasado y, desde el enfrentarse al futuro. En esta dirección un mundo interno pleno de buenas imágenes parentales le ayudará a elaborar la crisis de adolescencia y los necesarios conflictos externos de este periodo.

El adolescente va modificándose lentamente, pues toda elaboración de dueño exige tiempo para ser buena y no convertirse en una negación maniaca. Esta elaboración consiste en una aceptación del rol que la pubertad le impone frente a las defensas, la finalidad de la infancia; pérdida que el adolescente debe aceptar por lo que atañe a su cuerpo y a sus padres.

Los caracteres sexuales secundarios le ponen ante la evidencia de su nuevo status. La aparición de la menstruación, en la niña y del semen en el varón es el testimonio del rol sexual que tendrán que asumir tanto en la unión con la pareja como en la procreación. Esto exige el abandono de la fantasía del doble sexo, implícita en todo ser humano como consecuencia de su bisexualidad básica. La actividad masturbatoria, tan intensa en esta época, tendrá dos finalidades: la descarga de las tensiones genitales y la negación omnipotente de que se dispone de un solo sexo. Por este motivo la masturbación deja siempre una angustia, por más que se logre la descarga de tensiones (aparte de los sentimientos de culpabilidad que puedan proceder de influencias educativas).

Como en todo impulso de crecimiento, existe también el temor ante lo nuevo; la maduración genital posibilita llevar a la práctica lo que hasta entonces solo era fantasía. Realizada a través del juego o de la masturbación. Se trata, en definitiva del miedo a abandonar una época en cuyo seno el joven se había sentido altamente protegido. El adolescente tímido o retraído, que no se integra fácilmente en el grupo de amigos, vera acentuados sus sentimientos de soledad al no poder contar con el factor de refuerzo que representa el grupo. También es duro `para los padres, especialmente si han dejado ya de sentirse jóvenes, la separación de sus hijos; esta representa para los padres un rechazo afectivo y la aparición de unas proyecciones inconscientes que les hace desear que su propia experiencia sirva para sus hijos, impidiéndoles tropezar donde ellos alguna vez lo hicieron un día.

No cabe duda que esta lenta separación del adolescente de sus padres y su entrada temerosa y desafiante en una nueva vida es una de las experiencias mas importantes y talvez mas difíciles, en la vida de las personas. Para llegar a ser el mismo, el muchacho tiene que dejar de ser por intermediación de sus padres y vivir experienciar y padecer de todo aquello que en un futuro ayudará a forjar y cimentar su personalidad.

BIBLIOGRAFIA:
. Extraído de: Consultor de Psicología Infantil y Juvenil. Grupo Editorial: Océano. Pág 62-66.

jueves, 17 de julio de 2008

Trastornos de la conducta alimentaría: Cuando la Imagen física se convierte en juego

Los Trastornos de la Conducta Alimentaría o Trastornos de Alimentación son manifestaciones extremas de una variedad de preocupaciones por el peso y la comida experimentados por mujeres y hombres. Estos incluyen la anorexia nervosa, la bulimia nervosa y el comer compulsivamente. Todos estos son problemas emocionales serios que pueden llegar a tener consecuencias letales.

Rosen (1990) sostiene que los trastornos de la conducta alimentaría son trastornos psicológicos que manifiestan graves anormalidades en el comportamiento de ingesta. Lo cual se asocia con una alteración grave, interfiriendo en el desenvolvimiento social, laboral y en el estudio.

La conducta alimentaría, tiene como elemento de estudio gran importancia por que representa una respuesta biológica inherente a toda persona. Expresando que la alimentación en el individuo deja de ser un impulso natural y automático para trasformarse en una respuesta eminentemente condicionada por factores psicológicos, sociales, culturales. Asimismo, desde otro punto de vista el trastorno de la conducta alimentaría va mas allá de su base biológica, aspectos neuroendocrinos, neuroquimicos, etc., lo que exige una aproximación multifactorial que al mismo tiempo ve al individuo como una unida funcional, en su interrelación sujeto-sociedad, desde una concepción biopsicosocial.

Por su parte el CIE-10 expresa que los trastornos de la conducta alimentaría son manifestaciones que se presenta particularmente en la infancia y niñez, suelen rehusar la alimentación, manifestando variaciones extremadamente caprichosas en relación a la conducta alimentaría normal, llevándose a cabo en presencia de la persona que cuida al niño. Además hay ausencia de enfermedad orgánica.

Gavino (1995) señala que los trastornos de la conducta alimentaría tiene su fundamento en el entorno social en al que cada individuo se desenvuelve. Las alteración que se producen están completadas desde las alteraciones que se producen están contempladas desde la psicología por un exceso o defecto, es decir comer mas o comer menos de lo necesario. Dichas perturbaciones son de naturaleza variada a menudo por aspectos sociales.

Son enfermedades de la conducta producida por una compleja interacción de factores, que pueden incluir trastornos emocionales y de personalidad, presiones familiares y una posible sensibilidad biológica o genética.

Características Psicopatológicas: Las personas con trastornos de alimentación comúnmente manifiestan fracaso para desarrollar un sentido de control sobre si mismo y sobre el medio ambiento, estrechamente ligadamente esta la ausencia de conciencia de los procesos corporales que implican sentimientos internos y cambios corporales (Bruch, 1973; citado en Buendía, 1996).

Existen dos aspectos psicopatológicos que son comunes. Estos están relacionados con la normalización de la autoestructura y un modelo de pensamiento definido. Dentro de los trastornos alimenticios las personas que sufren de Anorexia y Bulimia depende mucho de los acontecimientos externos para conservar su autoestima, tratando de agradar a los demás que a el mismo.

En su pensamiento presenta una variedad de distorsiones. El peso y la alimentación se experimenta en términos de todo o nada; Ej. Si comen más de su ración, sienten que han perdido el control. Este tipo de pensamiento se aplica también a la comida y al peso, relacionada otra conductas como es el estudio, ejercicios y la relaciones interpersonales; actitudes hacia si mismas y actitudes hacia los demás (Garner, Olmsted y Garfinkel, 1984; obsérvese en Buendía 1996).

Relación de los trastornos de alimentación con otros trastornos
A.- Comorbilidad y trastornos de alimentación: comúnmente los trastornos afectivos, trastornos de ansiedad, dependencia del alcohol y drogas, trastornos de personalidad y enfermedad física coexisten en un trastorno de alimenticio.

