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lunes, 28 de abril de 2008

Estrés: conciencia del tiempo

Definiciones:

La definición precisa del término estrés suele definirse desde diferentes perspectivas, no existiendo un consenso en los conceptos de estrés y estrés laboral. A continuación se mencionan otros conceptos.

Según Selye (1956, 1980 citado por guillén, 2000), definió el estrés como respuesta inesperada del organismo a toda exigencia hecha sobre él. Dicha respuesta produce un estado de desequilibrio corporal, ocasionando por un estimulo al que llamó estresor. Este estado manifestado en el organismo lo denomino “Síndrome de adaptación general”, el cual representa un conjunto de respuestas fisiológicas y psicológicas generales ante las demandas de un estrés (positivo o negativo). Mc Grath (1970, citado por Buendía, 1993) indica que el estrés es un desequilibrio percibido entre demanda y la capacidad de respuesta en el cual el fracaso ante dicha demanda posee importantes consecuencias.

Toro (1983), refiere el estrés como un fenómeno genérico basado en un modelo interactivo incluible en la percepción biopsicosocial de los procesos de salud y enfermedad.

Respuesta adaptativa, mediada por las características individuales y/o procesos psicológicos, la cual es a la vez consecuencia de alguna acción, de una situación o un evento externo que plantean a ala persona especiales demandas físicas y/o psicológicas.

Lazarus y Folkman (1986) definen el estrés como la relación existente entre el sujeto ye l entorno, el cual es evaluado como amenaza que desborda sus recursos, es decir de su capacidad de afrontamiento y pone en peligro su bienestar.

Edwars (1988) menciona al estrés como e desajuste o la discrepancia entre las características y circunstancias del entorno y las preferencias o deseos de los individuos.

Slipak (1992) señala el estrés como el proceso o mecanizo general en el cual el organismo mantiene su equilibrio interno, adaptándose a las exigencias y tensiones a las que se expone en el medio externo.

La organización mundial de la salud (1994) define al estrés como el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción.

Fontana (1995) indica el estrés como una exigencia a las capacidades de adaptación de la mente y el cuerpo. Siendo la naturaleza y el grado de las capacidades (algo de nosotros mismos) lo que determina la respuesta a dicha exigencia.

Guillén (2001) refiere el estrés como una sobrecarga que exige un esfuerzo adaptativo por parte del individuo, sobrecarga que interactúa con un serie de variables modificadoras (capacidad del individuo, personalidad, estilo de afrontamiento, soporte social, etc.).

Gómez (2001) indica el estrés como una gran desarmonía, una batalla que libra la persona entre lo que es y lo que hace, entre su ser interno y la vida en el mundo, es decir una huida hacia delante que nos empuja a hacer más y más continuamente, sin detenernos, sin parar.

El estrés es un proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuales debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Cano (2002).

FASES DEL ESTRÉS

SINDROME GENERAL DE ADAPTACION
Selye (1956) consideró el estrés como respuesta no especifica a cualquier demanda planteada en el organismo. Estudió el llamado síndrome general de adaptación, siendo su explicación la siguiente: lo llamo general porque las consecuencias de los estresores ejercen influencia sobre diversas partes del organismo, el término adaptación se refiere a la estimulación de las defensas destinadas a ayudar al organismo para afrontar al estresor, y síndrome, denota que las partes individuales de la reacción se manifiestan de manera conjunta y son en cierta medida interdependientes.

Estas tres fases de la reacción defensiva no específica son: alarma, resistencia y agotamiento.
Fases de alarma

Ante un estimulo, el organismo reacciona automáticamente preparándose para la respuesta, la acción, tanto para luchar como para escapar del estimulo estresante. Se genera una activación del sistema nervioso con manifestaciones como sequedad de boca, pupilas dilatadas, sudoración, tensión muscular, taquicardia, aumento de la síntesis de glucosa y de la secreción de adrenalina y noradrenalina. También se genera una activación psicológica, aumento de atención y concentración. Esta fase es corta de duración y no es perjudicial cuando el organismo dispone de tiempo para su recuperación.