Algunos trastornos de la personalidad pueden llevar a una predisposición a desarrollar un trastorno de alimentación; en enfermedades físicas como la diabetes mellitus aumentan la vulnerabilidad psicológica en un trastorno de alimentación a través de una atención excesivamente rígida en la dieta o el peso. (Akistal et. Al. 1983 véase en Buendía 1996).

La falta de alimentación y la deficiencia nutricional hacen engrandecer las características de personalidad, aspectos cognitivos, afectivos y sociales.

B.- Trastorno de alimentación y depresión: es difícil distinguir entre un trastornos de alimentación y una depresión debido a que manifiestan signos, síntomas y tendencias familiares similares.

Según estudios se ha demostrado que el estado de animo depresivo puede observarse mayormente en pacientes con trastornos de alimentación y que se asemejan a las características vegetativas de una depresión mayor (40-80*100) (piran et. Al. 1985 cítese en Buendía, 1996).

Sin embargo tales síndromes son comunes en personas con una gran variedad de trastornos y además la falta de alimentación puede producir en el organismo cambios a nivel cognitivo, afectivo y social que se asemejan a una depresión mayor.

En pacientes con trastornos de alimentación. La pérdida de autoestima esta supeditada básicamente al temor a engordar y al peso corporal. Asimismo, también la perdida de control sobre la comida. Mientras que en la depresión primaria, el sentido de perdida de autoaprecio es mas totalizado.

C.- Trastornos de alimentación y trastornos de ansiedad: la relación entre ansiedad y trastornos de alimentación ha estado poco delimitado aunque se mantiene la idea sobre su importancia a nivel clínico.

Existe una relación entre los trastornos de alimentación y trastornos de ansiedad. Esto resulta afirmativo por diversos argumentos; al igual que en la relación con los trastornos afectivos, existen datos vinculados en la continuación de técnicas de Comorbilidad. Los datos de estudio longitudinal de Toronto indican una prevalencia de trastorno de ansiedad de más de 50% después de 4 a 8 años de tratamiento (Toneret, 1986; véase en Buendía, 1996). Se dice que la agorafobia, la fobia social y los trastornos de pánico fueron los tipos más comunes de trastornos de ansiedad.

D.- Trastornos de alimentación y trastornos de personalidad: las apreciaciones sobre la frecuencia de trastornos de personalidad en personas con trastornos alimentación se ha modificado cuantiosamente.

(Skodel, 1993; referido en Buendía, 1996) ha revisado recientemente este tema señalando una Comorbilidad de 74 x 100 en pacientes internos; y un 54 x 100 en pacientes externos expresando que los porcentajes varían dependiendo del instrumento que se utilice evaluando la personalidad y la fase del tratamiento en la que se encuentre el paciente.

En 1982, (garfinkel y garner véase en Buendía. 1996) revisaron las características clínicas de pacientes con trastornos de alimentación e infirieron que varios de estos pacientes poseen un trastornos de personalidad Borderline (TPB), basándose en observaciones reiterativas sobre labilidad afectiva y sentimiento de vació en anoréxicas y bulímicas, así como ausencia de placer y una necesidad de controlar artificialmente las funciones corporales y el pobre control de impulsos. Asimismo, denotaron gran interés en que estos no eran suficientes para originar posteriormente un trastorno de alimentación, debido a que no todos los sujetos diagnosticados con trastornos Borderline desarrollan un trastorno de alimentación.

De igual importancia han sido las descripciones sobre los trastornos relacionados en la imagen corporal (Broch, 1973; citado en Buendía, 1996).

E.- Trastornos de alimentación y enfermedades físicas: el vínculo existente entre las enfermedades físicas de origen crónico y los trastornos de alimentación es complejo. Lo cual refiere que la manifestación de la enfermedad física puede influenciar, acelerar y prolongar un trastorno de alimentación. (Garkinfel, Garner y Goldbloom, 1987; véase en Buendía, 1996). Los mecanismos subyacentes a esto, son complejos y probablemente se relacionan con variables biológicas, intrpsiquicos y familiares biológicamente se halla una relación genética entre un trastorno físico especifico y un trastorno de alimentación. Psicológicamente la experiencia de luchar contra la enfermedad física puede ocasionar en una persona la impresión de haber sida traicionada por su cuerpo y contribuir a un sentimiento de incapacidad y falta de control sobre su propia vida.

A todo esto se agrega que la enfermedad crónica puede originar un defecto en el crecimiento durante la infancia, una ausencia de crecimiento y peso adecuado en la adolescencia, o pérdida de peso en la edad adulta.

Cuando en un niño e manifiesta una enfermedad física esto puede originar que sus padres lo consideren una persona débil y con una personalidad de sobreprotección interfiriendo con los intentos de separación y autonomía propios de la edad del niño, propiciando el desarrollo de un trastorno de alimentación futura.

Una enfermedad física como la diabetes, donde los pacientes deliberadamente manipulan la insulina para perder peso puede dificultar el curso de un trastorno de alimentación causando dificultad o retraso en su recuperación (Roldin, 1985 véase en Buendía, 1996).

Factores de los trastornos de alimentación
En 1987, Toro y Vilardell señalaron que los trastornos de alimentación se dividen en factores predisponentes, precipitantes y mantenedores.

1.- Factores Predisponentes: Refieren que los motivos de una insatisfacción del mal cuerpo que desencadenaría tomar una solución para cambiar la figura seria la dieta, conjuntamente con la presión social, esbeltez y afrontamiento de la obesidad.

Sin embargo esta presión esta ejercida sobre todas las mujeres y que afortunadamente no todas presentan dichos trastornos. Debido a ello realizaron una investigación para conocer aquellos factores que expliquen por que hay mujeres que sufren dicho trastorno y por que otras no.

- Causales emocionales y afectivos: demostraron que las personas que llegan a padecer estos trastornos es porque tienen una respuesta emocional más lábil que otras. También se agregan aquellas teorías que pretenden que estos trastornos son subformas depresivas, así como las que implican que existe un alto grado de ansiedad.

- Características de Personalidad: Las personas que sufren estos trastornos son catalogadas como emocionalmente inestables. (Garner et al. 1980; referido por Raich, 1994). Condicionándose ante el castigo, supresión de reforzadores y la presencia de estimulo según la teoría de Gray, 1982 (Raich, 1994).