Fase de resistencia
Es aquí donde el organismo pone en juego todos sus componentes para hacer frente al estresor, resistiéndose o bien adaptándose. Si se logra el equilibrio deseado ente la exposición del agente estresor el organismo vuelve a la normalidad y si por el contrario no puede lograr superar los efectos de los estresores entonces se estaría pasando a la tercera etapa que el agotamiento.

Fase de agotamiento
Se ingresa a esta fase, cuando el organismo no logra el equilibrio deseado, es decir el agente estresor nos supera. Al llegar a esta fase ya no puede mantenerse el estado de adaptación. En estas condiciones, el organismo se hace más vulnerable a la enfermedad, y en casos extremos, puede sobrevenir la muerte.

SINTOMATOLOGIA
El estrés es un estado de alerta propio del organismo para adaptarse a diferentes situaciones vitales. En este proceso influyen factores sociales, personales, físicos, educacionales, etc. Por ende, la respuesta al estrés supone, un estado de sobreesfuerzo orgánico y mental. Si la persona no supera, un episodio estresante, no se adapta a los nuevos acontecimientos o la cantidad de estrés es demasiado alta o perdurable en el tiempo, entonces se dará una situación de cansancio y agotamiento de las energías.



Estos cambios fisiológicos y psicológicos van a generar una serie de síntomas e indicadores en el individuo, en mayor o menor grado según las características de cada persona. Entre los síntomas tenemos:

Síntomas emocionales: desequilibrio emocional es una combinación de ira o irritabilidad, ansiedad y depresión.
Síntomas musculares: dolor de cabeza tensional, dolor de espalda, dolor en la mandíbula, cuello, tensiones musculares que producen contracturas, lesiones en tendones y ligamentos, calambres.
Síntomas digestivos: acidez, diarrea, estreñimiento y síndrome del intestino irritable, comer demasiado, perder el apetito, sensación de sequedad en la boca, náuseas.
Síntomas respiratorios: respiración irregular (suspirosa), dolor toráxico.
Síntomas cardiovasculares: palpitaciones cardiacas, taquicardia, elevación de la presión arterial, dilatación de los vasos sanguíneos.
Síntomas del sueño: insomnio de conciliación, sueño sobresaltado.
Otros síntomas: aumento de la sudoración, migraña, manos y pies fríos, mareos.

Normalmente los síntomas mencionados desaparecen una vez resuelto el episodio estresante, pero si éste se prolonga en el tiempo o las defensa orgánicas y psicológicas son muy inestables, es entonces cuando los síntomas se intensifican y pueden producir diferentes trastornos psicosomáticos, enfermedades e inclusive llegar hasta la muerte.

Así mismo, Barlow (2001) menciona que los indicadores del estrés se manifiestan a través de:

Indicadores físicos: aumento de la tensión muscular, cambios en la frecuencia respiratoria, pulso elevado, tensión arterial alta, manos y pies fríos, boca seca, palmas de las manos y planta de los pies “sudorosas”, necesidad de orinar con frecuencia, cambios repentinos de apetito, trastornos estomacales frecuentes, dolores de cabeza, frecuente dolores de espalda, ojeras, inquietud, visión borrosa, problemas dermatológicos, respiratorios, cambios en la sensibilidad y respuesta.
Indicadores de los procesos mentales: incapacidad para concentrarse en las atareas, cambios repentinos en la forma de pensar o de manejar los problemas, tendencia a cometer errores, aumento de la falta de memoria, disminución del rendimiento general, menor pensamiento racional, mal descernimiento.


Indicadores conductuales: cambios súbitos en los hábitos de trabajo, cambios en las costumbres personales (en el aseo personal), insomnio, apatía, aumento del consumo de sustancias (alcohol, tabaco o drogas), evitación del trabajo y demás obligaciones, aumento de las conductas compulsivas.