- Características familiares: Toro y Vilardell (1987) reportaron que familiares de Primer grado que manifiestan trastornos de alimentación, trastornos afectivos, estatus socio-económico medio-alto y en algunos casos la edad de los padres.

2.- Factores Precipitantes: Acontecimientos vitales potenciales estresantes: en la vida de una persona aparecen muchos cambios entre los cuales tenemos la muerte de un familiar cercano, casarse, divorciarse, perder el trabajo o el inicio de esto, el nacimiento de un hijo, etc.

Subsiguiente se ha elaborado un interesante estudio sobre la que mas puede afectar a los adolescentes Compass et al. 1997 y en niños Canalda 1988 (obsérvese en Raich, 1994).

Compass et al (1987) han diseñado una escala de 200 acontecimientos estresantes para adolescentes de 14 a 18 años en los que miden el impacto, la frecuencia y la debilidad. Estos están clasificados en:

- Intimidad, Sexo, Romance
- Familia
- Compañeros
- Académico
- Autonomía
- Social


Canalda 1988: ha desarrollado una escala de 84 acontecimientos vitales para niños entre los que se pueden destacar lo siguiente:

- Nacimiento de un hermano(a).
- Separación de los padres.
- Fallecimiento del padre.
- Cambio de vivienda.
- Trabajar fuera de casa (madre).
- Cambio de escuela.
- Cambio de etapa escolar.
- Aparición de una enfermedad grave.
- Conflictos importantes con un amigo(a) cercano(a).


El surgimiento de una de estas circunstancias hace que el sujeto de una respuesta en la que muchas veces no sabe como darla, creando un nivel de tensión, produciendo el inicio de dicho trastorno.

Otra salvación estresante son las relaciones con el sexo opuesto, el contacto social, manifestando miedo y angustia., lo cual debemos saber generar nuevas alternativas de respuestas hacia un problema, a través de las habilidades para solucionar problemas y la autoconfianza en nuestra capacidades de respuestas para poder ayudar a superar momentos conflictivos.

3.- Factores Mantenedores: La conducta alimentaria alterada (Garner y Bemis, 1985; citado por Raich, 1994) se mantiene especialmente por factores cognitivos y conductuales.

Este modelo esta aplicado esencialmente, a la anorexia. Cuando se llega a la decisión de adelgazar y se cumple este régimen, esta conducta queda reforzada por el procedimiento de reforzamiento negativo es decir de evitacion de la aversión. Al hacer régimen o al provocarse el vomito, o cosa que le causa pánico: la posibilidad de engordar. La falta de validez de los datos con el sistema son desechados o distorsionados. Es decir si alguien le dice que esta demasiada delgada, distorsionan esta comunicación confirmándole que esta demasiado gorda.

La dieta no solo esta mantenida por la evitacion por la evitacion de la situación fóbica (estar gorda), sino por el refuerzo que recibe el sentirse capaz de controlarse.

Bibliografía
. Buendía, J. (1996). Sicopatología en niños y adolescentes. Madrid Pirámide
. CIE-10. (1992). Trastornos mentales y del comportamiento. Madrid.
. Gavino, G. (1995). Problemas de alimentación en el niño. Madrid Pirámide
. Raich, R. (1994). Anorexia y bulimia. Trastornos alimentarios. Madrid Pirámide
. Toro y Villardel, E. (1987). Anorexia Nerviosa. Barcelona Martínez Rocca S.A.

Próximamente anorexia y Bulimia

viernes, 11 de julio de 2008

Psicoterapia con Niños

Teniendo en consideración de los cambios generados en los últimos años en la psicología, los niveles de intervención y los beneficiarios de la misma también han ido cambiando, en este sentido se les ha prestado mayor atención a un grupo en riesgo los niños, debido a que nos permite asegurar un desarrollo armonioso de la personalidad del niño y por consiguiente la prevención de problemas emocionales.

El niño se encuentra sometido a diversos agentes estresantes y en muchas oportunidades la idea o pensamiento de que los niños no tienen problemas no nos dejan prevenir e intervenir cuando ellos necesitan ayuda y/o apoyo emocional; esta situación hace que el niño se desadapte y tenga una serie de conductas inadecuadas que lo hacen sentirse mal y al mismo tiempo a sus padres o personas relacionadas directamente a el.

Es importante mencionar que en la intervención terapéutica con niños el problema no sólo es de los infantes, sino también de los padres y/o personas que los crían, es por ello que la terapia familiar y con el niño van de la mano en una estrecha e importante relación.

Virginia Axline (1947) es la terapeuta que sistematizó el tratamiento de niños a través del juego, siguiendo los principios del método terapéutico de Carl Rogers. Axline considera que los juegos terapéuticos representan la libertad de expresión que se le da al niño dentro de una relación terapéutica. El tratamiento comienza desde la primera sesión y se acepta al niño tal y como es, sin censura por parte del terapeuta, dándole muchas oportunidades para que exprese sus sentimientos en un clima tan tolerante como lo permita la situación, ayudándole a reconocer y aclarar sus sentimientos.

Siguiendo este método, no se hace consciente ningún intento de interpretación o manipulación. El terapeuta pone en juego sus capacidades para captar los sentimientos del niño, reflejando sus actitudes de manera que pueda lograr una mejor comprensión de sí mismo. La idea básica es impulsar la autorrealización del niño a través de un incremento cualitativo y una madurez armoniosa de la personalidad.

Existen claras diferencias entre la psicoterapia para adultos y niños, los principios básicos pueden ser similares peor se tiene que tomar en cuenta otros factores como maduración tanto física como emocional, adaptación al ambiente, nivel de relaciones interpersonales, etc.; es por ello que mencionas algunas de las diferencias más resaltantes:

El niño no posee la motivación para el tratamiento, esto se refiere a que el niño no sabe lo que ocurre y por ende la búsqueda de ayuda no es manifiesta a diferencia del adulto, es decir no tiene consciencia del problema, es por ello que el terapeuta que intervenga a un niño debe estar preparado para ciertas conductas y actitudes por parte de este a no realizar la terapia.

Los objetivos del tratamiento, a diferencia del adulto el cual discute la finalidad del tratamiento y lo que quiere logara el niño hace lo que puede para entender la finalidad del tratamiento, siendo guiado por el terapeuta para que se de cuenta del problema y de lo que es mejor para su desarrollo.

El desarrollo verbal en el niño es claro agente que limita en ciertas ocasiones un adecuado desarrollo de la terapia, es por esta razón el empleo del juego terapéutico a través del cual la expresión de sus sentimientos e ideas puede hacerse mas simple y al mismo tiempo mas rica para la terapia.