LASIFICACIÓN DEL ESTRÉS:

1. SEGÚN SUS EFECTOS:
Existen dos tipos o formas de estrés: uno positivo o adecuado (eutrés) y otro negativo o inadecuado (distrés).

EUTRÉS
Es aquel estrés donde el individuo interacciona con su estresor manteniendo su mente abierta y creativa. En este estado de estrés, el individuo se manifiesta con placer, alegría, bienestar y equilibrio. La persona con estrés positivo se caracteriza por ser creativo, y motivador. Es así que puede manifestarse y expresar su talento especial, su imaginación e iniciativa en forma única y original. Este tipo de estrés causa placer y tiene un efecto estimulante. Los estresores positivos pueden ser un éxito profesional, una alegría, una satisfacción en el trabajo, una satisfacción amorosa, etc. Todos ellos son fuente de bienestar y felicidad.

El estrés es indispensable para nuestro funcionamiento, crecimiento y desarrollo personal y profesional.

DISTRES
Es aquel estrés perjudicante o desagradable. El individuo experimenta inseguridad y falta de confianza encontrándose en un estado de alerta con pensamientos negativos y desconcentración. Este tipo de estrés tiene efecto autodestructivo, el cual puede causar enfermedades, pérdida de la libertad, frustración, tristeza.

Cuando las demandas del medio son excesivas, intensas y/o prolongadas y superan la capacidad de resistencia y adaptación del organismo, dan como resultado un mal estrés o estrés negativo.
2. SEGÚN EL TIEMPO DE DURACIÓN
Llosa (1999) y dosisier (2001) clasifican al estrés en:

Estrés agudo: este tipo de estrés es el más común. Proviene de las demandas y las presiones del pasado inmediato y se anticipa a las demandas y presiones del futuro próximo. El estrés agudo es estimulante y excitante a dosis pequeñas, pero demasiado es agotador.

Estrés crónico: Es un tipo de estrés creciente que aparece día tras día, año tras año destruyendo el cuerpo, la mente y la vida. Es el estrés producido por demandas y presiones que exceden a las posibilidades del individuo durante largos periodos de tiempo. Es el estrés de la pobreza, de las familias disfuncionales, de estar atrapado en un matrimonio infeliz o en un trabajo no deseado, etc.

3. SEGÚN EL CONTEXTO EN EL QUE SE PRESENTA.

Estrés laboral o del trabajo:

Se denomina estrés laboral o del trabajo a las respuestas físicas y emocionales que ocurren cuando las exigencias del trabajo no igualan a las capacidades, los recursos, o las necesidades del trabajador.

El estrés laboral resulta de la interacción de l trabajador y las condiciones de trabajo.
En los últimos años se ha presentado un gran interés por parte de la industria, los sindicatos, los gobiernos y las instituciones académicas por la relación existente entre el estrés y el trabajo


Estrés no laboral o cotidiano
El estrés no laboral o cotidiano está relacionado con las causas individuales, familiares y de relaciones interpersonales presentándose de diversa formas de interacción:

El estrés en el ambiente familiar que se da en la relación con los padres, hijos y otros parientes, el estrés de la pareja provocado por conflictos amorosos, el estrés provocado por el fallecimiento de personas queridas, el cuan es denominada estrés por duelo, el estrés académico que viven las personas desde los grados escolares hasta la culminación de sus estudios, el malestar que muchas veces provocan las entrevistas personales, los exámenes médicos, etc.

Otras clasificaciones:
Sostenida por Brown (1980)
0 Estrés psicológico
0 Estrés social
0 Estrés económico
0 Estrés fisiológico

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Bibliografia

. Buceta, j.;Buno, A. (1995). psicología y salud: control del estres y trastornos asociados. Madrid.

.Buendía, J. (1998) Estres laboral y salud. Madrid: biblioteca nueva.

. Buendía, J. (1993) Estrés y psicopatología. Madrid.