La dependencia del niño, es algo a veces difícil de manjar debido a que no le podemos exigir ni someter a ser mas responsable de sí mismo es por ello que el trabajo con los padres y/o personas significativas para el niño es fundamental para el éxito de la terapia.

La plasticidad de la personalidad del niño, muchas veces se compara al niño con una esponja debido a que es en esta etapa de su vida es donde captan estímulos y respuestas del mundo y las adoptan como propias manifestándolas en situaciones iguale so similares.

Existen diversos modelos de tratamiento en niños a continuación mencionaremos los más usados:

El Modelo Psicodinámico
En este modelo se teoriza que los niños deben superar adecuadamente las fases del desarrollo psicosexual (oral, anal, fálica y genital). Los trastorno mentales están originados por lo procesos inconsciente que defienden a la persona contra la ansiedad y los conflictos psíquicos y por lo tanto los síntomas son manifestaciones del inconscientes; es por ello que se utiliza mucho la imaginación en esta terapia y así mismo el juego en sentido de poner al niño en situaciones para que explique en la medida de lo posible sus sentimientos e ideas, este tipo de terapia cabe resaltar que ha ido mejorando con el transcurrir del tiempo, y algo que también es muy usado por los psicodinámicos es la interpretación de los sueños del niño, siendo estos explicados en forma clara y entendible no solo para el sino también para su familia, tratando de buscar y generar el cambio de su entorno.

El Modelo Conductista
Rechaza el origen somático y organicista de la enfermedad (el origen no es un problema orgánico) ya que considera que el trastorno se origina en la interacción persona- medio y por lo tanto los síntomas patológicos se adquieren. La intervención a través de este modelo se basa en el cambio generado por refuerzos y castigos, existen diversas posturas en este modelo siendo algunas mas radicales que otras, peor en todas ellas se observa el trabajo con los padres que son de quienes en mayor medida depende el cambio de comportamiento en el niños, es común realizar el contrato terapéutico con el niño y trabajar con las conductas observables de este no tomando, en ciertos casos, el aspecto emocional en el que luego se verá mejorado por la recompensa que logre ayudando a que el niño se sienta mejor y aumente su autoestima y ganas de seguir la terapia.


El Modelo Sistémico
Es la que atribuye a las relaciones familiares con problemas, un papel primario en la causalidad de los problemas emocionales de los niños. Según esta posición las relaciones familiares inadecuadas provocan problemas emocionales en lo niños y los problemas emocionales de cualquier miembro, repercuten u se mantienen vivos mediante las relaciones internas de la familia. Por tanto la familia debe tratarse como un todo.

La tarea del terapeuta es estudiar a la familia, ver como funciona, como se comunica y como resuelve sus conflictos desde la perspectiva de observador participante. El terapeuta se vale de una serie de procedimientos técnicos tales como filmar a la familia en acción, observarla a través de espejos especiales, etc. De la misma forma se suele realizar preguntas circulares y también otros métodos como adaptarse a la familia para entenderla mejor respetando sus puntos de vista y buscando la exageración de las emociones y sentimientos para que ellos mismos tanto la familia como el que lo realizó se den cuenta del efecto que tiene su conducta e idea dentro de ese sistema.

El Modelo centrado en el Cliente
Este modelo es desarrollado principalmente por Virginia Axline en base a las ideas de Carl Rogers. Algunos de sus principios básicos son los siguientes:

· El terapeuta debe desarrollar relaciones calidas y amistosas con el niño.
· Se debe aceptar al niño tal como es.
· El terapeuta establece un sentimiento de tolerancia en la relación, de modo que el niño se sienta libre para expresar sus sentimientos de una manera completa.
· Se debe permanecer atento para reconocer los sentimientos que exprese el niño y reflejar esos sentamientos en el, de tal modo que de tal modo que obtenga discernimientos sobre su conducta.
· Se debe mantener respeto pro la capacidad del niño para resolver sus propios problemas, si se le da la oportunidad de hacerlo. El niño tiene la responsabilidad de hacer elecciones o instituir cambios.
· El terapeuta no trata de dirigir la conversación a los actos del niño en ningún momento.
· No se busca apresurara la terapia, es un proceso gradual.
· El terapeuta establece sólo las limitaciones necesarias para afianzar la terapia en el mundo de la realidad y hacer que el niño este consciente de su responsabilidad en la relación establecida.

Bibliografía:
. Sue Walrond-Skinner “Terapia Familiar” Edit. Crea (El Ateneo)

. J.A. Rios “Orientación y Terapia Familiar” Edit. Instituto de ciencias del hombre: Argentina

martes, 8 de julio de 2008

Calidad de Vida: Deber y Derecho

El estudio sobre la calidad de vida cobró importancia hace relativamente poco tiempo. Al respecto Carpio (2000) nos dice “… con frecuencia se ha invocado este concepto para hacer referencia no al que, sino al cómo de la existencia humana, hasta ahora sigue existiendo un grado importante de confusión sobre que profesionales han de estar involucrados en su estudio, su medición y por supuesto su promoción en las distintas esferas de la actividad del ser humano” Esto se explica por que si bien el afán de poseer una buena calidad de vida forma parte de la naturaleza humana desde tiempos remotos, el concepto de calidad de vida como tal y el interés por estudiarla de una manera sistemática y científica es relativamente reciente, pues se remonta a las décadas de 1950 e inicios de 1960 cuando se comienza a experimentar una creciente preocupación por los efectos de la industrialización en la sociedad. Entre 1970 y 1980 surge la noción de concepto integrador que abarca aspectos multidimensionales.

Sin embargo se debe tener en claro que cuando se incluya el reconocimiento de los diferentes logros que el ser humano como sociedad ha alcanzado en cuanto a confort y comodidad material dentro de los aspectos propios de una buena calidad de vida, debe considerarse igualmente si esos se han obtenido a costa de sacrificar otros elementos tan o mas importantes, como tener un adecuado descanso físico y mental, poseer un tiempo solo para fines recreativos y actividades lúdicas, mantener un buen nivel de comunicación al interior de la familiar compartiendo tiempo con las misma y en fin con todos aquellos “componentes que conforman el espíritu y le dan sentido a la vida” (Adrew, 1991 ; léase Otero, 1998).

Dentro de una definición que incluya los aspectos ambientales se explica el concepto de calidad de vida en función de diferentes aspectos como: constancia del medio ambiente que nos rodea, la riqueza ambiental, la idea de desvarar (reparar, mantener y recibir solución rápida ante los incidentes o accidentes que puedan ocurrir), el factor tiempo, la red de interacciones sociales, entre otros. Cada uno de estos aspectos va a conformar de manera conjunta el nivel de calidad de vida que posee la persona.

Otra definición nos dice que “es la resultante funcional del estado conjunto de las condiciones biológicas socio-culturales y psicológicas de los individuos, estado que define el modo en que estos se ajustan a las situaciones cotidianas… así como los resultados que dicho ajuste tiene sobre el ambiente y sobre el propio organismo”. (Carpio, 2000).

Finalmente podemos decir entonces, que cuando hablamos de calidad de vida nos referimos a un constructo que hace referencia tanto a la calidad de las condiciones de vida de una persona, como también a sus expectativas, sentimientos de satisfacción, metas personales, conjunto de valores y comportamiento social. Ante esto podemos afirmar que la calidad de vida debe ser analizada en sus diferentes aspectos dimensiones.

Dimensiones de la calidad de vida
La calidad de vida para su análisis y comprensión puede ser vista como un fenómeno con tres dimensiones, las cuales a su vez comprenden los diferentes aspectos que han de tenerse en cuenta al estudiarla.

Dimensiones física:
Dentro de esta dimensión se puede empezar por considerar, como un primer punto, el análisis biomédico de la persona, el cual nos dirá si estado de salud se encuentra o no en condiciones óptimas. Se analiza así las condiciones de vida, las cuales nos deben ser solo saludables sino además, aptas para un pleno desarrollo humano.

La importancia de estos aspectos es tal que, incluso como parte de los lineamientos de política de salud para el periodo de 1995- 2000 no se habla de promover el mejoramiento de la condiciones y la calidad de vida en el contexto del desarrollo del comunidades saludable, se incluye además la promoción del desarrollo y adopción de estilos de vida saludables.

Otro aspecto a considerar es el medio ambiente. Aquí nos encontramos con que las personas no suelen percatarse, o no le dan mayor importancia, como las condiciones ambientales en que viven tiene gran influencia sobre la forma en que ellos se desenvuelven y actúan como seres humanos. Zimmermann (1998) enfoca este aspecto proponiendo lo que el denomina una psicología social ambiental con perspectiva comunitaria”, la cual debe dar importancia trascendental a dos aspectos primero formar y capacitar lideres para posteriormente, con el apoyo de estos informar a las personas sobre los grandes problemas ambientales de su entorno inmediato, segundo añadiendo a esta información datos de las misma problemática pero de esferas ambientales, mayores como pueden ser del distrito, la ciudad, la provincia, el país o el continente.

Dimensión Psicológica.
Los orígenes del estudio de la dimensión psicológica de la calidad de vida se remontan a hace unas décadas, en que se empezó a dar dentro de la psicología un cambio en su relación con la medicina, el cual provocó que se fuera entrando hacia un área nueva en la cual “se preocupa por el estudio de las características psicológicas y conductuales que afectan y alteran la salud del individuo”. (Spielberg y Moscoso 1995; en Moscoso 1998).

Surge entonces un nuevo campo llamado “psicología de la salud” el cual, nos dice Cabral (1990, léase Cabral, 1991), posee un papel importante en la “individualización de los factores psicológicos y en la prevención de conflictos graves tanto en la familia como en la sociedad”.

Dentro de este nuevo campo se da al estudio de la calidad de vida, en cuya dimensión psicológica podemos incluir aspectos tales como la satisfacción vital, las normas morales, los principios éticos que norman nuestra conducta, el modo de relacionarnos con nuestro entorno social, nuestras perspectivas de vida entre otros; los cuales serán indicadores de nuestra calidad de vida psicológica. No debemos olvidar que algunos de estos indicadores van a cambiar en función al grupo o clase social, o el debido a un determinado ambiente (como puede ser urbano, rural), siendo labor nuestra el establecer patrones que nos permitan adecuarnos y así obtener el verdadero nivel de calidad de vida de un individuo, familia o comunidad determinada.

Dentro de la calidad de vida la dimensión psicológica de la misma se puede concretizar en la práctica individual a manera de competencias funcionales pertinentes para la promoción de la salud biológica y el bienestar social. Estas competencias serían, por un lado, todas aquellas que se encuentran asociadas a la perseveración de la salud biológica, sea mediante la prevención de la enfermedad o a través de prácticas que sean favorables con la curación y la rehabilitación. Por otro lado, estarían aquellas competencias que están relacionadas con la preservación y/o mantenimiento de los ambientes físicos y sociales en los cuales se desenvuelve la persona.

Dimensión Social
En esta dimensión estaría conformada por el estudio de aspectos no solo de tipo social sino que incluirían además, por su estrecha relación, los aspectos, cultural y económico de la persona entrando a examinar datos como su nivel de ingresos, condición laboral, nivel de estudios, estado civil, cantidad y calidad de sus relaciones interpersonales así como el tipo de estas (amistad, personales, laborales, etc.) y otros mas.

Carpio (2000) explica que el estudio de estos factores nos va a permitir determinar el tipo y la cantidad de personas, objetos y situaciones con los que las personas deben enfrentarse dentro de su vida cotidiana, lo cual nos dará datos acerca de la calidad de vida del mismo, debido a que nos permitirá ver el grado de ajustes de la persona ante ellos. Mediante el análisis de esta dimensión el investigador se dedica a estudiar todos lo productos y prácticas colectivas y poblacionales, las cuales se han ido constituyendo históricamente, y están determinadas por la cultura y la legislación.

Evaluación de la calidad
Poder evaluar la calidad de vida de los pacientes se ha convertido en una ayuda vital para el personal del área de la salud, ya que a través de ésta se pueden detectar fallas en la forma de proceder del personal médico que atiende al paciente, así como de la familia; además, se logra determinar si lo que se hace es suficiente o no, y así diseñar cada vez mejores métodos para ayudar al paciente.

Los dos aspectos fundamentales en la evaluación de la calidad de vida son: las variables independientes, como las emociones, la familia, el ambiente social y el lugar de residencia, entre otros, que pueden influir en la calidad de vida del paciente, y las variables dependientes, como las dimensiones física, emocional y social.

Desde el punto de vista de la investigación, las mediciones de calidad de vida con frecuencia se abordan junto con la medición de la efectividad del tratamiento. Los principales grupos de estudio sobre enfermedades crónicas incluyen mediciones de la calidad de vida en sus estudios sobre protocolos de tratamiento. Cuando se considera un instrumento para la evaluación, es importante tener en cuenta su contenido y tiempo de aplicación, así como su fiabilidad y validez. El diseño o la elección de un cuestionario depende del entorno, el grado de sofisticación deseado en la información y, en particular, el resultado del tratamiento esperado por el paciente (curativo, paliativo, que prolongue la vida o un estudio de investigación de fase I). Cuanto más enfermo esté el paciente, más complejo debería ser el instrumento de medición.

La psicooncología es, por ejemplo, una de las especialidades que más se ha preocupado por evaluar la calidad de vida de sus pacientes, ya que el objetivo último de los equipos multidisciplinarios de cuidados paliativos es proporcionarle bienestar o comodidad al paciente. Y bienestar, como ya se ha indicado, es un concepto eminentemente subjetivo (Becoña, Vázquez y Oblitas, 2000).

A medida que aumenta el interés en la eficacia y la utilidad de la atención con relación a los costes, quizás el cuidado paliativo en particular se vea sometido a un escrutinio minucioso que estimule la medición de la calidad de vida.
Aquí les dejamos unos mapas con algunos puntos importantes de lo antes expuesto.

viernes, 4 de julio de 2008

Más cerca del AUTISMO

Definición del autismo
El autismo es un síndrome, es decir un conjunto de síntomas y signos y su presencia indica que hay un trastorno o un mal funcionamiento de un órgano o un sistema. En el caso del síndrome autista, la disfunción está en el sistema nervioso central, fundamentalmente en el cerebro.

El autismo empieza en la primera infancia y persiste a lo largo de la edad adulta afectando tres zonas cruciales del desarrollo: la comunicación verbal y no verbal, la interacción social y el juego creativo o imaginativo.

El autismo es la condición más común del llamado grupo de trastornos penetrantes del desarrollo (PDD, por su sigla en inglés). Estos trastornos involucran retrasos en muchas áreas del desarrollo de la niñez. Los primeros signos del autismo se pueden observar generalmente antes de los tres años de edad. Muchos individuos que son autistas también contraen epilepsia, un trastorno cerebral que causa crisis convulsivas, al llegar a la edad adulta.

Algunas definiciones planteadas por algunos autores:

Rutter (1984), define el autismo como un síndrome de conductas y destaca tres grandes grupos de síntomas que se observan en la mayoría de los niños diagnosticados como autista:

· Incapacidad profunda y general para establecer relaciones sociales.
· Alteración del lenguaje y las pautas prelingüígsticas.
· Fenómenos rituales o compulsivos

Además los movimientos repetitivos y estereotipados, la poca capacidad de atención, las conductas auto lesivas y el retraso en el control de esfínteres son también comunes en el niño autista, pero estos síntomas no ocurren en todos los casos. Rutter considera que la edad de comienzo de la alteración es anterior a los treinta meses.

Según la Asociación Chilena de Padres y Amigos de los Autistas, el autismo es una alteración profunda en el desarrollo que imposibilita el normal funcionamiento, generalmente se manifiesta a temprana edad, se presenta aproximadamente en cuatro casos de diez mil nacimientos, es más frecuente en los varones que en las niñas. Se ha encontrado casos de autismo en todas las partes del mundo y en todos los grupos sociales.

Para la National Society For Autistic Children (NSAC), el autismo es un síndrome que se define conductualmente mediante los siguientes rasgos esenciales:

· Alteraciones de las secuencias y ritmos de desarrollo.
· Perturbación de las respuestas a los estímulos sensoriales.
· Perturbación del habla-lenguaje, cognición y comunicación no verbal.
· Alteraciones de la capacidad de relaciones adecuadamente con objetos, situaciones y personas.

Otra definición del autismo es que la considera como un síndrome de la niñez que se caracteriza por falta de relaciones sociales, carencia de habilidades para la comunicación, rituales compulsivos persistentes y resistencia al cambio. Un niño con estas características no se relaciona con las personas que se hallan a su alrededor, prefiere jugar con un objeto, con un juguete o con su propio cuerpo. En el lenguaje, si lo hay, surgen desajustes severos aún cuando el niño está conciente de su medio a tal grado que si se interfiere con el juego ritual del niño s si los objetos conocidos a su alrededor se cambian de lugar, él se molesta y hace berrinche.

El inicio de este síndrome normalmente se presenta en la infancia, algunas veces desde el nacimiento, pero se hace evidente con certeza durante los tres primeros años de vida.

Para describir dicho síndrome, se han empleado varios nombres, ellos son: Síndrome de Kanner, síndrome anormal primario, Autismo encapsulado secundario; Esquizofrenia de tipo autista; Desarrollo autístico de la niñez con rasgos autistas y Retraso normal asociado con autismo. Paluszny (1987)

Las características del niño autista, según Paluzny (1987), son: No mira directamente a la persona, no juega con juguetes, resiste a ser cambiado de lugar, deseo obsesivo de mostrarse igual sin cambio, un lenguaje que repite lo escuchado (ecolalia), buena habilidad motora fina.

ORÍGEN DEL AUTISMO
Genéticas: (endógenas) producto de una falla cromosómica llamada "X frágil".
El autismo no tiene fuerza hereditaria, puede ser heredada por una cuarta parte de los descendientes.

Bioquímicas: el mal funcionamiento químico o metabólico favorece el comportamiento autista. Puede ser producto de hipocalcinurias, acidosis lácticas, desorden del metabolismo de las purinas. Esta enfocado hacia el rol que cumplen los neurotransmisores. Uno de los neurotransmisores principales es la Serótina como así también el Tripofano

Virales: (congénitas) puede ser producto de infecciones sufridas por la madre durante el embarazo. Estas provocan anormalidades en el S.N.C (por ejemplo la rubéola).
Estructurales: debido a malformaciones del cerebelo, hemisferios cerebrales y otras estructuras neurológicas

CARACTERÍSTICAS DEL AUTISMO
Kanner destaca las siguientes características, que parecían ser comunes a todos los niños que observó:

Extrema soledad autista.
Los niños no se relacionaban normalmente con las personas, especialmente con otros niños y parecían felices cuando se les dejaba solos. Kanner sospechaba que esta ausencia de respuesta social empezaba muy pronto en la vida del niño.


Deseo obsesivo de invarianza ambiental.
Los niños se molestaban enormemente con los cambios en su rutina o con los objetos que les rodeaban y mostraban una especial insistencia en mantener preservado lo más idéntico, sin cambios, el ambiente.

Memoria excelente.
Los niños que vió Kanner demostraban una capacidad sorprendente para memorizar grandes cantidades de material sin sentido a efectos prácticos (por ejemplo, una página del índice de una enciclopedia). Esta buena memoria no se correspondía con las dificultades de aprendizaje que presentaban en otras áreas o incluso con el retraso observado en otros aspectos.

Expresión inteligente (buen potencial cognitivo) y ausencia de rasgos físicos.
Kanner creyó que la memoria y las destrezas sobresalientes de algunos casos eran el reflejo de una inteligencia fuera de lo común, a pesar de que considerara que muchos niños tenían dificultades de aprendizaje. Por otro lado, la ausencia de estigmas físicos conducen también a una impresión de inteligencia. Kanner remarcó la "Fisonomía inteligente" de sus casos y otros autores han descrito a niños con autismo habitualmente muy guapos.

Hipersensibilidad a los estímulos.
Kanner observó que muchos de los niños que el vio reaccionaban intensamente a ciertos ruidos y a algunos objetos. Algunos también manifestaban problema con la alimentación. La cuestión de si la hipersensibilidad es una de las características centrales del autismo o si más bien es consecuencia de una dificultad para analizar y percibir la información con sentido, es una cuestión abierta y objeto de debate entre algunas de las teorías psicológicas del autismo.


Mutismo o lenguaje sin intención comunicativa real.Se incluyen aquí no solo los niños sin habla sino también los niños que solo usaban ecolalia, a Kanner le llamó especialmente la atención el fenómeno de la ecolalia. Los niños repetían fragmentos lingüísticos que habían oídos pero eran incapaces de utilizar el lenguaje para dar a entender algo más que sus necesidades inmediatas.

Limitaciones en la variedad de la actividad espontánea.
Kanner observó el contraste entre la buena manipulación de objetos que demostraban los niños y el uso que hacían de estos objetos. Las acciones que aplicaban a los objetos informaban de una buena destreza manual aunque las actividades se caracterizaban por la realización de conductas de giro o la realización rígida de un conjunto de rutinas pero no el uso social de los objetos.

El juego.
La observación de un niño que juega con objetos representacionales es el modo más eficiente de acceder a su status mental. Las características conductuales de un niño autista en el preescolar se ven claramente reflejadas en el empobrecimiento de su juego. Por lo general, manipulan los juguetes en vez de jugar con ellos; si son capaces de realizar algún juego imaginativo, este suele ser la repetición de un escenario aprendido reiteradamente.

Pueden acumular o elegir juguetes, y se sienten bien jugando solos ya que tienen una notoria incapacidad de incorporar a otro niño en su juego.

Cognición:
Una marca del contraste del autismo es la habilidad irregular respecto de las capacidades cognitivas. Esta irregularidad disminuye enormemente el valor informativo de los puntajes resumidos del cociente intelectual (CI). Las habilidades de los niños autistas varían desde una deficiencia mental profunda hasta capacidades superiores, pero incluso una habilidad total superior esta asociada con áreas de menos competencia. En algunas personas autistas la irregularidad esta marcada que un talento excepcional puede llegar a coexistir con un incompetencia mental total, produciéndose el llamado Síndrome Savat, por convención, el término Savat no se refiere a niños autistas inteligente ( o no autistas) con in talento excepcional. Una especial capacidad para la música, el dibujo, los cálculos, la memoria mecánica, las habilidades espacio- visuales, lo que produce genios de la música y artistas, calculadores de calendarios, memoristas y adivinadores de acertijos. La mayoría de los niños autistas, quizá un 70%, tienen deficiencia mental con CI de escala completa menor que 70 y no serán adultos independientes.

Atención:
Significativos trastornos de la atención. Pueden ser extremadamente perturbables y manipular un objeto sin jugar con ellos, pero algunos de esos niños puede durante un lapso prolongado mantener la atención en sus actividades favoritas, jugar con una computadora, estudiar horarios o calendarios, etc.

Frecuentemente son prominentes, la perseverancia por la capacidad de no aburrirse. Las marcas centrales de estos niños son la rigidez, la insistencia a la repetición y una marcada dificultad para cambiar la actividad, se desconoce si estas manifestaciones de ansiedad o de atención focalizada. Se propuso que el déficit en la atención selectiva o la incapacidad de cambiar con rapidez el objeto de atención desempeñarían un rol clave en la sintomatología autista

Memoria:
Muchos niños autistas tienen una memoria verbal y/o visoespacial superior. La ecolalia retardada, la repetición de comerciales de televisión y la habilidad precoz para recitar el alfabeto y decir historias palabras por palabras son testimonios de una memoria verbal superior, pero no de la habilidad del niño de comprender lo que está diciendo. La inusual capacidad de recordar caminos o el trazo de lugares visitados es testimonio de una excelente memoria espacial; así mismo, la limitada habilidad de estos niños para retener lo que los educadores tratan de enseñarles pueden reflejar sus limitaciones cognitivas, pero también manifiestan la disociabilidad de las capacidades anémicas especializadas.
Sistema motor:
Con la posible excepción de estereotipias y quizá de hipotonía, el déficit motor no son síntomas centrales de autismo, ya que no están invariablemente presentes y difieren de niño a niño de forma considerable. La estereotipia es una marca de autismo casi universalmente presente en todas las edades. Estas personas pueden mecerse en la cama mientras concilian el sueño, aletear con las manos o tensionar los músculos cuando se excitan, patear, balancearse de un pie a otro, aplaudir, entrecruzar los dedos, manipular una mecha de cabello pedazos de tela. También es frecuente que giren o corran en círculos. Una explicación de estas de estas actividades es que cumplen la función de autoestimulación.

Algunos niños autistas no tienen otra característica de tipo motor además de estas estereotipias, poseen buena coordinación, caminan tempranamente, trepan con agilidad y tienen capacidad de colocar bien las piezas de un rompecabezas. Otros son torpes, y algunos sufren una apraxia tan severa que no tienen idea de cómo imitar gestos, golpear sus pies, saltar o tomar un lápiz.

La apraxia es considerada causa del deterioro de la habilidad de algunos niños autistas que pueden aprender a expresarse en forma escrita usando un teclado.

Un grupo significativo de niños autistas son hipotónicos. Algunos caminan en punta de pie, lo que sugiere la existencia de una diplejía espástica moderada con hiperreflexia, que por lo general no es encontrada. Algunos niños pequeños gatean con las manos y los pies enroscados. En contrastes con estos déficit motores leves, los déficit motores severos son pocos frecuentes si no existe una patología cerebral demostrable.
Sistema sensorio-perceptual:
Con frecuencia, los niños autistas presentan anormalidades significativas en respuestas a una variedad de estímulos sensoriales. Estas anormalidades reflejan déficit preceptúales más que sensoriales primarios (Esta afirmación no niega la existencia de niños autistas sordos, o ciegos). Las anormalidades pueden ser secundarias a los defectos de atención, cognitivos o de motivación. Sus grados y sus características son muy variables, lo que sugiere que el déficit sensorial no son marcas centrales definitorias del síndrome, aunque la respuesta anormal pueda serlo.

Por lo general, los niños autistas emplean mejor la modalidad visual que la auditiva. La memoria visual de caminos y lugares puede ser excelente; algunos de estos niños pueden ser extremadamente observadores y focalizan blancos invisibles, se fascinan con ventiladores o ruedas giratorias, y son capaces de aprender el lenguaje a través de la vista cuando no pueden hacerlo por medio del oído.

Muchos niños autistas responden tan pobremente al sonido que pueden sugerir la existencia de un deterioro auditivo. Sin embargo, estos mismos niños, como muchos otros, pueden ser intolerantes a los sonidos fuertes y taparse los oídos para apaciguarlos. También pueden hacer lo mismo cuando se les habla; no está claro si a causa del sonido en sí o por la incapacidad de manejar los estímulos breves en secuencia rápida que codifica la fonología. La agnosia auditivo-verbal puede ser, en su esencia, un déficit severo de la percepción auditiva.

Se llama defensa táctil a la reacción que consiste en arquear la espalda y empujar cuando alguien trata de abrazarlos o acariciarlos. Este tipo de respuestas, que es poco común en otras personas, frecuentemente se atribuye al defecto del niño autista para sociabilizar. Otros niños autistas, en cambio, adoran que les hagan cosquillas y caricias y que los alcen de un lugar a otro, y también les gustan los juegos bruscos: a veces rompen objetos para conocer su textura. Una anormalidad notoria en algunos niños autistas, especialmente en los no verbales severamente retardados, es le comportamiento autodestructivo que consiste en morderse la mano o el brazo, aplaudir tan fuerte y rápidamente como para producir callosidades en las palmas, sacudir la cabeza o golpearla hasta producir una hinchazón en la sien, o pellizcarse hasta hacerse sangrar. Este comportamiento puede ser tan frecuente que se requieren ciertas restricciones para evitar heridas permanentes. En algunos casos estas conductas son manifestaciones de frustración o intento de manipular a los padres o cuidadores.

Los niños autistas también pueden dar respuestas atípicas a los olores y al gusto: algunos huelen regularmente la comida, pero también objetos y personas; algunos chupan indiscriminadamente la comida y objetos no comestibles; algunos sólo comen una variedad limitada de alimentos. La razón de este comportamiento no se conoce.

EVOLUCIÓN DEL AUTISMO
El Síndrome autista se manifiesta entre el primer y tercer año de vida. Al surgir la sintomatología ocurre una detención del desarrollo, una regresión, ya que pierden las habilidades adquiridas, se puede confundir con otros trastornos o discapacidades (retraso mental, hipoacusia, epilepsia, Síndrome de Down, trastorno de Asperger, trastorno de Rett). Desde el punto de vista psicológico se dice que son "border", es decir, fronterizos.

Las características evolutivas del síndrome autista son:

Primer año: (lactante)
- Bebé menos alerta a su entorno.
- No se interesa por su entorno.
- Permanece en la cuna por horas sin requerir atención.
- No responde al abrazo de la madre.
- Son difíciles de acomodar en los brazos.
- La sonrisa social (cuatro meses) no aparece.
- Puede parecer contento, pero su sonrisa no es social.
- Rara vez ve el rostro materno.
- No diferencia a los familiares.
- Está desinteresado por las personas en general.
- Los juegos le resultan indiferentes.
- Lloran largo rato sin causa alguna.

Segundo y tercer año: (avanzan las conductas anormales)
- Falta de respuesta emocional hacia los padres.
- Falta de lenguaje (ausencia de comunicación verbal).
- No hay contacto visual.
- Producen movimientos repetitivos (mecerse, golpearse la cabeza, aletear las manos).
- Tienen carencia de dolor.
- Se asustan de los ruidos.
- Llanto desconsolado sin causa aparente.
- No usan juguetes.
- Tienen un retraso en la adquisición del cuidad personal.
- No controlan esfínteres.

Niñez:
Continúan los mismo trastornos de conducta que en los primeros años pero se acentúan más, se hacen cada vez más evidentes, se diferencian de los niños de su misma edad.
- No se visten solos.
- No se relacionan con los niños.
- Prefieren jugar solos.
- No presentan experiencias ni vivencias propias.
- El lenguaje es defectuoso.
- Presentan ataques violentos, agresivos y sin provocación alguna.

Adolescencia – adultez:
En esta etapa los trastornos son similares a los de individuos que presentan retardado mental, ya que el funcionamiento del autismo adolescente o adulto dependerá de factores como:

- Lenguaje:
factores determinantes para manifestar sus necesidades.

-Hábitos de autoayuda: pretende llevar una vida independiente, debe saberse capaz de auto ayudar en normas de higiene personal, alimentación, vestimenta. Puede abastecerse solo si es educado desde pequeño, lleva mucho tiempo en entrenarse y resulta una tarea muy difícil.


BIBLIOGRAFIA

Fejerman, N. (1984). Autismo infantil y otros trastornos del desarrollo. Buenos Aires. Paidos.1994.

Mondragón, T. (1997). Autismo, Etiología evaluación y tratamiento psicológico. Monografía para optar el grado de licenciado en psicología. Lima: UNFV

Llerena, M. (1998). Autismo nuevos enfoques y programas. Monografía para optar el grado de licenciado en psicología. Lima: UNFV

García, L. (1999). Autismo, etiología evaluación y tratamiento. Monografía para obtener el grado de licenciado en psicología. Lima: UNFV


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